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Ensueño de mi Yermo

Parofi

Poeta asiduo al portal
El páramo lanzo su llanto,
aquel día de abril,
cuando las cenizas
flotaron sin destino.

Me dicen que fue un sueño,
yo culpo a la utopía,

Pero el páramo sigue llorando
con lágrimas azucaradas,
y aunque roce su dulzura,
siguen y siguen gimoteando.

Creo que fue un sueño,
aunque aquel día no dormí,

Y el páramo buscó consuelo,
con sus alas extendidas,
voló hacia el ocaso,
arribo allá en las cimas,

Yo creo en ese sueño,
mi mente no la dejaría,

¡Ay páramo afligido!,

No llores en mi regazo,
ya despierto presuroso,
carraspeando los ronquidos...
 
que buen ensueño, o irrealidad... nunca sabemos...
sus letras, encerraron a este lector... me han gustado...
un placer visitarle...
saluditos...
 
Me sumergí en el frío y deshabitado espacio del corazón...le pinté alas, los frailejones me regalaron la visión imcomprendida de la belleza que no se hizo para ser vista por todos...

Tu poesía, como un vino decantado para el paladar...me encanta. (De seguro estaré por cada poema, deleitándome con tu obra).

Mi abracito constelado hasta el bello cielo de Chile.!
 
El páramo lanzo su llanto,
aquel día de abril,
cuando las cenizas
flotaron sin destino.

Me dicen que fue un sueño,
yo culpo a la utopía,

Pero el páramo sigue llorando
con lágrimas azucaradas,
y aunque roce su dulzura,
siguen y siguen gimoteando.

Creo que fue un sueño,
aunque aquel día no dormí,

Y el páramo buscó consuelo,
con sus alas extendidas,
voló hacia el ocaso,
arribo allá en las cimas,

Yo creo en ese sueño,
mi mente no la dejaría,

¡Ay páramo afligido!,

No llores en mi regazo,
ya despierto presuroso,
carraspeando los ronquidos...


Un páramo que vuela en busca de los cielos, imágenes evocadoras las que nos regalas, aplausos y estrellas.
 
El páramo lanzo su llanto,
aquel día de abril,
cuando las cenizas
flotaron sin destino.

Me dicen que fue un sueño,
yo culpo a la utopía,

Pero el páramo sigue llorando
con lágrimas azucaradas,
y aunque roce su dulzura,
siguen y siguen gimoteando.

Creo que fue un sueño,
aunque aquel día no dormí,

Y el páramo buscó consuelo,
con sus alas extendidas,
voló hacia el ocaso,
arribo allá en las cimas,

Yo creo en ese sueño,
mi mente no la dejaría,

¡Ay páramo afligido!,

No llores en mi regazo,
ya despierto presuroso,
carraspeando los ronquidos...
Imagenes evocadoras que buscan como ese sueño para
no olvidar, ahi se expande una intensidad creciente
de sentimientos. excelente. saludos amables de luzyabsenta
 
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