Javi C.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Eres insaciable al desaliento,
la gradación del sufrimiento,
eterno sediento
de melancolía que traza los días, y
la tristeza bajo las estrellas.
Escribes los calificativos y
te escudas en la primavera,
siembras la maleza en mi camino
¡eres tú!
quien me ciega y nada veo
tras el muro de la vida
que construye la ignorancia,
origen de toda desgracia
quien esculpe los momentos
donde la falacia
es la única realidad
donde ciego, sólo sueño,
anhelo, deseo, pido, grito,
escribo mi lamento,
quien formula las eternas preguntas
que me consumen por dentro:
¿Por qué tanto,
tan indescriptible sufrimiento,
si todo, todo, tengo?
¿Qué daga clava mi alma?
¿Qué llama quema mi pecho?
¿Qué sangre derramada
inunda todo mi cuerpo?
(Incógnitas sin respuesta)
¡Te maldigo!
monstruo herido,
tú, solo tú ,
eres mi enemigo.
¡Eres tú!
no yo,
quien esto escribo.
¡Eres tú!
quien mueve mi mano,
quien llora su derrota.
¡Eres tú!
quien dibujas mi camino,
¡Eres tú!
quien oculta la realidad,
que nada, nada,
hay que buscar, desear,
ni siquiera
la felicidad.
la gradación del sufrimiento,
eterno sediento
de melancolía que traza los días, y
la tristeza bajo las estrellas.
Escribes los calificativos y
te escudas en la primavera,
siembras la maleza en mi camino
¡eres tú!
quien me ciega y nada veo
tras el muro de la vida
que construye la ignorancia,
origen de toda desgracia
quien esculpe los momentos
donde la falacia
es la única realidad
donde ciego, sólo sueño,
anhelo, deseo, pido, grito,
escribo mi lamento,
quien formula las eternas preguntas
que me consumen por dentro:
¿Por qué tanto,
tan indescriptible sufrimiento,
si todo, todo, tengo?
¿Qué daga clava mi alma?
¿Qué llama quema mi pecho?
¿Qué sangre derramada
inunda todo mi cuerpo?
(Incógnitas sin respuesta)
¡Te maldigo!
monstruo herido,
tú, solo tú ,
eres mi enemigo.
¡Eres tú!
no yo,
quien esto escribo.
¡Eres tú!
quien mueve mi mano,
quien llora su derrota.
¡Eres tú!
quien dibujas mi camino,
¡Eres tú!
quien oculta la realidad,
que nada, nada,
hay que buscar, desear,
ni siquiera
la felicidad.