Armonia
Poeta veterana
ROJA LUNA DE MIEL
En la lúgubre torre de un horrendo castillo,
con los brillos sinuosos de un ardid sin igual,
una dulce doncella separaba un pestillo
para ser poseída con pasión inmortal.
Las escalas picadas por el barro a montones
demoraban las ansias de un temible galán
que escalaba matando vagabundos ratones
aumentando su furia, su lujuria y su afán.
demoraban las ansias de un temible galán
que escalaba matando vagabundos ratones
aumentando su furia, su lujuria y su afán.
El sopor de la alquimia, de la sangre en espera
corroía el ambiente de fusión invernal,
y la dulce doncella recostada en la estera
suspiraba con ansias ese amor infernal.
corroía el ambiente de fusión invernal,
y la dulce doncella recostada en la estera
suspiraba con ansias ese amor infernal.
Los cabellos vacilan
se hacen mar del olvido,
y las lenguas sedientas del deseo sensual,
hacen frente a la rosa sobre el lecho rendido
y un olor primitivo cierra el marco brutal.
y las lenguas sedientas del deseo sensual,
hacen frente a la rosa sobre el lecho rendido
y un olor primitivo cierra el marco brutal.
La mansión aunque es alba se oscurece enseguida
y sus ojos distintos, su cintura y su faz,
al mirar a la bella descubierta y prohibida
se declaran en guerra culminando la paz.
y sus ojos distintos, su cintura y su faz,
al mirar a la bella descubierta y prohibida
se declaran en guerra culminando la paz.
Y en los gritos ausentes de las grutas lejanas,
se sucumbe en el filo de una daga ancestral,
el momento ha llegado, las arpías mundanas
hacen danzas rituales, de lujuria carnal.
se sucumbe en el filo de una daga ancestral,
el momento ha llegado, las arpías mundanas
hacen danzas rituales, de lujuria carnal.
Y los cuerpos se estrellan con sus dos corazones,
como cuervos en lucha disputando un panal,
y hay un ruido de sexo, que destila pasiones
con sudor y gemidos sobre el lecho nupcial.
como cuervos en lucha disputando un panal,
y hay un ruido de sexo, que destila pasiones
con sudor y gemidos sobre el lecho nupcial.
Ella grita, él no espera
muerde lento a la amada,
los colmillos se clavan, sangra un trozo de piel,
sexo abierto con ramas, ella está recostada
y sus ojos recuerdan luna roja de miel.
los colmillos se clavan, sangra un trozo de piel,
sexo abierto con ramas, ella está recostada
y sus ojos recuerdan luna roja de miel.
Van cayendo fluidos como sendos torrentes,
muy silentes espasmos de elocuente emoción,
los sollozos se callan y los cuerpos ardientes
llegan juntos gozando su creciente pasión
muy silentes espasmos de elocuente emoción,
los sollozos se callan y los cuerpos ardientes
llegan juntos gozando su creciente pasión
Su calor lo aventura como fiero tornado
penetrando su espada -en la hierba carnal-
y calienta el silencio como potro alocado
enclavando su hombría victorioso y triunfal.
penetrando su espada -en la hierba carnal-
y calienta el silencio como potro alocado
enclavando su hombría victorioso y triunfal.
En los fieros combates entre piel y sudor
se termina en un grito que no añora piedad,
y en la lúgubre torre del horrendo castillo
una dulce doncella fue mujer de verdad.
se termina en un grito que no añora piedad,
y en la lúgubre torre del horrendo castillo
una dulce doncella fue mujer de verdad.
Con sonrisa de diablo fuga pronto el amante
y las gradas oscuras de la torre espectral
ven las gruesas espaldas del galán que al instante
se evapora en la noche decretando el final.
y las gradas oscuras de la torre espectral
ven las gruesas espaldas del galán que al instante
se evapora en la noche decretando el final.
La doncella en la torre vio partir a su dueño
y reclama su espada con infante ilusión.
Desde entonces rebusca su placer en el sueño,
donde un fiero vampiro le robó el corazón.
y reclama su espada con infante ilusión.
Desde entonces rebusca su placer en el sueño,
donde un fiero vampiro le robó el corazón.
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