Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
NO ELEGÍ
No elegí perderme en este amor,
a paso veloz fui arrastrada,
llevada en un torbellino, en un remolino,
en los brazos del tiempo,
de la mano de la vida misma,
sólo fui arrastrada como una cometa,
que el viento elevaba.
Sólo me hacia feliz perderme en ti,
locura, pasión, frenesí, quizás sí.
No podré saber,
que es lo que arde en mí,
si no estoy cerca de ti.
No elegí perderme en este amor, sólo sucedió,
habrá sido el canto del viento,
el fuego que me quema por dentro,
el volcán que arde en mi pecho,
cuando irrumpes en mis recuerdos,
será pasión, ardor, frenesí, quizás sí.
Eres la conjugación perfecta,
del ser, del placer, del sentir, del querer,
del anhelar, del desear.
Oh es simplemente poderte amar,
con la fuerza que hay en mi alma,
con el fuego que quema mi cuerpo,
con la locura que siento cuando en ti pienso.
No elegí perderme en este amor, mas aquí estoy
con el corazón expuesto día tras día
y sólo sintiendo este fuego,
que me va quemando por dentro.
Oh como quema este volcán en mi pecho,
Oh como quema a mi alma tu recuerdo.
No elegí perderme en este amor,
simplemente sucedió
No elegí perderme en este amor,
a paso veloz fui arrastrada,
llevada en un torbellino, en un remolino,
en los brazos del tiempo,
de la mano de la vida misma,
sólo fui arrastrada como una cometa,
que el viento elevaba.
Sólo me hacia feliz perderme en ti,
locura, pasión, frenesí, quizás sí.
No podré saber,
que es lo que arde en mí,
si no estoy cerca de ti.
No elegí perderme en este amor, sólo sucedió,
habrá sido el canto del viento,
el fuego que me quema por dentro,
el volcán que arde en mi pecho,
cuando irrumpes en mis recuerdos,
será pasión, ardor, frenesí, quizás sí.
Eres la conjugación perfecta,
del ser, del placer, del sentir, del querer,
del anhelar, del desear.
Oh es simplemente poderte amar,
con la fuerza que hay en mi alma,
con el fuego que quema mi cuerpo,
con la locura que siento cuando en ti pienso.
No elegí perderme en este amor, mas aquí estoy
con el corazón expuesto día tras día
y sólo sintiendo este fuego,
que me va quemando por dentro.
Oh como quema este volcán en mi pecho,
Oh como quema a mi alma tu recuerdo.
No elegí perderme en este amor,
simplemente sucedió