edelabarra
Mod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poema
Soy
Soy un conjunto de entelequias vagas,
una serie de números fijados,
a medida que fueron endilgados
en largas horas que recuerdo aciagas.
Trámites, números, gestiones pagas,
Soy un renglón de numeral visado,
que humilla el corazón como un sangrado,
dejándome la piel, plena de llagas.
Guarismo distintivo, documento
carnet pagado, con cupón al día,
la cuota de afiliado sin descuento.
Edad provecta, sin dudar la mía,
la fecha no olvidar de nacimiento,
y anotar la reunión de geriatría.
.
Soy
Soy por tanto además de un numeral,
un sujeto tocado por Fortuna
que con sus brazos alcanzó la Luna,
y soy feliz en mi rincón feudal.
La niñez a mi vera es un fanal,
que derrama su luz como ninguna
y el amor que sentí desde la cuna,
es premio en esta tierra sin igual.
Por eso de ambición ya estoy colmado,
y no pretendo ser ya nada más
aunque pronto me den por olvidado.
Sigo viajando sin mirar atrás,
si soy tu amigo soy por Dios premiado
y no importa que piensen los demás.
.
Eduardo León de la Barra
Soy un conjunto de entelequias vagas,
una serie de números fijados,
a medida que fueron endilgados
en largas horas que recuerdo aciagas.
Trámites, números, gestiones pagas,
Soy un renglón de numeral visado,
que humilla el corazón como un sangrado,
dejándome la piel, plena de llagas.
Guarismo distintivo, documento
carnet pagado, con cupón al día,
la cuota de afiliado sin descuento.
Edad provecta, sin dudar la mía,
la fecha no olvidar de nacimiento,
y anotar la reunión de geriatría.
Tengo
Tengo un auto que casi es obsoleto,
un armario con cuatro trajes viejos,
unos cuadros y dos o tres bosquejos
que ya muy pronto heredará mi nieto.
Mantenerla, en negro es todo un reto,
a mi cuenta bancaria; por los quejos
de mi cara mitad, los entrecejos
del barrio entero muestran ya su aprieto.
¿Que me queda aparte de mis hijas,
y esos dos caballeros que por yernos,
las cuidan como dos bellas vasijas?
Cuatro nietos que ayudan a querernos,
la promesa presente en las sortijas
y el amor como abrigo en los inviernos.
Tengo un auto que casi es obsoleto,
un armario con cuatro trajes viejos,
unos cuadros y dos o tres bosquejos
que ya muy pronto heredará mi nieto.
Mantenerla, en negro es todo un reto,
a mi cuenta bancaria; por los quejos
de mi cara mitad, los entrecejos
del barrio entero muestran ya su aprieto.
¿Que me queda aparte de mis hijas,
y esos dos caballeros que por yernos,
las cuidan como dos bellas vasijas?
Cuatro nietos que ayudan a querernos,
la promesa presente en las sortijas
y el amor como abrigo en los inviernos.
.
Soy
Soy por tanto además de un numeral,
un sujeto tocado por Fortuna
que con sus brazos alcanzó la Luna,
y soy feliz en mi rincón feudal.
La niñez a mi vera es un fanal,
que derrama su luz como ninguna
y el amor que sentí desde la cuna,
es premio en esta tierra sin igual.
Por eso de ambición ya estoy colmado,
y no pretendo ser ya nada más
aunque pronto me den por olvidado.
Sigo viajando sin mirar atrás,
si soy tu amigo soy por Dios premiado
y no importa que piensen los demás.
.
Eduardo León de la Barra