TAVOAM
Poeta veterano
SIN PEDIR PERMISO
Me celan los ángeles
porque besas mi espalda,
me cela la noche cuando ríes
pues dejas al cielo migajas de estrellas.
porque besas mi espalda,
me cela la noche cuando ríes
pues dejas al cielo migajas de estrellas.
Me celan las sábanas
ahora que tu piel me arropa,
me cela aquél árbol que ya no brota
pues contigo hasta la nieve es primavera.
ahora que tu piel me arropa,
me cela aquél árbol que ya no brota
pues contigo hasta la nieve es primavera.
Me cela incluso el sol
que asoma incierto al horizonte,
porque ahora el día amanece
cuando despiertan tus pestañas.
que asoma incierto al horizonte,
porque ahora el día amanece
cuando despiertan tus pestañas.
Me cela la vieja soledad
que había enamorado mi destino,
pues tus labios seducen su olvido
y van reescribiendo mi historia
sin siquiera pedir permiso.
que había enamorado mi destino,
pues tus labios seducen su olvido
y van reescribiendo mi historia
sin siquiera pedir permiso.
