Pablo Alvarez
Poeta recién llegado
Hoy
Hoy no tengo inspiración,
no tengo ánimos ni nada.
Llevo una pena clavada
en lo hondo de mi corazón
Mi voz yace estrangulada,
no atraviesa mi garganta,
el dolor me cruje, me espanta,
y mi angustia crece enarbolada.
Hoy escribo desde el dolor,
él lleva suavemente mi pluma
y apaña cada letra de esta bruma
que deja a mi cielo sin color.
Hoy conmigo ha jugado
nuevamente la mala vida
hundiendo su dedo en mi herida
y yo tan quieto me he quedado.
Mis alas se han quebrado
mis versos, mi pena y mi locura
ya no pueden elevarse en la altura
porque este disparo me ha matado.
No existe oscuridad,
ni noche más sombría,
que la que mi ingenuidad
trae a mi puerta cada día.
Hoy no tengo inspiración,
no tengo ánimos ni nada.
Llevo una pena clavada
en lo hondo de mi corazón
Mi voz yace estrangulada,
no atraviesa mi garganta,
el dolor me cruje, me espanta,
y mi angustia crece enarbolada.
Hoy escribo desde el dolor,
él lleva suavemente mi pluma
y apaña cada letra de esta bruma
que deja a mi cielo sin color.
Hoy conmigo ha jugado
nuevamente la mala vida
hundiendo su dedo en mi herida
y yo tan quieto me he quedado.
Mis alas se han quebrado
mis versos, mi pena y mi locura
ya no pueden elevarse en la altura
porque este disparo me ha matado.
No existe oscuridad,
ni noche más sombría,
que la que mi ingenuidad
trae a mi puerta cada día.
Pablo Alvarez