SorGalim
Poeta que considera el portal su segunda casa
CROMÁTICA
Luego de cada noche sabes que viene el día,
a veces, has llorado, cuando el alba venía,
pero en tu alma prófuga surge azul galardón,
y el amor se ha enredado allí en tu corazón,
que siempre te levanta de la infame paliza,
procediendo buscar motivo a la sonrisa,
para brindarla a quienes se cruzan a tu lado
Y alguna vez, perdida, también has lamentado,
observando en el mundo más penas que placeres,
mas, no mides fracasos, contar triunfos prefieres.
Deduces que la vida no tiene color rosa,
pero tu alma es cromática y pinta cualquier cosa,
mezclando los colores de la naturaleza,
pintas rosas y espinas produciendo belleza;
y logras construir paisaje de estandarte
que trae como motivo, cual centro de tu arte,
el amor reciclado que ya es protagonista.
En tu pecho de humano y en tu esencia de artista
se interpreta el mensaje logrado a grandes trazos:
cromatismo de amor que crece en tu regazo.
©SorGalim
Milagros Hernández Chiliberti
Luego de cada noche sabes que viene el día,
a veces, has llorado, cuando el alba venía,
pero en tu alma prófuga surge azul galardón,
y el amor se ha enredado allí en tu corazón,
que siempre te levanta de la infame paliza,
procediendo buscar motivo a la sonrisa,
para brindarla a quienes se cruzan a tu lado
Y alguna vez, perdida, también has lamentado,
observando en el mundo más penas que placeres,
mas, no mides fracasos, contar triunfos prefieres.
Deduces que la vida no tiene color rosa,
pero tu alma es cromática y pinta cualquier cosa,
mezclando los colores de la naturaleza,
pintas rosas y espinas produciendo belleza;
y logras construir paisaje de estandarte
que trae como motivo, cual centro de tu arte,
el amor reciclado que ya es protagonista.
En tu pecho de humano y en tu esencia de artista
se interpreta el mensaje logrado a grandes trazos:
cromatismo de amor que crece en tu regazo.
©SorGalim
Milagros Hernández Chiliberti