cristina bajo
Poeta asiduo al portal
Se estrangulan en mis ojos las ausencias
y el desequilibrio vacío de tu abandono
repercute en mis neuronas hasta hacerlas rebotar
de una parte a otra de mi cerebro...
Sin embargo, cuando me sonríes,
cuando iluminas de luz la madrugada,
y el embrujo de la vida
revienta en tus pupilas,
sé que haría por ti
que lo imposible fuera real.
Te quiero, te quiero,
te quiero como siempre
y aunque la angustia del hoy
me haga dudar del mañana,
cada vez que tus manos reinventan el aire
sé que mi mundo es en tí
y me sobran más verdades.
y el desequilibrio vacío de tu abandono
repercute en mis neuronas hasta hacerlas rebotar
de una parte a otra de mi cerebro...
Sin embargo, cuando me sonríes,
cuando iluminas de luz la madrugada,
y el embrujo de la vida
revienta en tus pupilas,
sé que haría por ti
que lo imposible fuera real.
Te quiero, te quiero,
te quiero como siempre
y aunque la angustia del hoy
me haga dudar del mañana,
cada vez que tus manos reinventan el aire
sé que mi mundo es en tí
y me sobran más verdades.
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