Big Bear
Poeta que considera el portal su segunda casa
Infierno, laberinto endiablado
de pasión y enloquecer,
de corazón obnubilado
por la ceguera del atardecer
Infierno embrujado por el sol
y la sensación de ensordecer
escondido en el crisol
por la estela del amanecer
Infierno de los cuerpos y el sudor
que se enjuga en los besos
de la melodía y el gemido
Infierno sobornado del ardor
de las caricias como rezos
de este amor no bendecido
de pasión y enloquecer,
de corazón obnubilado
por la ceguera del atardecer
Infierno embrujado por el sol
y la sensación de ensordecer
escondido en el crisol
por la estela del amanecer
Infierno de los cuerpos y el sudor
que se enjuga en los besos
de la melodía y el gemido
Infierno sobornado del ardor
de las caricias como rezos
de este amor no bendecido