zulcas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te apareces y desapareces
en una corriente invisible.
Me persigues.
Juegas en mi mente y no
puedo evitar este amor
encendido en mi cuerpo.
En cada despertar me
encuentro entre sabanas
blancas con tu piel.
Evoco tus besos .
Vienen a tenderme una
alfombra de rosas blancas.
Los dulces suspiros de mi
alma se embriagan de deseo
por tenerte aquí.
Amargura en la boca de
eterna melancolía de amor.
Todo se queda otra vez entre
sombras .
Desapareces.
¿Vendrás a verme esta noche
amor mío?
¡Vuelve otra vez!
Hay una flor entre mis manos
con dulzor de miel que reclama
por ti.
Dulce amor.
Zulcas.
en una corriente invisible.
Me persigues.
Juegas en mi mente y no
puedo evitar este amor
encendido en mi cuerpo.
En cada despertar me
encuentro entre sabanas
blancas con tu piel.
Evoco tus besos .
Vienen a tenderme una
alfombra de rosas blancas.
Los dulces suspiros de mi
alma se embriagan de deseo
por tenerte aquí.
Amargura en la boca de
eterna melancolía de amor.
Todo se queda otra vez entre
sombras .
Desapareces.
¿Vendrás a verme esta noche
amor mío?
¡Vuelve otra vez!
Hay una flor entre mis manos
con dulzor de miel que reclama
por ti.
Dulce amor.
Zulcas.