amelita
Poeta adicto al portal
Tú eres lo prohibido, te amo en silencio,
desde que late el corazón del tiempo.
Nunca estaré contigo en el camino,
no dejaré mis cosas por seguirte,
tu casa no será nunca mi casa,
no te consolaré cuando estés triste,
nunca tendremos hijos, ni mascotas,
no cuidaré de ti cuando te enfermes,
no te diré jamás cuanto te quiero,
aunque sería feliz si así lo hiciera
y sin embargo te amo locamente
siempre tendrás un trozo de mi vida.
Sólo me queda permitir que vengas
en mis sueños a amarme cada noche,
en ellos prenderé por fin la hoguera
de los leños ardientes del deseo,
danzaremos al ritmo de la noche
y nos embriagaremos de ternura,
podré ser toda tuya amado mío
todo será alegría, fiesta , gozo.
Pero los sueños, son tan solo sueños
y sus luces se apagan cuando llega
el sol con su verdad de rayos rojos.
Mi amor es un castillo construido
sobre la suave arena de la playa,
condenado a morir bajo el abrazo
cálido de la espuma y de las olas...
desde que late el corazón del tiempo.
Nunca estaré contigo en el camino,
no dejaré mis cosas por seguirte,
tu casa no será nunca mi casa,
no te consolaré cuando estés triste,
nunca tendremos hijos, ni mascotas,
no cuidaré de ti cuando te enfermes,
no te diré jamás cuanto te quiero,
aunque sería feliz si así lo hiciera
y sin embargo te amo locamente
siempre tendrás un trozo de mi vida.
Sólo me queda permitir que vengas
en mis sueños a amarme cada noche,
en ellos prenderé por fin la hoguera
de los leños ardientes del deseo,
danzaremos al ritmo de la noche
y nos embriagaremos de ternura,
podré ser toda tuya amado mío
todo será alegría, fiesta , gozo.
Pero los sueños, son tan solo sueños
y sus luces se apagan cuando llega
el sol con su verdad de rayos rojos.
Mi amor es un castillo construido
sobre la suave arena de la playa,
condenado a morir bajo el abrazo
cálido de la espuma y de las olas...