felipe zeta
Poeta recién llegado
Verte
Y antes de la voz de sabiduría y autoridad,
y antes de las cabezas vacías y sedientas,
que se rellenan del jarabe suave del saber,
y antes de las mesas, y las sillas
y antes de los muchachos,
incluso antes de la luz que entra bailando
por el trecho viejo de la ventana,
y antes de que pueda terminar de
dejar un rastro con tinta,
mis focos te enfocan,
como si mi inercia tuviera tu nombre,
como si levantara dos pupilas,
y en el fondo se apila,
tu cara de poca definición,
pero de bastante contraste con lo que se odia.
Y antes de la voz de sabiduría y autoridad,
y antes de las cabezas vacías y sedientas,
que se rellenan del jarabe suave del saber,
y antes de las mesas, y las sillas
y antes de los muchachos,
incluso antes de la luz que entra bailando
por el trecho viejo de la ventana,
y antes de que pueda terminar de
dejar un rastro con tinta,
mis focos te enfocan,
como si mi inercia tuviera tu nombre,
como si levantara dos pupilas,
y en el fondo se apila,
tu cara de poca definición,
pero de bastante contraste con lo que se odia.