Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sufres de sed de sangre
que llevas saliente hasta la fuente
que te rejuvenece.
Son los versos que te dan fuerza
y superan tus fatalidades.
Dulce ángel pintado de colores.
Forrado de oro puro, recubierto de celajes.
Déjame usar tu pluma para hacerte un traje.
Invitarte a saborear de la sangre que conozco,
vaciada en los dinteles de Jesús
hecho hombre.
Mi dulce poetiza dorada,
una mas de mis hijas amadas.
Satín de versos encantados.
Razón de estas letras, ausencia de querellas.
Resplandecer del alba
como tu nombre lo confiesa.
Engalana tu vida con una sonrisa
y avergüenza al dolor que te cobija.
Dedicado a la Princesa de la poesía.