Tamar
Poeta adicto al portal
Ya no dudo de la vida,
ya no dudo de dios,
dudo de mí.
Y tengo miedo,
de que vivir sea sólo eso,
de que respirar
no traiga más consecuencias.
Temo abrir los ojos,
y que la vida resulte
igual de monótona
que el sueño.
El estar harta de la rutina,
se ha vuelto una rutina más.
El estar al otro lado de la puerta,
es ahora un largo túnel, sin final,
que arruina todos los sentidos;
y sólo deja una voz en tu mente,
no era la de pepito grillo.
Tal véz era el gato de rayas moradas,
que sólo queria notificar,
que no era él,
quien por las noches,
en la luna,
se asomaba.
ya no dudo de dios,
dudo de mí.
Y tengo miedo,
de que vivir sea sólo eso,
de que respirar
no traiga más consecuencias.
Temo abrir los ojos,
y que la vida resulte
igual de monótona
que el sueño.
El estar harta de la rutina,
se ha vuelto una rutina más.
El estar al otro lado de la puerta,
es ahora un largo túnel, sin final,
que arruina todos los sentidos;
y sólo deja una voz en tu mente,
no era la de pepito grillo.
Tal véz era el gato de rayas moradas,
que sólo queria notificar,
que no era él,
quien por las noches,
en la luna,
se asomaba.