Vianne dPraux
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ecos ( o sobre ella y lo que él, nunca le dijo )
Llevo caminando
cien años en los bordes
donde tus ojos destilan miradas
como cascada de sueños;
sintiendo
que te he cantado
antes de que tuviese labios
y hasta después de que la muerte susurró
algo, alguna tarde,
cuando mi atención bebía de tus manos.
Porque vivo y sueño,
que vivo como soñándote
tan despierto,
tan febril a todas horas
como sol encadenado
o cual esperanzado mendigo
que se viste con los harapos
que puedan darme los desdenes
aún no liberados
de la jaula de tu pecho.
Pues esos cien años
que vivo desandándote las curvas
de ese cuerpo que llevas como olas,
pueden haber sido menos que minutos
o más de un milenio.
Quizás, el dato mas certero
que pueda darte con esta boca
que aún no toma alas,
para de tu veneno amantarse
sin más descanso que el respiro;
sea que nunca te he amado,
¡vaya que sí!
Solamente te he deseado con el alma
y esa cosa llamada amor eterno,
sólo y exclusivamente,
desde la primera vez que abrí los ojos
a éste, el mundo
donde tú eres la mariposa
y yo, el polvo que desprendes al vuelo.
Llevo caminando
cien años en los bordes
donde tus ojos destilan miradas
como cascada de sueños;
sintiendo
que te he cantado
antes de que tuviese labios
y hasta después de que la muerte susurró
algo, alguna tarde,
cuando mi atención bebía de tus manos.
Porque vivo y sueño,
que vivo como soñándote
tan despierto,
tan febril a todas horas
como sol encadenado
o cual esperanzado mendigo
que se viste con los harapos
que puedan darme los desdenes
aún no liberados
de la jaula de tu pecho.
Pues esos cien años
que vivo desandándote las curvas
de ese cuerpo que llevas como olas,
pueden haber sido menos que minutos
o más de un milenio.
Quizás, el dato mas certero
que pueda darte con esta boca
que aún no toma alas,
para de tu veneno amantarse
sin más descanso que el respiro;
sea que nunca te he amado,
¡vaya que sí!
Solamente te he deseado con el alma
y esa cosa llamada amor eterno,
sólo y exclusivamente,
desde la primera vez que abrí los ojos
a éste, el mundo
donde tú eres la mariposa
y yo, el polvo que desprendes al vuelo.
VPx- De Sobre mi muerte
y otras cosas cotidianas.
y otras cosas cotidianas.
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