Instante
Y esta barba de tres días, pica
como sol otoñal que adormece.
Y otro barco que se va, que triste,
con rumbo marcado tan fijamente.
Y yo continuo quieto, intentando
beber este instante que ya se fue.
Y ya es otro y otro y otra sensación
y otro atardecer.
Y las luces, al fondo, de esta ciudad conocida,
luchan por romper la noche que se acerca
con labios serenos de viento sur, cálidos
y sedientos en llenar la oscuridad de los amantes
y el silencio de los muertos
y el sueño de los ignorantes
y la soledad de los enfermos
y los caprichos insomnes del aire.
Me cenaré dos musas y un filete
y llenaré de sangre otro poema,
vomitando instantes sin importancia,
esta noche,
trascendente.
Y esta barba de tres días, pica
como sol otoñal que adormece.
Y otro barco que se va, que triste,
con rumbo marcado tan fijamente.
Y yo continuo quieto, intentando
beber este instante que ya se fue.
Y ya es otro y otro y otra sensación
y otro atardecer.
Y las luces, al fondo, de esta ciudad conocida,
luchan por romper la noche que se acerca
con labios serenos de viento sur, cálidos
y sedientos en llenar la oscuridad de los amantes
y el silencio de los muertos
y el sueño de los ignorantes
y la soledad de los enfermos
y los caprichos insomnes del aire.
Me cenaré dos musas y un filete
y llenaré de sangre otro poema,
vomitando instantes sin importancia,
esta noche,
trascendente.