GRACIELA PAOLI
Poeta adicto al portal
FLANCO HUMANO
Mordisqueando la hierba
de su propio esqueleto
un caballo flaco
se adelgaza solo
en su flanco humano.
Una simple camerata
de penurias ambulantes
replegándose ciega
una y
otra vez
lamiendo sus llagas
en oleaje consabido
casi desfallece
sin saber que el péndulo
tironeando su entrañas
no agota su ímpetu
de vaivén peregrino
y
volverá la piedra
a rodar por el camino.
Mordisqueando la hierba
de su propio esqueleto
un caballo flaco
se adelgaza solo
en su flanco humano.
Una simple camerata
de penurias ambulantes
replegándose ciega
una y
otra vez
lamiendo sus llagas
en oleaje consabido
casi desfallece
sin saber que el péndulo
tironeando su entrañas
no agota su ímpetu
de vaivén peregrino
y
volverá la piedra
a rodar por el camino.