Agustín Sánchez
Poeta asiduo al portal
AUN ENTONCES
Si el iris de las flores perdiera el colorido,
el pecho de las aves cesara de cantar
y el arco del ocaso negara su encendido
¿Te dejaré de amar?
Si arriba en las montañas la nieve se fundiera,
la hierba de los prados dejara de brotar
y el agua de los ríos su música perdiera
¿Te dejaré de amar?
Si el frío del silencio borra la voz del viento,
faltándole a las olas su espuma sobre el mar
y huérfano de estrellas se hundiera el firmamento
¿Te dejaré de amar?
En el preciso instante del fin de la belleza,
en el postrer minuto del mundo en su girar,
llegando la agonía del orbe en su grandeza
¡Siempre te habré de amar!
Si el iris de las flores perdiera el colorido,
el pecho de las aves cesara de cantar
y el arco del ocaso negara su encendido
¿Te dejaré de amar?
Si arriba en las montañas la nieve se fundiera,
la hierba de los prados dejara de brotar
y el agua de los ríos su música perdiera
¿Te dejaré de amar?
Si el frío del silencio borra la voz del viento,
faltándole a las olas su espuma sobre el mar
y huérfano de estrellas se hundiera el firmamento
¿Te dejaré de amar?
En el preciso instante del fin de la belleza,
en el postrer minuto del mundo en su girar,
llegando la agonía del orbe en su grandeza
¡Siempre te habré de amar!
AGUSTÍN