Leya
Poeta recién llegado
Descubrí una gran razón para amarte,
la descubrí al mirar tus ojos mientras me decías que me amabas,
retiré la mirada y te regalé una sonrisa,
de esas que no son fingidas.
¿Sabes cuánto había esperado este momento?, lo reservé para mí,
no soportaría verte derramar una lagrima,
por eso tuve que dejarte ir...
tuve que llorar por ti…
Dime, ¿cómo es amar para los otros?,
Entre rumores, falsas señales y falsos amigos se deterioró el amor
¡Ah!…¡que bello nuestro amor!
Ahora estamos solos,
preguntándonos si estamos amando de nuevo,
siguiéndole la pista a quien reemplazó nuestro amor,
nada parece haber valido la pena,
nos seguimos amando, es como una condena…
Mientras tú te llenas con tus vicios, yo me envicio con mis letras,
Y si así es más fácil amar, entonces ¡Que empiece el poema!
la descubrí al mirar tus ojos mientras me decías que me amabas,
retiré la mirada y te regalé una sonrisa,
de esas que no son fingidas.
¿Sabes cuánto había esperado este momento?, lo reservé para mí,
no soportaría verte derramar una lagrima,
por eso tuve que dejarte ir...
tuve que llorar por ti…
Dime, ¿cómo es amar para los otros?,
Entre rumores, falsas señales y falsos amigos se deterioró el amor
¡Ah!…¡que bello nuestro amor!
Ahora estamos solos,
preguntándonos si estamos amando de nuevo,
siguiéndole la pista a quien reemplazó nuestro amor,
nada parece haber valido la pena,
nos seguimos amando, es como una condena…
Mientras tú te llenas con tus vicios, yo me envicio con mis letras,
Y si así es más fácil amar, entonces ¡Que empiece el poema!
Última edición: