• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Luna y sol

mistenig

Poeta recién llegado
Que más quisiera la noche, que besar tus dulces labios,
que más quisiera el día, que llenarse de tus alegrías,
y yo aquí sentado a tu lado, imaginándote en mi abrazo,
flor cautiva mía, de las más grandes sinfonías.

Perdona mis miradas penetrantes, en serio no lo hago con intención,
no soy dueño de mi voluntad cuando te acercas sin precaución,
a veces no me puedo contener de tenerte lo más cerca posible,
y tú aspiras a que tu excitante cuerpo no me debilite.

Me doy latigazos en mi memoria, por que soy tan idiota,
el pasado no perdona ni el presente me da gloria,
devolver el tiempo al comienzo de nuestra historia,
el único sueño del que no he despertado aun, el olvido de mis fobias
 
Que más quisiera la noche, que besar tus dulces labios,
que más quisiera el día, que llenarse de tus alegrías,
y yo aquí sentado a tu lado, imaginándote en mi abrazo,
flor cautiva mía, de las más grandes sinfonías.

Perdona mis miradas penetrantes, en serio no lo hago con intención,
no soy dueño de mi voluntad cuando te acercas sin precaución,
a veces no me puedo contener de tenerte lo más cerca posible,
y tú aspiras a que tu excitante cuerpo no me debilite.

Me doy latigazos en mi memoria, por que soy tan idiota,
el pasado no perdona ni el presente me da gloria,
devolver el tiempo al comienzo de nuestra historia,
el único sueño del que no he despertado aun, el olvido de mis fobias

Un gusto conocerte y admirar tus letras me emncanto y el cierre mas aún. me hizo recordar aun muy amigo que ahora lot engo lejitos viviendo y que era muy timido el decía fobía, pero solo era demasiada timidez, hasta que llego el amor ese.. del bueno, y con paciencia y mucho mas amor ahora estan mas que felices, disculpa la comparación solo que tu poema me lo recordo.
un abrazote y felicitaciones.
 
Que más quisiera la noche, que besar tus dulces labios,
que más quisiera el día, que llenarse de tus alegrías,
y yo aquí sentado a tu lado, imaginándote en mi abrazo,
flor cautiva mía, de las más grandes sinfonías.

Perdona mis miradas penetrantes, en serio no lo hago con intención,
no soy dueño de mi voluntad cuando te acercas sin precaución,
a veces no me puedo contener de tenerte lo más cerca posible,
y tú aspiras a que tu excitante cuerpo no me debilite.

Me doy latigazos en mi memoria, por que soy tan idiota,
el pasado no perdona ni el presente me da gloria,
devolver el tiempo al comienzo de nuestra historia,
el único sueño del que no he despertado aun, el olvido de mis fobias



Lo que no entienden las mujeres
es que el ojo nos traiciona,
las persigue, las vigila
sin permiso del cerebro.

Es que el ojo galardona
la belleza femenina
y levanta el asta y toma
por asalto a la voluntad,
izando las banderas
de una sinceridad
instintiva y montaraz.

Por eso es que miramos
con penetrante desvelo
como quitándole el velo
a las ninfas al pasar
y así un piropo nos urge
nuestra lengua el desatar...


Mis aplausos y estrellas poeta.
 
Atrás
Arriba