guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
Las voces recorren el sur.
No hay luz en el ocaso
Solo una estrella a la cabeza de la cruz
De donde lapidan el sol
Sigues tan etérea niña,
Perdida y parca,
En mares profundos sin barca,
Sigue con el corazón y alma en riña
No puedo vivir sin tu reflejo,
¿qué somos esta noche amante?
Somos nada, somos soledad, desnudos en el espejo
De agua rojiza poniente en el oriente
He limpiado tus pies con besos
En esos secretos sacrilegios,
He comido de tu mano en silencio,
He, sin hacer, roto nuestros vicios necios
Ahora, la soledad es un lugar sórdido,
Donde delfines nadan en arena
Y camellos corren en sangre de Saladino,
Es una dama tranquila, neutra,
Esquelética, sin figura, bella, añeja como vino
Ah soledad de mi ser,
Tan sublime, oscura, candente,
Compañera de ángeles, de mi querer,
Antónima del conflicto permanente,
Verbo del inequívoco auto placer
Querellas, amantes,
Lloramos siempre a mares
No hay luz en el ocaso
Solo una estrella a la cabeza de la cruz
De donde lapidan el sol
Sigues tan etérea niña,
Perdida y parca,
En mares profundos sin barca,
Sigue con el corazón y alma en riña
No puedo vivir sin tu reflejo,
¿qué somos esta noche amante?
Somos nada, somos soledad, desnudos en el espejo
De agua rojiza poniente en el oriente
He limpiado tus pies con besos
En esos secretos sacrilegios,
He comido de tu mano en silencio,
He, sin hacer, roto nuestros vicios necios
Ahora, la soledad es un lugar sórdido,
Donde delfines nadan en arena
Y camellos corren en sangre de Saladino,
Es una dama tranquila, neutra,
Esquelética, sin figura, bella, añeja como vino
Ah soledad de mi ser,
Tan sublime, oscura, candente,
Compañera de ángeles, de mi querer,
Antónima del conflicto permanente,
Verbo del inequívoco auto placer
Querellas, amantes,
Lloramos siempre a mares