necros73
Poeta que considera el portal su segunda casa
El cielo, la tentación y la caída
Te entregas a lo eterno
para compensar
el vacío dejado
por su, efímero, cuerpo.
La contemplación
divina sustituye
a la masturbación compulsiva.
El nombre de Dios
en tus labios ,masticado hasta el hastío,
no logra borra el sabor
de sus labios.
Rezos,
plegarias,
ayunos,
sacrificios
para alimentar al espíritu
con la vana esperanza
de no sentir
los desgarradores gemidos
de tu piel
al evocar sus caricias.
Tratas de asesinar lo humano
en ti
para olvidarte de ella.
El cielo te abre sus puertas
ángeles asexuados
te reciben arropándote en su luz
Has renunciado al mundo
terrenal y sus tentaciones
( a Ella)
Pero basta su voz
para romper el embotamiento divino,
propiciando tu regreso a la tierra
a tu cuerpo
a tus ansias
a tu lujuria
a sus brazos...
La caída se completa
Cuando te susurra al oído:
Deseo tus labios en mi labios,
tu lengua recorriendo todos
los recovecos de mi cuerpo,
deseo tus furiosos embates en mi
sexo hambriento, Dios se ha ido,
solo quedamos tú y yo.
Te entregas a lo eterno
para compensar
el vacío dejado
por su, efímero, cuerpo.
La contemplación
divina sustituye
a la masturbación compulsiva.
El nombre de Dios
en tus labios ,masticado hasta el hastío,
no logra borra el sabor
de sus labios.
Rezos,
plegarias,
ayunos,
sacrificios
para alimentar al espíritu
con la vana esperanza
de no sentir
los desgarradores gemidos
de tu piel
al evocar sus caricias.
Tratas de asesinar lo humano
en ti
para olvidarte de ella.
El cielo te abre sus puertas
ángeles asexuados
te reciben arropándote en su luz
Has renunciado al mundo
terrenal y sus tentaciones
( a Ella)
Pero basta su voz
para romper el embotamiento divino,
propiciando tu regreso a la tierra
a tu cuerpo
a tus ansias
a tu lujuria
a sus brazos...
La caída se completa
Cuando te susurra al oído:
Deseo tus labios en mi labios,
tu lengua recorriendo todos
los recovecos de mi cuerpo,
deseo tus furiosos embates en mi
sexo hambriento, Dios se ha ido,
solo quedamos tú y yo.