Alquimista del amor
Poeta recién llegado
Divina la Locura
Este cuerpo duro esculpido de nieve con frío
En la campaña del desamor
Parece que este fue abatido
En una cúpula de cristal bajo el mar fue sumergido
Donde duro mucho tiempo sin sentir nada
hasta que sintió que tus palabras
en la cúpula se habían metido
sabia que vivías
y que en alguna parte de el mundo te encontraría
así que surgiendo de lo profundo
partió en tu búsqueda
por alrededor del mundo
Un hombre grande y esculpido
Con más músculos que trazan
Y chita incluido
Deseando besarte deseando acariciarte
Y sin verte sin encontrarte
Sus ganas incrementan
Y sus canas aumentan
Pero cuando se tope contigo
No habrá espacio de correr
No habrá héroes no habrá testigos
Para el flechazo justo de cupido
Que te dejará inmóvil
A merced de este salvaje y a la vez dócil
Enamorado y medio fósil
Con un beso que llevará hasta las estrellas
Donde solo descansan las diosas y las bellas
Y sentirás como bajas con soltura
Cuando sientas el apretón en tu cintura
De un abrazo que con sabrosura
Se amolda su cuerpo al tuyo y te hace conocer
Porque es tan divina la locura...
Este cuerpo duro esculpido de nieve con frío
En la campaña del desamor
Parece que este fue abatido
En una cúpula de cristal bajo el mar fue sumergido
Donde duro mucho tiempo sin sentir nada
hasta que sintió que tus palabras
en la cúpula se habían metido
sabia que vivías
y que en alguna parte de el mundo te encontraría
así que surgiendo de lo profundo
partió en tu búsqueda
por alrededor del mundo
Un hombre grande y esculpido
Con más músculos que trazan
Y chita incluido
Deseando besarte deseando acariciarte
Y sin verte sin encontrarte
Sus ganas incrementan
Y sus canas aumentan
Pero cuando se tope contigo
No habrá espacio de correr
No habrá héroes no habrá testigos
Para el flechazo justo de cupido
Que te dejará inmóvil
A merced de este salvaje y a la vez dócil
Enamorado y medio fósil
Con un beso que llevará hasta las estrellas
Donde solo descansan las diosas y las bellas
Y sentirás como bajas con soltura
Cuando sientas el apretón en tu cintura
De un abrazo que con sabrosura
Se amolda su cuerpo al tuyo y te hace conocer
Porque es tan divina la locura...