Princesa ciega
Respicere
Cadenciosos sonidos por el pasillo,
¿acaso gotas de lluvia al caer?
No, son lentos y cortos pasitos
aproximándose a mi puerta.
¿acaso gotas de lluvia al caer?
No, son lentos y cortos pasitos
aproximándose a mi puerta.
¿Acaso tú, pequeña, penando aún?
¿Al fin podré hallarte otra vez?.
Hace frío, está oscuro, mas no eres tú
quien cayó inerte tras mi puerta abierta.
¿Al fin podré hallarte otra vez?.
Hace frío, está oscuro, mas no eres tú
quien cayó inerte tras mi puerta abierta.
Derrumbada bajo la sombra pluvial
está uno de tus pocos juguetes,
es tu muñequita de belleza colosal
que llegó a mi umbral de forma incierta.
está uno de tus pocos juguetes,
es tu muñequita de belleza colosal
que llegó a mi umbral de forma incierta.
No recuerdo tu nombre, muñeca
pero te recuerdo muy, muy bien,
tus ojos de vidrio y tu sonrisa chueca,
como la de mis tantas vírgenes muertas.
pero te recuerdo muy, muy bien,
tus ojos de vidrio y tu sonrisa chueca,
como la de mis tantas vírgenes muertas.
¿Has escapado del baúl nuevamente
como en otra de mis pesadillas?
¿Es acaso un juego de mi mente
la posibilidad de que camines despierta?
como en otra de mis pesadillas?
¿Es acaso un juego de mi mente
la posibilidad de que camines despierta?
Tu sonrisa torcida es casi macabra,
tus ojos son esferas frías desorbitadas
fijas en mis facciones demacradas,
y tu boquita un botón de rosa sangrienta.
tus ojos son esferas frías desorbitadas
fijas en mis facciones demacradas,
y tu boquita un botón de rosa sangrienta.
Ven a mis brazos, siente mi calor,
éste día de tormenta juguemos solos
muy callados, y nadie sabrá de este amor,
como jugaba con las difuntas después de la siesta.
éste día de tormenta juguemos solos
muy callados, y nadie sabrá de este amor,
como jugaba con las difuntas después de la siesta.
¿Sabes? nadie supo la hermosa tragedia
de tu dueña, pero a ti te la he de mostrar
cuando te haga caer por esta torre de piedras
con mi vástago bastardo en tu vientrecito de cera.
de tu dueña, pero a ti te la he de mostrar
cuando te haga caer por esta torre de piedras
con mi vástago bastardo en tu vientrecito de cera.
¿Qué te ocurre?, ¿me tienes temor?
lo veo en tus ojitos lacrimosos.
Entiende, será un acto de amor
o morirás mutilada, como otras, en una cesta.
lo veo en tus ojitos lacrimosos.
Entiende, será un acto de amor
o morirás mutilada, como otras, en una cesta.
Ámame muñeca...
Así... ciñe tus brazos a mi cuello,
pero, muñeca, ¡no soy yo quien te mueve!
No es posible, esto debe ser un sueño.
¡Ah, me asfixias! muñeca, suéltame, ¡suelta!
pero, muñeca, ¡no soy yo quien te mueve!
No es posible, esto debe ser un sueño.
¡Ah, me asfixias! muñeca, suéltame, ¡suelta!
¿Por qué no despierto de esta pesadilla?
¡maldita muñeca de sonrisa torcida
sé que deseas quitarme la vida,
en tus ojos está la venganza disuelta!
¡maldita muñeca de sonrisa torcida
sé que deseas quitarme la vida,
en tus ojos está la venganza disuelta!
Pero me dices con el rostro contorsionado:
- No es un sueño, es la nociva realidad,
su vida ahora es nuestra, Rey desgraciado,
¡como las nuestras fueron suyas en violaciones funestas!
- No es un sueño, es la nociva realidad,
su vida ahora es nuestra, Rey desgraciado,
¡como las nuestras fueron suyas en violaciones funestas!
-Entonces, muñeca poseída, mátame deprisa
¡encarna tus dedos en mi garganta ajada!
que la diabólica ironía me causa risa,
pues muero con la sonrisa torcidas de mis interfectas.
¡encarna tus dedos en mi garganta ajada!
que la diabólica ironía me causa risa,
pues muero con la sonrisa torcidas de mis interfectas.
Y en el castillo aún se escuchan sus nocturnas carcajadas...
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