JBR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vete y no regreses mas,
deja el sendero de mi vida como lo encontraste,
no manches mas ni tortures mi alma,
no ensucies el amor tan inmenso,
que mi corazón guarda.
Vete ya, y deja todo lo mio
nada te lleves, solo llevate,
la negrura de tus mentiras,
solo llevate el desprecio que por ti siento,
porque eso es lo único que mereces,
eso es lo único que te pertenece.
Vete ya, y cuando te marches,
no voltees, solo camina y camina,
porque hasta tu mirada odio,
y hasta tus pasos me saben amargos,
mejor seria que no existieras,
mejor seria que murieras.
Que cinismo el tuyo de pedirme perdón,
si tu ni conoces esa palabra,
ni tampoco tu boca merece decirla,
tan solo mereces que te olvide,
que ya nunca mas te recuerde,
porque para mi ya estas muerta,
y fría como un fiambre.
Estos son,
los lamentos de mi alma, y un corazon
lleno de gemidos, esto es lo que guardo,
en lo mas profundo y muy escondido.
Ahora me callo, ya no hablo mas,
he llegado a mi casa,
he abierto la puerta y veo que no estas,
suerte tan grande la mía,
porque si estuvieras y me escucharas,
todo lo que digo,
otro seria el tema, y seria yo al que le dijeran,
todo lo que dice mi poema.
deja el sendero de mi vida como lo encontraste,
no manches mas ni tortures mi alma,
no ensucies el amor tan inmenso,
que mi corazón guarda.
Vete ya, y deja todo lo mio
nada te lleves, solo llevate,
la negrura de tus mentiras,
solo llevate el desprecio que por ti siento,
porque eso es lo único que mereces,
eso es lo único que te pertenece.
Vete ya, y cuando te marches,
no voltees, solo camina y camina,
porque hasta tu mirada odio,
y hasta tus pasos me saben amargos,
mejor seria que no existieras,
mejor seria que murieras.
Que cinismo el tuyo de pedirme perdón,
si tu ni conoces esa palabra,
ni tampoco tu boca merece decirla,
tan solo mereces que te olvide,
que ya nunca mas te recuerde,
porque para mi ya estas muerta,
y fría como un fiambre.
Estos son,
los lamentos de mi alma, y un corazon
lleno de gemidos, esto es lo que guardo,
en lo mas profundo y muy escondido.
Ahora me callo, ya no hablo mas,
he llegado a mi casa,
he abierto la puerta y veo que no estas,
suerte tan grande la mía,
porque si estuvieras y me escucharas,
todo lo que digo,
otro seria el tema, y seria yo al que le dijeran,
todo lo que dice mi poema.