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Roja Luna de Miel

Armonia

Poeta veterana
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ROJA LUNA DE MIEL

En la lúgubre torre de un horrendo castillo,
con los brillos sinuosos de un ardid sin igual,
una dulce doncella separaba un pestillo
para ser poseída con pasión inmortal.

Las escalas picadas por el barro a montones
demoraban las ansias de un temible galán
que escalaba matando vagabundos ratones
aumentando su furia, su lujuria y su afán.

El sopor de la alquimia, de la sangre en espera
corroía el ambiente de fusión invernal,
y la dulce doncella recostada en la estera
suspiraba con ansias ese amor infernal.

Los cabellos vacilan… se hacen mar del olvido,
y las lenguas sedientas del deseo sensual,
hacen frente a la rosa sobre el lecho rendido
y un olor primitivo cierra el marco brutal.

La mansión aunque es alba se oscurece enseguida
y sus ojos distintos, su cintura y su faz,
al mirar a la bella descubierta y prohibida
se declaran en guerra culminando la paz.

Y en los gritos ausentes de las grutas lejanas,
se sucumbe en el filo de una daga ancestral,
el momento ha llegado, las arpías mundanas
hacen danzas rituales, de lujuria carnal.

Y los cuerpos se estrellan con sus dos corazones,
como cuervos en lucha disputando un panal,
y hay un ruido de sexo, que destila pasiones
con sudor y gemidos sobre el lecho nupcial.

Ella grita, él no espera… muerde lento a la amada,
los colmillos se clavan, sangra un trozo de piel,
sexo abierto con ramas, ella está recostada
y sus ojos recuerdan … luna roja de miel.

Van cayendo fluidos como sendos torrentes,
muy silentes espasmos de elocuente emoción,
los sollozos se callan y los cuerpos ardientes
llegan juntos gozando su creciente pasión

Su calor lo aventura como fiero tornado
penetrando su espada… -en la hierba carnal-
y calienta el silencio como potro alocado
enclavando su hombría victorioso y triunfal.

En los fieros combates entre piel y sudor
se termina en un grito que no añora piedad,
y en la lúgubre torre del horrendo castillo
una dulce doncella fue mujer de verdad.

Con sonrisa de diablo fuga pronto el amante
y las gradas oscuras de la torre espectral
ven las gruesas espaldas del galán que al instante
se evapora en la noche decretando el final.

La doncella en la torre vio partir a su dueño
y reclama su espada con infante ilusión.
Desde entonces rebusca su placer en el sueño,
donde un fiero vampiro le robó el corazón.
 
Última edición:
rima,vampiros, doncellas, castillos y mucho sexo, la reuniòn perfecta capaz de crear un bello poema y muy sugerente

me gusta ese estilo gòtico-eròtico

un saludo desde la ciudad de los muertos
 
Mis felicitaciones mi querida amiga, por éste, tu primer poema en góticos , que ha casi totalmente usado cuartetas alejandrinas salvo unas cuantas estrofas (8 y 12, creo donde fallan metrica y rima), una historia muy bien trabajada y que en lo personal fue para mi un tanto inquietante.
Una historia llena de elementos romanticistas que tienen un muy buen ritmo y que es muy interesante de leer.

Mis respetos a tus letras oscuras y espero que sean sólo el comienzo.

Azif-Al-Dahna
 
Armonía;1487607 dijo:

En la lúgubre torre de un horrendo castillo,
con los brillos sinuosos de un ardid sin igual,
una dulce doncella separaba un pestillo
para ser poseída con pasión inmortal.

Las escalas picadas por el barro a montones
demoraban las ansias de un temible galán
que escalaba matando vagabundos ratones
aumentando su furia, su lujuria y su afán.

El sopor de la alquimia, de la sangre en espera
corroía el ambiente de fusión invernal,
y la dulce doncella recostada en la estera
suspiraba con ansias ese amor infernal.

Los cabellos vacilan… se hacen mar del olvido,
y las lenguas sedientas del deseo sensual,
hacen frente a la rosa sobre el lecho rendido
y un olor primitivo cierra el marco brutal.

La mansión aunque es alba se oscurece enseguida
y sus ojos distintos, su cintura y su faz,
al mirar a la bella descubierta y prohibida
se declaran en guerra culminando la paz.

Y en los gritos ausentes de las grutas lejanas,
se sucumbe en el filo de una daga ancestral,
el momento ha llegado, las harpías mundanas
hacen danzas rituales, de lujuria carnal.

Y los cuerpos se estrellan con sus dos corazones,
como cuervos en lucha disputando un panal,
y hay un ruido de sexo, que destila pasiones
con sudor y gemidos sobre el lecho nupcial.

Ella grita, él no espera… muerde lento a la amada,
los colmillos se clavan, sangra un trozo de piel,
sexo abierto con ramas, ella está recostada
y sus ojos recuerdan … luna roja de miel.

Van cayendo fluidos como sendos torrentes,
muy silentes espasmos de elocuente emoción,
los sollozos se callan y los cuerpos ardientes
llegan juntos gozando su creciente pasión

Su calor lo aventura como fiero tornado
penetrando su espada… -en la hierba carnal-
y calienta el silencio como potro alocado
enclavando su hombría victorioso y triunfal.

En los fieros combates entre piel y sudor
se termina en un grito que no añora piedad,
y en la lúgubre torre del horrendo castillo
una dulce doncella fue mujer de verdad.

Con sonrisa de diablo fuga pronto el amante
y las gradas oscuras de la torre espectral
ven las gruesas espaldas del galán que al instante
se evapora en la noche decretando el final.

La doncella en la torre vio partir a su dueño
y reclama su espada con infante ilusión.
Desde entonces rebusca su placer en el sueño,
donde un fiero vampiro le robó el corazón.


CLAP, CLAP. CLAP, CLAP, Y BRAVA, BRAVÍSSIMA
Qué poema, ME QUITO EL SOMBRERO Y APLAUDO DE PIE
WOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOW
NO SÉ QUE DECIR
REWOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOW
MI REINA PERO QUÉ POEMA y qué narración, y qué portento de cierre
y qué...................................................................
Sin palabras, cualquier elogio sería demasiado poco.
RECIBE TODO UN MULTIVERSO DE ESTRELLITAS DIAMANTINAS.
 
Armonía;1487607 dijo:

En la lúgubre torre de un horrendo castillo,
con los brillos sinuosos de un ardid sin igual,
una dulce doncella separaba un pestillo
para ser poseída con pasión inmortal.

Las escalas picadas por el barro a montones
demoraban las ansias de un temible galán
que escalaba matando vagabundos ratones
aumentando su furia, su lujuria y su afán.

El sopor de la alquimia, de la sangre en espera
corroía el ambiente de fusión invernal,
y la dulce doncella recostada en la estera
suspiraba con ansias ese amor infernal.

Los cabellos vacilan… se hacen mar del olvido,
y las lenguas sedientas del deseo sensual,
hacen frente a la rosa sobre el lecho rendido
y un olor primitivo cierra el marco brutal.

La mansión aunque es alba se oscurece enseguida
y sus ojos distintos, su cintura y su faz,
al mirar a la bella descubierta y prohibida
se declaran en guerra culminando la paz.

Y en los gritos ausentes de las grutas lejanas,
se sucumbe en el filo de una daga ancestral,
el momento ha llegado, las harpías mundanas
hacen danzas rituales, de lujuria carnal.

Y los cuerpos se estrellan con sus dos corazones,
como cuervos en lucha disputando un panal,
y hay un ruido de sexo, que destila pasiones
con sudor y gemidos sobre el lecho nupcial.

Ella grita, él no espera… muerde lento a la amada,
los colmillos se clavan, sangra un trozo de piel,
sexo abierto con ramas, ella está recostada
y sus ojos recuerdan … luna roja de miel.

Van cayendo fluidos como sendos torrentes,
muy silentes espasmos de elocuente emoción,
los sollozos se callan y los cuerpos ardientes
llegan juntos gozando su creciente pasión

Su calor lo aventura como fiero tornado
penetrando su espada… -en la hierba carnal-
y calienta el silencio como potro alocado
enclavando su hombría victorioso y triunfal.

En los fieros combates entre piel y sudor
se termina en un grito que no añora piedad,
y en la lúgubre torre del horrendo castillo
una dulce doncella fue mujer de verdad.

Con sonrisa de diablo fuga pronto el amante
y las gradas oscuras de la torre espectral
ven las gruesas espaldas del galán que al instante
se evapora en la noche decretando el final.

La doncella en la torre vio partir a su dueño
y reclama su espada con infante ilusión.
Desde entonces rebusca su placer en el sueño,
donde un fiero vampiro le robó el corazón.


Uff !!! Que largo! Fue lo que pense al verlo, pero vi Armonia y vale el esfuerzo!!!
Es la primera vez que veo un poema rimado que sea tuyo. Le has dado un gran ritmo sin duda. Has intentado hacer versos alejandrinos, nada mas y nada menos !!! Creo que le pegaste en el palo. El verso alejandrino se divide en dos hemistiquios de 7 silabas. Es poco lo que puedo comentar por aca, el resto te lo paso por privado.
En cuanto al tema, te ha quedado excelente !!! Vampiros, castillos y una doncella; esa soltura que hace deliciosa a la lectura.
Mis felicitaciones, poetisa !!!
Saludos de 5 estrellas
Richy
 
Armonía;1487607 dijo:

En la lúgubre torre de un horrendo castillo,
con los brillos sinuosos de un ardid sin igual,
una dulce doncella separaba un pestillo
para ser poseída con pasión inmortal.

Las escalas picadas por el barro a montones
demoraban las ansias de un temible galán
que escalaba matando vagabundos ratones
aumentando su furia, su lujuria y su afán.

El sopor de la alquimia, de la sangre en espera
corroía el ambiente de fusión invernal,
y la dulce doncella recostada en la estera
suspiraba con ansias ese amor infernal.

Los cabellos vacilan… se hacen mar del olvido,
y las lenguas sedientas del deseo sensual,
hacen frente a la rosa sobre el lecho rendido
y un olor primitivo cierra el marco brutal.

La mansión aunque es alba se oscurece enseguida
y sus ojos distintos, su cintura y su faz,
al mirar a la bella descubierta y prohibida
se declaran en guerra culminando la paz.

Y en los gritos ausentes de las grutas lejanas,
se sucumbe en el filo de una daga ancestral,
el momento ha llegado, las harpías mundanas
hacen danzas rituales, de lujuria carnal.

Y los cuerpos se estrellan con sus dos corazones,
como cuervos en lucha disputando un panal,
y hay un ruido de sexo, que destila pasiones
con sudor y gemidos sobre el lecho nupcial.

Ella grita, él no espera… muerde lento a la amada,
los colmillos se clavan, sangra un trozo de piel,
sexo abierto con ramas, ella está recostada
y sus ojos recuerdan … luna roja de miel.

Van cayendo fluidos como sendos torrentes,
muy silentes espasmos de elocuente emoción,
los sollozos se callan y los cuerpos ardientes
llegan juntos gozando su creciente pasión

Su calor lo aventura como fiero tornado
penetrando su espada… -en la hierba carnal-
y calienta el silencio como potro alocado
enclavando su hombría victorioso y triunfal.

En los fieros combates entre piel y sudor
se termina en un grito que no añora piedad,
y en la lúgubre torre del horrendo castillo
una dulce doncella fue mujer de verdad.

Con sonrisa de diablo fuga pronto el amante
y las gradas oscuras de la torre espectral
ven las gruesas espaldas del galán que al instante
se evapora en la noche decretando el final.

La doncella en la torre vio partir a su dueño
y reclama su espada con infante ilusión.
Desde entonces rebusca su placer en el sueño,
donde un fiero vampiro le robó el corazón.


Poema de vampiros, doncellas y un amor sin igual. Mis estrellas para ti mi amiga de letras, me has dejado con la boca abierta y el cerebro con una armonia muy exelsa.
 
Wow, hasta se me erizó mi piel mientras leía tu poesía, muy bonito y a la vez sombrío, una mezcla de pasión de sangre y carnal. wow. me dejaste sin aliento y con escalofríos. Te felicito, muy bien escrito y las rimas tan bien entonadas. Te mando un abrazo.
 
Armonía;1487607 dijo:

En la lúgubre torre de un horrendo castillo,
con los brillos sinuosos de un ardid sin igual,
una dulce doncella separaba un pestillo
para ser poseída con pasión inmortal.

Las escalas picadas por el barro a montones
demoraban las ansias de un temible galán
que escalaba matando vagabundos ratones
aumentando su furia, su lujuria y su afán.

El sopor de la alquimia, de la sangre en espera
corroía el ambiente de fusión invernal,
y la dulce doncella recostada en la estera
suspiraba con ansias ese amor infernal.

Los cabellos vacilan… se hacen mar del olvido,
y las lenguas sedientas del deseo sensual,
hacen frente a la rosa sobre el lecho rendido
y un olor primitivo cierra el marco brutal.

La mansión aunque es alba se oscurece enseguida
y sus ojos distintos, su cintura y su faz,
al mirar a la bella descubierta y prohibida
se declaran en guerra culminando la paz.

Y en los gritos ausentes de las grutas lejanas,
se sucumbe en el filo de una daga ancestral,
el momento ha llegado, las harpías mundanas
hacen danzas rituales, de lujuria carnal.

Y los cuerpos se estrellan con sus dos corazones,
como cuervos en lucha disputando un panal,
y hay un ruido de sexo, que destila pasiones
con sudor y gemidos sobre el lecho nupcial.

Ella grita, él no espera… muerde lento a la amada,
los colmillos se clavan, sangra un trozo de piel,
sexo abierto con ramas, ella está recostada
y sus ojos recuerdan … luna roja de miel.

Van cayendo fluidos como sendos torrentes,
muy silentes espasmos de elocuente emoción,
los sollozos se callan y los cuerpos ardientes
llegan juntos gozando su creciente pasión

Su calor lo aventura como fiero tornado
penetrando su espada… -en la hierba carnal-
y calienta el silencio como potro alocado
enclavando su hombría victorioso y triunfal.

En los fieros combates entre piel y sudor
se termina en un grito que no añora piedad,
y en la lúgubre torre del horrendo castillo
una dulce doncella fue mujer de verdad.

Con sonrisa de diablo fuga pronto el amante
y las gradas oscuras de la torre espectral
ven las gruesas espaldas del galán que al instante
se evapora en la noche decretando el final.

La doncella en la torre vio partir a su dueño
y reclama su espada con infante ilusión.
Desde entonces rebusca su placer en el sueño,
donde un fiero vampiro le robó el corazón.



Que narración , que poema, mis más sinceras felicidades por
un poema tan elaborado, y una reverencia a usted poetiza
un abrazo un besote toda mi admiaracion y un mar de estrellas :):)

Gerar
 
Cielo cuando dos cuerpos se consumen de pasión, esos momentos magicos se mezclan entre realidad y fantasia, casi igual al placer de leerte. cada día tu poesia crece como una fuente en invierno.

te amo cielo mil besitos
 
FELICITACIONES!
Gua me dejaste impresionada entre tu letras tan bellas y buenas , excelente expresión de amor en tu poema , me deje llevar en tu poema tan lentamente que sentí yo que era esa doncella jejej.
Ese ardid de sentimientos es hermoso , tan divina muestra de hacerse mujer esa doncella con ese toque erótico que hace que el poema sea deliciosa entre cada palabra y verso , que encantador momento dejas amiga querida , me fascino .
Un gusto leerte amiga Isabel , espero seguir leyendo y seguir tus bellas letras , un gusto enorme, bye , cuidate.
 
De la estrofa 8 para adelante el poema adquiere un matiz magico sensual que me encanta. Hace tiempo abandone hacer versos con rima y metrica pero de vez en cuando em encuentro con estas obritas maestras que muestran una increible correccion y estilo. Has hecho un maravilloso trabajo de artesana, Maria, e imagino que la labor de dar a luz este poema debe haber sido titanica, mas el resultado merece todos los puntos del mundo. No es rima forzada la que regalas a esta humilde platea....es un conjunto de palabras domesticadas, bellamente domesticadas.
 
Armonía;1487607 dijo:

En la lúgubre torre de un horrendo castillo,
con los brillos sinuosos de un ardid sin igual,
una dulce doncella separaba un pestillo
para ser poseída con pasión inmortal.

Las escalas picadas por el barro a montones
demoraban las ansias de un temible galán
que escalaba matando vagabundos ratones
aumentando su furia, su lujuria y su afán.

El sopor de la alquimia, de la sangre en espera
corroía el ambiente de fusión invernal,
y la dulce doncella recostada en la estera
suspiraba con ansias ese amor infernal.

Los cabellos vacilan… se hacen mar del olvido,
y las lenguas sedientas del deseo sensual,
hacen frente a la rosa sobre el lecho rendido
y un olor primitivo cierra el marco brutal.

La mansión aunque es alba se oscurece enseguida
y sus ojos distintos, su cintura y su faz,
al mirar a la bella descubierta y prohibida
se declaran en guerra culminando la paz.

Y en los gritos ausentes de las grutas lejanas,
se sucumbe en el filo de una daga ancestral,
el momento ha llegado, las arpías mundanas
hacen danzas rituales, de lujuria carnal.

Y los cuerpos se estrellan con sus dos corazones,
como cuervos en lucha disputando un panal,
y hay un ruido de sexo, que destila pasiones
con sudor y gemidos sobre el lecho nupcial.

Ella grita, él no espera… muerde lento a la amada,
los colmillos se clavan, sangra un trozo de piel,
sexo abierto con ramas, ella está recostada
y sus ojos recuerdan … luna roja de miel.

Van cayendo fluidos como sendos torrentes,
muy silentes espasmos de elocuente emoción,
los sollozos se callan y los cuerpos ardientes
llegan juntos gozando su creciente pasión

Su calor lo aventura como fiero tornado
penetrando su espada… -en la hierba carnal-
y calienta el silencio como potro alocado
enclavando su hombría victorioso y triunfal.

En los fieros combates entre piel y sudor
se termina en un grito que no añora piedad,
y en la lúgubre torre del horrendo castillo
una dulce doncella fue mujer de verdad.

Con sonrisa de diablo fuga pronto el amante
y las gradas oscuras de la torre espectral
ven las gruesas espaldas del galán que al instante
se evapora en la noche decretando el final.

La doncella en la torre vio partir a su dueño
y reclama su espada con infante ilusión.
Desde entonces rebusca su placer en el sueño,
donde un fiero vampiro le robó el corazón.


Santo Dioooos, qué hermosura de poema mi dilecta amiga, me he quedado impactado con la lectura de estos preciosos versos, que con su permiso guardaré por considerar que esta es una Obra que bien merece coleccionarla para leerla miles de veces. Mis aplausos, admiración y estrellitas por miles para usted.
 
bravo!!! que hermoso poemas gotiko me encanto es que en mi mente podia ver todo segun leia. te quedo espectacular felicidadez
 
Armonía;1487607 dijo:

En la lúgubre torre de un horrendo castillo,
con los brillos sinuosos de un ardid sin igual,
una dulce doncella separaba un pestillo
para ser poseída con pasión inmortal.

Las escalas picadas por el barro a montones
demoraban las ansias de un temible galán
que escalaba matando vagabundos ratones
aumentando su furia, su lujuria y su afán.

El sopor de la alquimia, de la sangre en espera
corroía el ambiente de fusión invernal,
y la dulce doncella recostada en la estera
suspiraba con ansias ese amor infernal.

Los cabellos vacilan… se hacen mar del olvido,
y las lenguas sedientas del deseo sensual,
hacen frente a la rosa sobre el lecho rendido
y un olor primitivo cierra el marco brutal.

La mansión aunque es alba se oscurece enseguida
y sus ojos distintos, su cintura y su faz,
al mirar a la bella descubierta y prohibida
se declaran en guerra culminando la paz.

Y en los gritos ausentes de las grutas lejanas,
se sucumbe en el filo de una daga ancestral,
el momento ha llegado, las arpías mundanas
hacen danzas rituales, de lujuria carnal.

Y los cuerpos se estrellan con sus dos corazones,
como cuervos en lucha disputando un panal,
y hay un ruido de sexo, que destila pasiones
con sudor y gemidos sobre el lecho nupcial.

Ella grita, él no espera… muerde lento a la amada,
los colmillos se clavan, sangra un trozo de piel,
sexo abierto con ramas, ella está recostada
y sus ojos recuerdan … luna roja de miel.

Van cayendo fluidos como sendos torrentes,
muy silentes espasmos de elocuente emoción,
los sollozos se callan y los cuerpos ardientes
llegan juntos gozando su creciente pasión

Su calor lo aventura como fiero tornado
penetrando su espada… -en la hierba carnal-
y calienta el silencio como potro alocado
enclavando su hombría victorioso y triunfal.

En los fieros combates entre piel y sudor
se termina en un grito que no añora piedad,
y en la lúgubre torre del horrendo castillo
una dulce doncella fue mujer de verdad.

Con sonrisa de diablo fuga pronto el amante
y las gradas oscuras de la torre espectral
ven las gruesas espaldas del galán que al instante
se evapora en la noche decretando el final.

La doncella en la torre vio partir a su dueño
y reclama su espada con infante ilusión.
Desde entonces rebusca su placer en el sueño,
donde un fiero vampiro le robó el corazón.


Precioso poema de bellisimas imágenes.
Historias romásticas conmovedoras.
Me dejas fascinado, aplaudiendote de pie.
Y sólo dejo de aplaudirte para enviarte mi abrazo
Tristany
 
Excelente... sinceramente, Armonía... le hacés honor a tu alias... este poema es armonía pura... elegancia que roza la perfección... rimas melodiosas... logradísimo y sentido... sensual y pasional. Te felicito de verdad... admiro a los talentos como el tuyo y me reconforta que haya poetas como vos en el Portal.
Miles de estrellas... besos
 
Querida sobri, que sorpresa tan agradable, desde luego no por el tema, que es bien lúgubre, sino por la estructura tan perfecta de tu poema y sus rimas tan bien acertadas, ha sido todo un placer pasearme por tu tétrico castillo, aunque me dio un poco de miedo, besos tu tia, Osmara.
 
Noto buena calidad del modo de expresión con una madurez en el ritmo muy envidiable, cómicamente sonrío al ver tan majestuoso escrito cincelado en mármol híbrido. Siento que no fuerza nada y es muy consistente el tema y la redacción.
No a todo lo que leo agrego cinco estrellas

Saludos y abrazos

P.D. 5 Estrellas

Andrés Amendizábal




Armonía;1487607 dijo:

En la lúgubre torre de un horrendo castillo,
con los brillos sinuosos de un ardid sin igual,
una dulce doncella separaba un pestillo
para ser poseída con pasión inmortal.

Las escalas picadas por el barro a montones
demoraban las ansias de un temible galán
que escalaba matando vagabundos ratones
aumentando su furia, su lujuria y su afán.

El sopor de la alquimia, de la sangre en espera
corroía el ambiente de fusión invernal,
y la dulce doncella recostada en la estera
suspiraba con ansias ese amor infernal.

Los cabellos vacilan… se hacen mar del olvido,
y las lenguas sedientas del deseo sensual,
hacen frente a la rosa sobre el lecho rendido
y un olor primitivo cierra el marco brutal.

La mansión aunque es alba se oscurece enseguida
y sus ojos distintos, su cintura y su faz,
al mirar a la bella descubierta y prohibida
se declaran en guerra culminando la paz.

Y en los gritos ausentes de las grutas lejanas,
se sucumbe en el filo de una daga ancestral,
el momento ha llegado, las arpías mundanas
hacen danzas rituales, de lujuria carnal.

Y los cuerpos se estrellan con sus dos corazones,
como cuervos en lucha disputando un panal,
y hay un ruido de sexo, que destila pasiones
con sudor y gemidos sobre el lecho nupcial.

Ella grita, él no espera… muerde lento a la amada,
los colmillos se clavan, sangra un trozo de piel,
sexo abierto con ramas, ella está recostada
y sus ojos recuerdan … luna roja de miel.

Van cayendo fluidos como sendos torrentes,
muy silentes espasmos de elocuente emoción,
los sollozos se callan y los cuerpos ardientes
llegan juntos gozando su creciente pasión

Su calor lo aventura como fiero tornado
penetrando su espada… -en la hierba carnal-
y calienta el silencio como potro alocado
enclavando su hombría victorioso y triunfal.

En los fieros combates entre piel y sudor
se termina en un grito que no añora piedad,
y en la lúgubre torre del horrendo castillo
una dulce doncella fue mujer de verdad.

Con sonrisa de diablo fuga pronto el amante
y las gradas oscuras de la torre espectral
ven las gruesas espaldas del galán que al instante
se evapora en la noche decretando el final.

La doncella en la torre vio partir a su dueño
y reclama su espada con infante ilusión.
Desde entonces rebusca su placer en el sueño,
donde un fiero vampiro le robó el corazón.
 
Excelente, verdaderamente excelente.
Alejandrinos en cuartetos.
Aunque en el cuarteto 11 el tercer verso es asonante pero no demerita el poema.
No soy mucho de rimar en agudas pero lo has hecho de manera magistral.
Besos y estrellas miles.
 
La dósis exacta
en una mezcla explosiva a los sentidos
alas leyendas
a los amores drama sensual eternos
a las marcas indelebles
dósis exacta de emrbiaguez y veneno de pasión
recorre uno los versos
inyectandose completamente
de la roja luna de miel
me gustó venir a descubrir este ´poema
tan intenso
en rojo
vampiro
en rojo beso
en roja carica
en roja voluptuosidad.
Felicidades.
 
Armonía;1487607 dijo:

En la lúgubre torre de un horrendo castillo,
con los brillos sinuosos de un ardid sin igual,
una dulce doncella separaba un pestillo
para ser poseída con pasión inmortal.

Las escalas picadas por el barro a montones
demoraban las ansias de un temible galán
que escalaba matando vagabundos ratones
aumentando su furia, su lujuria y su afán.

El sopor de la alquimia, de la sangre en espera
corroía el ambiente de fusión invernal,
y la dulce doncella recostada en la estera
suspiraba con ansias ese amor infernal.

Los cabellos vacilan… se hacen mar del olvido,
y las lenguas sedientas del deseo sensual,
hacen frente a la rosa sobre el lecho rendido
y un olor primitivo cierra el marco brutal.

La mansión aunque es alba se oscurece enseguida
y sus ojos distintos, su cintura y su faz,
al mirar a la bella descubierta y prohibida
se declaran en guerra culminando la paz.

Y en los gritos ausentes de las grutas lejanas,
se sucumbe en el filo de una daga ancestral,
el momento ha llegado, las arpías mundanas
hacen danzas rituales, de lujuria carnal.

Y los cuerpos se estrellan con sus dos corazones,
como cuervos en lucha disputando un panal,
y hay un ruido de sexo, que destila pasiones
con sudor y gemidos sobre el lecho nupcial.

Ella grita, él no espera… muerde lento a la amada,
los colmillos se clavan, sangra un trozo de piel,
sexo abierto con ramas, ella está recostada
y sus ojos recuerdan … luna roja de miel.

Van cayendo fluidos como sendos torrentes,
muy silentes espasmos de elocuente emoción,
los sollozos se callan y los cuerpos ardientes
llegan juntos gozando su creciente pasión

Su calor lo aventura como fiero tornado
penetrando su espada… -en la hierba carnal-
y calienta el silencio como potro alocado
enclavando su hombría victorioso y triunfal.

En los fieros combates entre piel y sudor
se termina en un grito que no añora piedad,
y en la lúgubre torre del horrendo castillo
una dulce doncella fue mujer de verdad.

Con sonrisa de diablo fuga pronto el amante
y las gradas oscuras de la torre espectral
ven las gruesas espaldas del galán que al instante
se evapora en la noche decretando el final.

La doncella en la torre vio partir a su dueño
y reclama su espada con infante ilusión.
Desde entonces rebusca su placer en el sueño,
donde un fiero vampiro le robó el corazón.


La verdad Maria, quedo tan hermoso que casi no noto las rimas, es muy elocuente el fliudo que le imprimiste a tu escrito, que belleza!! Un besote.
 
muy bueno, esa doncella somos todas, amamos con inocencia, candor, y nos entregamos como mujeres listas, en espera de un vampiro, en entrega total con lujuria, cambiamos de angel a demonio, de gatita a tigresa, mm, me encant'o tu estilo, esa fuerza que llevamos dentro, dando ternura y luego total entrega, me gustó mucho...Mineny
 
No suelo leer poemas góticos, mas éste me ha dejado una impresión muy grata. no soy experto en poesía, pero estas cuartetas alejandrinas estan excelentes!!!

Un beso mami!!!
 
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