Qué te atormenta amor mío,
que hace tiempo no me tocas,
ni con besos ya provocas
lo que en mis noches ansío?
Dí por qué ya no me miras...
Por qué tan solo en mis noches,
me castigan los reproches
de la pena que suspiras?
Es que se muere el amor?
Es que acaso no me amas?
Es que marchita la flor,
que en mis sueños hoy derramas,
se nos muere de dolor?
Dí por qué ya no me llamas...
Dí por qué en el sentimiento
que florece en el querer
se aburre tu pensamiento?
Dí, carissima mujer,
por qué en el remordimiento
se quiebra el amanecer?
Por qué te lleva la brisa?
Por qué en el vals de las horas,
te requedas y demoras
al paso de una sonrisa?
Te vas amándote tanto...
Y en el beso de tu adiós,
por el designio de Dios,
se fundirá nuestro llanto!