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Un sueño

Jaime1962

Poeta veterano y reconocido en el portal.
Un sueño

¿Sabes? Te reto a descifrar un sueño,
soñé que mi cuerpo feliz te entregaba
y al tocarte supe que mi ser te amaba,
vi futuros e ignoro de cual seré dueño.

De mi sueño inferí toda su vastedad,
fue un inconsciente ir a encontrarla,
presentí cuan imperativo es buscarla,
mas no entendí, ni atrapé su verdad.

Había un hombre, a los demás rebatía
y se reía de su vergüenza y turbación,
su voz vibrante, temblorosa de pasión,
sobre esos temas, en juez le convertía.

Ven a su plática y que él nos escuche,
será instructiva, plena de sentimientos,
oye atenta, luego di tus pensamientos
a tu corazón no ocultes en su estuche.

Vayamos abrazados que ya empieza:

“Deberías entender que existes y eres,
que el amor es bueno por naturaleza,
que es la fuente de todos los placeres.

Hay pocos problemas tan estudiados
como el amor en la relación de pareja,
hay opiniones y análisis tan refinados
que la prudencia desconfiar aconseja.

Por eso, no confíes en lo que yo diga,
escúchalo y no te sientas identificado,
no soy líder y no busco quien me siga
así soy, más puedo estar equivocado.

Detesto esos estudiosos que indican
que el amor es un instinto de la vida
o el ritual de la simiente compartida,
e irónico sintetizo cuanto simplifican
al confundir al amor con procreación.

Al procrear, amar es acicate efectivo
y si el amar favorece la reproducción,
no es requisito y tampoco su motivo.

Yo río del decir de los que piensan
que el amor es simple deseo sexual,
urgencia física o desahogo sensual.

No te arriesgues a que te convenzan,
quienes dicen así, lucen su carencia,
resplandecen su falta de sensibilidad,
su mente es esclava de la apetencia,
gustan recibir sin dar a profundidad”.

Al beber su copa, en pausa deliberada,
su blonda cabellera dejó libre al viento,
nervioso me levanté, más no era nada,
sonriendo reanudo su adoctrinamiento:

“En el mismo tenor veo a los amorosos,
son sus opuestos fortalezas a debilitar
usando seducciones y trucos azarosos,
amar es localizar cuerpos a conquistar.
cínicos, son traidores de la esperanza,
para encubrir una impotencia de amar
de sus conquistas no paran de hablar,
enlodan el amor y burlan la confianza.

Hay quienes viven otro juego singular,
su “amor” es clara lucha para dominar
y su goce es al otro apretar la yugular,
no me abstengo sobre esos de opinar:
como salida a sus deseos fracasados
piensan que ser sensible es debilidad,
a las luchas por el poder habituados,
buscan dominio, no la compatibilidad.

Para otros convivir se tornó costumbre
un tiempo, aquel en el que se amaron,
fueron felices, pues sentían su lumbre
y palideció desde que se aparejaron;
entiendo, el amor inicial es complicado,
una veleidosa flama al viento expuesta,
escapa, decrece, a las rutinas detesta,
avivarla, hacerla incendio es intrincado;

Y quizá no, porque el amor no es libre,
busca cuerpos, almas para prodigarse,
se arraiga como hierba en campo libre
en los espíritus que logran conectarse.”

Era un sueño, más tan cierto parecía,
cavilando los conceptos que impartía,
junto a la hoguera los dos estábamos,
seducidos por su verbo y lo intangible,
la suave caricia del fuego gozábamos;

Habló de amores que llegan a quemar
que ese dolor más allá de lo sensible
anida en el rincón del ser que es mar,
y es fuego, cielo y terrenal existencia.

Su palabra fue íntima, era insistencia:

“Puede la inseguridad ser enfermedad,
y es, en los intérpretes del sufrimiento,
son tan poco, empapados de soledad,
que a la vida del otro tornan tormento,
ambos sufren, el inseguro y su pareja,
tal vez el segundo más que el primero,
entre atroces veladas y vida dispareja,
camina su querer un efímero sendero.

Encontramos casi al fin de la escala
a esos que porfían en huir del amor,
que eluden todo eso lo que les cala.

Aislados porque sentir les da pavor,
se empeñaron tanto en nunca sentir,
que quizá no ven su alma lastimada,
mas les resulta inútil negarse a vivir,
existir es pasión y más allá, la nada.

“Quedan los que “aman” por interés
no son don Juan y menos doña Inés,
mas son sujetos felices a su manera,
para dar piden seguridad y chequera.

En el mundo material todo se vende,
mas el amor es abstracto, intangible,
está fuera de subasta, es invendible,
cuerpos si y amores no, comprende.

Si pretendes fundirla a tu ser, arriesga
no sólo dinero, sino tiempo y espíritu,
si no eres amado, poseerla no sesga
el caro riesgo de no tener su ímpetu.

Veo que olvidé a los locos deportistas,
esos que valoran la prisa y celeridad,
o el número de sus placeres realistas,
esos confunden cantidad con calidad.

Amor no es número, ni es frecuencia,
sí la intimidad favorece a preservarlo,
es vital la originalidad para renovarlo
y requiere sentimiento crear esencia”.

Inesperadamente su fuerte voz apagó
con retadora y helada calma aguardó,
ciertamente sabiendo por experiencia,
que tiempo toma mover la conciencia.

El mutismo se tornó casi incongruente,
tímidas bajaron su vista unas parejas,
percibí en otras una tirantez ardiente,
maniatado su amor como por cables,
me las imaginé atrapadas entre rejas,
evocaban sin querer errores evitables.

Era más que clara la sofocante espera,
todo lo dicho, cual la espada candente,
maceraba al amor humano decadente,
el egoísmo caía resbalando la ladera.

Ahí, solo tú, con esa valentía inocente
coherente con tus principios y pureza,
inquiriste sobre el amor cierto y claro,
dijiste rechazar amarguras y dureza,
y que se les diga “amor”, con descaro.

Alguien se sintió aludido y dijo irritado:

“Fácil es decir cuando no lo has vivido,
que todo en tu relación tendrá sentido,
que será hermoso ¡Tú no has amado!
¿Sabes tú que los vínculos se vician,
cuándo el convivir los ha deteriorado?
eso no se nota en amores que inician,
velo en tu pareja: ¡Él ya ha fracasado!.”

Enrojeciste, resintiendo el golpe dado,
por eso dije, con esa claridad sin par,
que existe cuando la verdad molesta
y es del alma, su dolor el que contesta:

“No acepto que me pretendas juzgar,
sé cuanto amé, no todo fue alegría
y cuando ninguno de los dos sentía
con decencia decidimos separarnos,
no nos quedamos para lastimarnos,
como otros que se matan día a día.”

Notando el intercambio de agresiones,
algunas parejas más querían intervenir,
participar en la tempestad de pasiones,
conjugar su pasado al incierto porvenir.

Mas la voz del maestro calló el sonido,
su diestra se alzó imponiendo silencio:

“De su dolor no hagan público dispendio,
desvíos y errores son como un gemido,
del duelo verbal la chispa suele divertir
y si con su filo te hiere, fuiste advertido”.

Su voz, ante la aleve tormenta del mar
se escuchó con profundidad desatada:

“¿No sienten esa ansiedad por amar?

La lucha del amor es soplo de la vida,
recorre rumbos de agonía enajenada,
de duda loca en vivencia compartida.

El amar es juego de plenitud extensa,
es fogosidad que rebosa los crisoles
y fuerzas rompiendo su cadena tensa.

Es conflicto con ardentía de mil soles,
es energía pura: el infarto emocional
que para tu latir si la tienes y sin ella.

¡Sientan a su corazón conmocionar!

Ella es ciclón que destroza armonía
y emanada de la fuerza que es ella,
es armonía rota recreada sin mella.

Tenerla o no: Es histeria día a día,
lo bueno y lo malo del amor es ella,
es silente duda y dicha desbordada.

Lo blanco, lo negro: El color es ella,
seamos justos: amor no es sólo ella
y esta contradicción es todo o nada”.

Calló y luego su voz, como si nada,
en raudo e inesperado interrogante,
dirigiéndose a las damas cuestionó:

¿Pueden definirnos que es amarlo,
o necesitarlo, o tenerlo y poseerlo?

El clamor que siguió la interrogante
el normal recelo femenino pregonó,
ninguna parecía querer afrontarlo,
mas una voz dijo: “¿Quieren saberlo?

Amarlo: Inteligencia en conmoción.
Tenerlo es ir adonde no eras antes,
pero llegar y estar sólo gracias a él.

Poseerlo: Calvarios de la emoción,
rutas del placer de las caminantes,
bellas y arduas para andar con él.

Necesitarlo es llorar por no tenerlo
Y concluyo: Amarlo es claudicar,
a lo ignoto rendirse, más quererlo”.

Su voz fue en ese tono que te reta,
mas su rostro traslucía frustración,
ella, amante casi suicida del poeta,
habló tristeza punzada en emoción.

Luego, otra joven dama se animó,
era grácil, simpática y agradable,
se alejó de su pareja, nos sonrió
y su voz fue cantarina y adorable:

“Quiero decir lo que para mí es él,

Tenerlo: Encontrar al fin el hogar,
un lugar sin recovecos y sin mal.

Amarlo y poseerlo es dulce miel,
necesitarlo y no tenerlo es soñar
para rehuir los dolores del amar.

La fortuna que se encuentra es él,
cuando la gozas aprendes a volar,
amores son gula y para todos hay”.

Se calló luego de que hablara así,
en sus ojos reflejaba su emoción,
reí, amar es a veces bella ilusión,
otras hay alcohol para quedar así.

Y cual si hubiera sido invocación
se levantó una conocida bohemia,
de amores e ironías poetisa sutil
y habló del amor como blasfemia
que simula del licor la inspiración.

“Hablar del amor puro es tan inútil,
la inacabable “sed” de ser amados
es enfermedad que mata la razón.

Como cuando le sonríes a la nada
es una locura y no es del corazón
o quizá mejor, ríen por nada dos.

Amar es la ebriedad de la jornada,
dejar salir el animal y sus instintos,
éxtasis y cruda en su culminación.

No se sientan por “amarse” distintos,
el mismo placer da una rica libación,
la intoxicación es del dolor linimento,
la cruda, cual “amor” indica desazón.

No hay amor, ni emana del corazón,
ni como dicen, es del alma alimento,
por el contrario, es un aturdimiento
y de él sólo sales cruda y desvalida.

Yo estoy convencida, deben saberlo,
no existe el amor, es burla de la vida,
aunque es obvio, deben reconocerlo,
es un trato: Miseria compartir en dos”.

Se dejó de escuchar su disertación,
entre gritos... y no de uno, ni de dos,
el escándalo silenció sus conceptos,
la razón fue vencida por la emoción
para impedirnos saber sus defectos.

Lentamente la bulla fue apagándose
al lograr su objetivo claro y básico:

Eludir pensar y vivir cuestionándose
por todo lo que no es fácil o clásico.

Aparentemente distraído el maestro,
parecía atizar el fuego de la hoguera,
caminaba con una fingida pasividad,
mas estaba pendiente de lo nuestro:

“Quien no sepa oír, mejor que muera,
quienes son para silenciar la verdad,
lo que siente o expresa otra persona,
sólo porque reta nuestra normalidad.

El sentimiento combinando vitalidad
no es acervo de tiempos o una zona,
es cerbatana que ahora te impulsa,
mañana estrella, lastima y desbarata.

Ella sufre, arroja al amor su repulsa,
ella amó, para comparar debió amar,
eso es mejor que la actitud mojigata.

Si apuestas, la fortuna puede fallar,
amar, a veces es tener que olvidar,
hay que reconstruirnos para olvidar,
y dejar todo eso que se ha perdido,
mas abandonarlo con dolor y sabor,
con estilo y mucho calor aventurero.

Al no amar dejas a la vida sin color,
sin buscar lo real de lo establecido,
el amor es de la vida el buen salero,
es cascar, sin descansar la piedra,
es la angustia, es una luna alelada,
es sin temores abrazar a la hiedra,
es tristeza y es la dicha congelada
y cual misterio en ardiente crónica,
es tobogán o el arañar sus piernas,
divinas, firmes cual malla ciclónica,
y es inútil resistir fuerzas eternas.

Es abrir la puerta para poder entrar,
no quedarse en la selva, en la sala,
en otro lugar inútil o en la izquierda,
es perturbación que llega a quemar,
y para el espíritu es retén o un ala.

Sean libres, aunque todo se pierda,
amarnos rompe toda nuestra calma,
prejuicios, vergüenzas y turbación,
son pesado lastre para la liberación,
enamorarse es sustancia del alma.

Dejen de seguir a la luz cual girasoles,
ellos no padecen, ni sienten emoción,
existen, por rutina persiguiendo soles,
sin esencia, alma o poder de decisión.

Como dije, no pretendo ser su guía,
di puntos de vista, mis experiencias,
del amor describo sólo mis vivencias,
mas no es cátedra, tampoco filosofía.

El amor siendo humano ralla lo divino,
en lo irracional proliferan desviaciones,
elaboradas sutilezas y sus variaciones,
existir para amar es un arduo camino,
por ello les aconsejo: elijan su destino”.

El maestro calló, el infinito enmudeció,
solo quedaban cenizas en la hoguera
en crepitar agónico la llama palideció,
velando su morir el despertar del día.

Se fueron la noche y los de la hoguera,
vi oscuridad y claridad entrelazados,
la luz solar ganó, acabando la agonía,
nos despertó, nos encontró abrazados,
te vi, me viste, te adoré, nos fundimos,
vivimos la dicha que nos deja cansados
y te conté este sueño y lo compartimos.
 
Poeta, filósofo, director de escenarios, hechizador...Qué más? Le saludo desde mi corazón por esta gran obra de arte. ¿Qué podría haber sido la inspiración para este magnifico poema, conmovedor en su sencillez, contundente en su esencia, suave en su profundidad y lujo en sus detalles? También quiero saludarlo, sea una persona, una cosa o una palabra...o un pensamiento errante que brota en su mente....Me he sentido como si fuera una oyente de esta maravillosa narración...una victima de su magia...
Bravo! Bravo! Bravo! ¿Hay algo más que aprender sobre el amor? No lo creo...

Aunque yo no lo conozco, y normalmente, soy muy reticente con los desconocidos, hoy voy a superar todas mis inhibiciones para darle un beso o un par de besos o... más.
 
el sueño es el principio de la realidad, el inicio de un largo camino por los recintos de las utopías del hombre, inabarcables, buen poema, saludo, artemisa
 
¡Qué lástima que este gran poema no fue leída extensamente! Hoy lo he leído otra vez y he sentido su magnetismo.
 
Amigo Jaime. Yo también estaba en ese sueño, atento al maestro, pensando en mis adentros. Podía sentir el fresco de la noche, el crepitar de las llamas de la hoguera...
Un gran poema. Muy trabajado y conseguido. Es directo gracias a un lenguaje adecuado y exacto. En general una gran lección dentro de un marco ideal: Un poema que a la vez es sueño.

Mis cinco estrellas y un abrazo.
 
Poeta, filósofo, director de escenarios, hechizador...Qué más? Le saludo desde mi corazón por esta gran obra de arte. ¿Qué podría haber sido la inspiración para este magnifico poema, conmovedor en su sencillez, contundente en su esencia, suave en su profundidad y lujo en sus detalles? También quiero saludarlo, sea una persona, una cosa o una palabra...o un pensamiento errante que brota en su mente....Me he sentido como si fuera una oyente de esta maravillosa narración...una victima de su magia...
Bravo! Bravo! Bravo! ¿Hay algo más que aprender sobre el amor? No lo creo...

Aunque yo no lo conozco, y normalmente, soy muy reticente con los desconocidos, hoy voy a superar todas mis inhibiciones para darle un beso o un par de besos o... más.


Amapola:

Tu comentario, es profundo, bello, conmovedor, gracias mi linda amiga!!!
Recibo tus besos con alegría y la magia de tu encanto, eres la primera en comentar mi obra más extensa, y ello merece un reconocimiento más grande de mi parte, de los que da el portal a la paciencia, no hay ese premio pero a lo mejor lo instituimos, je je je

Un cordial y conmovido saludo

Jaime
 
Un sueño

¿Sabes? Te reto a descifrar un sueño,
soñé que mi cuerpo feliz te entregaba
y al tocarte supe que mi ser te amaba,
vi futuros e ignoro de cual seré dueño.

De mi sueño inferí toda su vastedad,
fue un inconsciente ir a encontrarla,
presentí cuan imperativo es buscarla,
mas no entendí, ni atrapé su verdad.

Había un hombre, a los demás rebatía
y se reía de su vergüenza y turbación,
su voz vibrante, temblorosa de pasión,
sobre esos temas, en juez le convertía.

Ven a su plática y que él nos escuche,
será instructiva, plena de sentimientos,
oye atenta, luego di tus pensamientos
a tu corazón no ocultes en su estuche.

Vayamos abrazados que ya empieza:

“Deberías entender que existes y eres,
que el amor es bueno por naturaleza,
que es la fuente de todos los placeres.

Hay pocos problemas tan estudiados
como el amor en la relación de pareja,
hay opiniones y análisis tan refinados
que la prudencia desconfiar aconseja.

Por eso, no confíes en lo que yo diga,
escúchalo y no te sientas identificado,
no soy líder y no busco quien me siga
así soy, más puedo estar equivocado.

Detesto esos estudiosos que indican
que el amor es un instinto de la vida
o el ritual de la simiente compartida,
e irónico sintetizo cuanto simplifican
al confundir al amor con procreación.

Al procrear, amar es acicate efectivo
y si el amar favorece la reproducción,
no es requisito y tampoco su motivo.

Yo río del decir de los que piensan
que el amor es simple deseo sexual,
urgencia física o desahogo sensual.

No te arriesgues a que te convenzan,
quienes dicen así, lucen su carencia,
resplandecen su falta de sensibilidad,
su mente es esclava de la apetencia,
gustan recibir sin dar a profundidad”.

Al beber su copa, en pausa deliberada,
su blonda cabellera dejó libre al viento,
nervioso me levanté, más no era nada,
sonriendo reanudo su adoctrinamiento:

“En el mismo tenor veo a los amorosos,
son sus opuestos fortalezas a debilitar
usando seducciones y trucos azarosos,
amar es localizar cuerpos a conquistar.
cínicos, son traidores de la esperanza,
para encubrir una impotencia de amar
de sus conquistas no paran de hablar,
enlodan el amor y burlan la confianza.

Hay quienes viven otro juego singular,
su “amor” es clara lucha para dominar
y su goce es al otro apretar la yugular,
no me abstengo sobre esos de opinar:
como salida a sus deseos fracasados
piensan que ser sensible es debilidad,
a las luchas por el poder habituados,
buscan dominio, no la compatibilidad.

Para otros convivir se tornó costumbre
un tiempo, aquel en el que se amaron,
fueron felices, pues sentían su lumbre
y palideció desde que se aparejaron;
entiendo, el amor inicial es complicado,
una veleidosa flama al viento expuesta,
escapa, decrece, a las rutinas detesta,
avivarla, hacerla incendio es intrincado;

Y quizá no, porque el amor no es libre,
busca cuerpos, almas para prodigarse,
se arraiga como hierba en campo libre
en los espíritus que logran conectarse.”

Era un sueño, más tan cierto parecía,
cavilando los conceptos que impartía,
junto a la hoguera los dos estábamos,
seducidos por su verbo y lo intangible,
la suave caricia del fuego gozábamos;

Habló de amores que llegan a quemar
que ese dolor más allá de lo sensible
anida en el rincón del ser que es mar,
y es fuego, cielo y terrenal existencia.

Su palabra fue íntima, era insistencia:

“Puede la inseguridad ser enfermedad,
y es, en los intérpretes del sufrimiento,
son tan poco, empapados de soledad,
que a la vida del otro tornan tormento,
ambos sufren, el inseguro y su pareja,
tal vez el segundo más que el primero,
entre atroces veladas y vida dispareja,
camina su querer un efímero sendero.

Encontramos casi al fin de la escala
a esos que porfían en huir del amor,
que eluden todo eso lo que les cala.

Aislados porque sentir les da pavor,
se empeñaron tanto en nunca sentir,
que quizá no ven su alma lastimada,
mas les resulta inútil negarse a vivir,
existir es pasión y más allá, la nada.

“Quedan los que “aman” por interés
no son don Juan y menos doña Inés,
mas son sujetos felices a su manera,
para dar piden seguridad y chequera.

En el mundo material todo se vende,
mas el amor es abstracto, intangible,
está fuera de subasta, es invendible,
cuerpos si y amores no, comprende.

Si pretendes fundirla a tu ser, arriesga
no sólo dinero, sino tiempo y espíritu,
si no eres amado, poseerla no sesga
el caro riesgo de no tener su ímpetu.

Veo que olvidé a los locos deportistas,
esos que valoran la prisa y celeridad,
o el número de sus placeres realistas,
esos confunden cantidad con calidad.

Amor no es número, ni es frecuencia,
sí la intimidad favorece a preservarlo,
es vital la originalidad para renovarlo
y requiere sentimiento crear esencia”.

Inesperadamente su fuerte voz apagó
con retadora y helada calma aguardó,
ciertamente sabiendo por experiencia,
que tiempo toma mover la conciencia.

El mutismo se tornó casi incongruente,
tímidas bajaron su vista unas parejas,
percibí en otras una tirantez ardiente,
maniatado su amor como por cables,
me las imaginé atrapadas entre rejas,
evocaban sin querer errores evitables.

Era más que clara la sofocante espera,
todo lo dicho, cual la espada candente,
maceraba al amor humano decadente,
el egoísmo caía resbalando la ladera.

Ahí, solo tú, con esa valentía inocente
coherente con tus principios y pureza,
inquiriste sobre el amor cierto y claro,
dijiste rechazar amarguras y dureza,
y que se les diga “amor”, con descaro.

Alguien se sintió aludido y dijo irritado:

“Fácil es decir cuando no lo has vivido,
que todo en tu relación tendrá sentido,
que será hermoso ¡Tú no has amado!
¿Sabes tú que los vínculos se vician,
cuándo el convivir los ha deteriorado?
eso no se nota en amores que inician,
velo en tu pareja: ¡Él ya ha fracasado!.”

Enrojeciste, resintiendo el golpe dado,
por eso dije, con esa claridad sin par,
que existe cuando la verdad molesta
y es del alma, su dolor el que contesta:

“No acepto que me pretendas juzgar,
sé cuanto amé, no todo fue alegría
y cuando ninguno de los dos sentía
con decencia decidimos separarnos,
no nos quedamos para lastimarnos,
como otros que se matan día a día.”

Notando el intercambio de agresiones,
algunas parejas más querían intervenir,
participar en la tempestad de pasiones,
conjugar su pasado al incierto porvenir.

Mas la voz del maestro calló el sonido,
su diestra se alzó imponiendo silencio:

“De su dolor no hagan público dispendio,
desvíos y errores son como un gemido,
del duelo verbal la chispa suele divertir
y si con su filo te hiere, fuiste advertido”.

Su voz, ante la aleve tormenta del mar
se escuchó con profundidad desatada:

“¿No sienten esa ansiedad por amar?

La lucha del amor es soplo de la vida,
recorre rumbos de agonía enajenada,
de duda loca en vivencia compartida.

El amar es juego de plenitud extensa,
es fogosidad que rebosa los crisoles
y fuerzas rompiendo su cadena tensa.

Es conflicto con ardentía de mil soles,
es energía pura: el infarto emocional
que para tu latir si la tienes y sin ella.

¡Sientan a su corazón conmocionar!

Ella es ciclón que destroza armonía
y emanada de la fuerza que es ella,
es armonía rota recreada sin mella.

Tenerla o no: Es histeria día a día,
lo bueno y lo malo del amor es ella,
es silente duda y dicha desbordada.

Lo blanco, lo negro: El color es ella,
seamos justos: amor no es sólo ella
y esta contradicción es todo o nada”.

Calló y luego su voz, como si nada,
en raudo e inesperado interrogante,
dirigiéndose a las damas cuestionó:

¿Pueden definirnos que es amarlo,
o necesitarlo, o tenerlo y poseerlo?

El clamor que siguió la interrogante
el normal recelo femenino pregonó,
ninguna parecía querer afrontarlo,
mas una voz dijo: “¿Quieren saberlo?

Amarlo: Inteligencia en conmoción.
Tenerlo es ir adonde no eras antes,
pero llegar y estar sólo gracias a él.

Poseerlo: Calvarios de la emoción,
rutas del placer de las caminantes,
bellas y arduas para andar con él.

Necesitarlo es llorar por no tenerlo
Y concluyo: Amarlo es claudicar,
a lo ignoto rendirse, más quererlo”.

Su voz fue en ese tono que te reta,
mas su rostro traslucía frustración,
ella, amante casi suicida del poeta,
habló tristeza punzada en emoción.

Luego, otra joven dama se animó,
era grácil, simpática y agradable,
se alejó de su pareja, nos sonrió
y su voz fue cantarina y adorable:

“Quiero decir lo que para mí es él,

Tenerlo: Encontrar al fin el hogar,
un lugar sin recovecos y sin mal.

Amarlo y poseerlo es dulce miel,
necesitarlo y no tenerlo es soñar
para rehuir los dolores del amar.

La fortuna que se encuentra es él,
cuando la gozas aprendes a volar,
amores son gula y para todos hay”.

Se calló luego de que hablara así,
en sus ojos reflejaba su emoción,
reí, amar es a veces bella ilusión,
otras hay alcohol para quedar así.

Y cual si hubiera sido invocación
se levantó una conocida bohemia,
de amores e ironías poetisa sutil
y habló del amor como blasfemia
que simula del licor la inspiración.

“Hablar del amor puro es tan inútil,
la inacabable “sed” de ser amados
es enfermedad que mata la razón.

Como cuando le sonríes a la nada
es una locura y no es del corazón
o quizá mejor, ríen por nada dos.

Amar es la ebriedad de la jornada,
dejar salir el animal y sus instintos,
éxtasis y cruda en su culminación.

No se sientan por “amarse” distintos,
el mismo placer da una rica libación,
la intoxicación es del dolor linimento,
la cruda, cual “amor” indica desazón.

No hay amor, ni emana del corazón,
ni como dicen, es del alma alimento,
por el contrario, es un aturdimiento
y de él sólo sales cruda y desvalida.

Yo estoy convencida, deben saberlo,
no existe el amor, es burla de la vida,
aunque es obvio, deben reconocerlo,
es un trato: Miseria compartir en dos”.

Se dejó de escuchar su disertación,
entre gritos... y no de uno, ni de dos,
el escándalo silenció sus conceptos,
la razón fue vencida por la emoción
para impedirnos saber sus defectos.

Lentamente la bulla fue apagándose
al lograr su objetivo claro y básico:

Eludir pensar y vivir cuestionándose
por todo lo que no es fácil o clásico.

Aparentemente distraído el maestro,
parecía atizar el fuego de la hoguera,
caminaba con una fingida pasividad,
mas estaba pendiente de lo nuestro:

“Quien no sepa oír, mejor que muera,
quienes son para silenciar la verdad,
lo que siente o expresa otra persona,
sólo porque reta nuestra normalidad.

El sentimiento combinando vitalidad
no es acervo de tiempos o una zona,
es cerbatana que ahora te impulsa,
mañana estrella, lastima y desbarata.

Ella sufre, arroja al amor su repulsa,
ella amó, para comparar debió amar,
eso es mejor que la actitud mojigata.

Si apuestas, la fortuna puede fallar,
amar, a veces es tener que olvidar,
hay que reconstruirnos para olvidar,
y dejar todo eso que se ha perdido,
mas abandonarlo con dolor y sabor,
con estilo y mucho calor aventurero.

Al no amar dejas a la vida sin color,
sin buscar lo real de lo establecido,
el amor es de la vida el buen salero,
es cascar, sin descansar la piedra,
es la angustia, es una luna alelada,
es sin temores abrazar a la hiedra,
es tristeza y es la dicha congelada
y cual misterio en ardiente crónica,
es tobogán o el arañar sus piernas,
divinas, firmes cual malla ciclónica,
y es inútil resistir fuerzas eternas.

Es abrir la puerta para poder entrar,
no quedarse en la selva, en la sala,
en otro lugar inútil o en la izquierda,
es perturbación que llega a quemar,
y para el espíritu es retén o un ala.

Sean libres, aunque todo se pierda,
amarnos rompe toda nuestra calma,
prejuicios, vergüenzas y turbación,
son pesado lastre para la liberación,
enamorarse es sustancia del alma.

Dejen de seguir a la luz cual girasoles,
ellos no padecen, ni sienten emoción,
existen, por rutina persiguiendo soles,
sin esencia, alma o poder de decisión.

Como dije, no pretendo ser su guía,
di puntos de vista, mis experiencias,
del amor describo sólo mis vivencias,
mas no es cátedra, tampoco filosofía.

El amor siendo humano ralla lo divino,
en lo irracional proliferan desviaciones,
elaboradas sutilezas y sus variaciones,
existir para amar es un arduo camino,
por ello les aconsejo: elijan su destino”.

El maestro calló, el infinito enmudeció,
solo quedaban cenizas en la hoguera
en crepitar agónico la llama palideció,
velando su morir el despertar del día.

Se fueron la noche y los de la hoguera,
vi oscuridad y claridad entrelazados,
la luz solar ganó, acabando la agonía,
nos despertó, nos encontró abrazados,
te vi, me viste, te adoré, nos fundimos,
vivimos la dicha que nos deja cansados
y te conté este sueño y lo compartimos.

Bravo Jaime, bravo. Mi aplauso sincero. Es una obra maestra, sin duda. Te felicito poeta. Me ha encantado, un grandioso recorrido poetico. Mis estrellas merecidas.

Un abrazo.
 
Un sueño

¿Sabes? Te reto a descifrar un sueño,
soñé que mi cuerpo feliz te entregaba
y al tocarte supe que mi ser te amaba,
vi futuros e ignoro de cual seré dueño.

De mi sueño inferí toda su vastedad,
fue un inconsciente ir a encontrarla,
presentí cuan imperativo es buscarla,
mas no entendí, ni atrapé su verdad.

Había un hombre, a los demás rebatía
y se reía de su vergüenza y turbación,
su voz vibrante, temblorosa de pasión,
sobre esos temas, en juez le convertía.

Ven a su plática y que él nos escuche,
será instructiva, plena de sentimientos,
oye atenta, luego di tus pensamientos
a tu corazón no ocultes en su estuche.

Vayamos abrazados que ya empieza:

“Deberías entender que existes y eres,
que el amor es bueno por naturaleza,
que es la fuente de todos los placeres.

Hay pocos problemas tan estudiados
como el amor en la relación de pareja,
hay opiniones y análisis tan refinados
que la prudencia desconfiar aconseja.

Por eso, no confíes en lo que yo diga,
escúchalo y no te sientas identificado,
no soy líder y no busco quien me siga
así soy, más puedo estar equivocado.

Detesto esos estudiosos que indican
que el amor es un instinto de la vida
o el ritual de la simiente compartida,
e irónico sintetizo cuanto simplifican
al confundir al amor con procreación.

Al procrear, amar es acicate efectivo
y si el amar favorece la reproducción,
no es requisito y tampoco su motivo.

Yo río del decir de los que piensan
que el amor es simple deseo sexual,
urgencia física o desahogo sensual.

No te arriesgues a que te convenzan,
quienes dicen así, lucen su carencia,
resplandecen su falta de sensibilidad,
su mente es esclava de la apetencia,
gustan recibir sin dar a profundidad”.

Al beber su copa, en pausa deliberada,
su blonda cabellera dejó libre al viento,
nervioso me levanté, más no era nada,
sonriendo reanudo su adoctrinamiento:

“En el mismo tenor veo a los amorosos,
son sus opuestos fortalezas a debilitar
usando seducciones y trucos azarosos,
amar es localizar cuerpos a conquistar.
cínicos, son traidores de la esperanza,
para encubrir una impotencia de amar
de sus conquistas no paran de hablar,
enlodan el amor y burlan la confianza.

Hay quienes viven otro juego singular,
su “amor” es clara lucha para dominar
y su goce es al otro apretar la yugular,
no me abstengo sobre esos de opinar:
como salida a sus deseos fracasados
piensan que ser sensible es debilidad,
a las luchas por el poder habituados,
buscan dominio, no la compatibilidad.

Para otros convivir se tornó costumbre
un tiempo, aquel en el que se amaron,
fueron felices, pues sentían su lumbre
y palideció desde que se aparejaron;
entiendo, el amor inicial es complicado,
una veleidosa flama al viento expuesta,
escapa, decrece, a las rutinas detesta,
avivarla, hacerla incendio es intrincado;

Y quizá no, porque el amor no es libre,
busca cuerpos, almas para prodigarse,
se arraiga como hierba en campo libre
en los espíritus que logran conectarse.”

Era un sueño, más tan cierto parecía,
cavilando los conceptos que impartía,
junto a la hoguera los dos estábamos,
seducidos por su verbo y lo intangible,
la suave caricia del fuego gozábamos;

Habló de amores que llegan a quemar
que ese dolor más allá de lo sensible
anida en el rincón del ser que es mar,
y es fuego, cielo y terrenal existencia.

Su palabra fue íntima, era insistencia:

“Puede la inseguridad ser enfermedad,
y es, en los intérpretes del sufrimiento,
son tan poco, empapados de soledad,
que a la vida del otro tornan tormento,
ambos sufren, el inseguro y su pareja,
tal vez el segundo más que el primero,
entre atroces veladas y vida dispareja,
camina su querer un efímero sendero.

Encontramos casi al fin de la escala
a esos que porfían en huir del amor,
que eluden todo eso lo que les cala.

Aislados porque sentir les da pavor,
se empeñaron tanto en nunca sentir,
que quizá no ven su alma lastimada,
mas les resulta inútil negarse a vivir,
existir es pasión y más allá, la nada.

“Quedan los que “aman” por interés
no son don Juan y menos doña Inés,
mas son sujetos felices a su manera,
para dar piden seguridad y chequera.

En el mundo material todo se vende,
mas el amor es abstracto, intangible,
está fuera de subasta, es invendible,
cuerpos si y amores no, comprende.

Si pretendes fundirla a tu ser, arriesga
no sólo dinero, sino tiempo y espíritu,
si no eres amado, poseerla no sesga
el caro riesgo de no tener su ímpetu.

Veo que olvidé a los locos deportistas,
esos que valoran la prisa y celeridad,
o el número de sus placeres realistas,
esos confunden cantidad con calidad.

Amor no es número, ni es frecuencia,
sí la intimidad favorece a preservarlo,
es vital la originalidad para renovarlo
y requiere sentimiento crear esencia”.

Inesperadamente su fuerte voz apagó
con retadora y helada calma aguardó,
ciertamente sabiendo por experiencia,
que tiempo toma mover la conciencia.

El mutismo se tornó casi incongruente,
tímidas bajaron su vista unas parejas,
percibí en otras una tirantez ardiente,
maniatado su amor como por cables,
me las imaginé atrapadas entre rejas,
evocaban sin querer errores evitables.

Era más que clara la sofocante espera,
todo lo dicho, cual la espada candente,
maceraba al amor humano decadente,
el egoísmo caía resbalando la ladera.

Ahí, solo tú, con esa valentía inocente
coherente con tus principios y pureza,
inquiriste sobre el amor cierto y claro,
dijiste rechazar amarguras y dureza,
y que se les diga “amor”, con descaro.

Alguien se sintió aludido y dijo irritado:

“Fácil es decir cuando no lo has vivido,
que todo en tu relación tendrá sentido,
que será hermoso ¡Tú no has amado!
¿Sabes tú que los vínculos se vician,
cuándo el convivir los ha deteriorado?
eso no se nota en amores que inician,
velo en tu pareja: ¡Él ya ha fracasado!.”

Enrojeciste, resintiendo el golpe dado,
por eso dije, con esa claridad sin par,
que existe cuando la verdad molesta
y es del alma, su dolor el que contesta:

“No acepto que me pretendas juzgar,
sé cuanto amé, no todo fue alegría
y cuando ninguno de los dos sentía
con decencia decidimos separarnos,
no nos quedamos para lastimarnos,
como otros que se matan día a día.”

Notando el intercambio de agresiones,
algunas parejas más querían intervenir,
participar en la tempestad de pasiones,
conjugar su pasado al incierto porvenir.

Mas la voz del maestro calló el sonido,
su diestra se alzó imponiendo silencio:

“De su dolor no hagan público dispendio,
desvíos y errores son como un gemido,
del duelo verbal la chispa suele divertir
y si con su filo te hiere, fuiste advertido”.

Su voz, ante la aleve tormenta del mar
se escuchó con profundidad desatada:

“¿No sienten esa ansiedad por amar?

La lucha del amor es soplo de la vida,
recorre rumbos de agonía enajenada,
de duda loca en vivencia compartida.

El amar es juego de plenitud extensa,
es fogosidad que rebosa los crisoles
y fuerzas rompiendo su cadena tensa.

Es conflicto con ardentía de mil soles,
es energía pura: el infarto emocional
que para tu latir si la tienes y sin ella.

¡Sientan a su corazón conmocionar!

Ella es ciclón que destroza armonía
y emanada de la fuerza que es ella,
es armonía rota recreada sin mella.

Tenerla o no: Es histeria día a día,
lo bueno y lo malo del amor es ella,
es silente duda y dicha desbordada.

Lo blanco, lo negro: El color es ella,
seamos justos: amor no es sólo ella
y esta contradicción es todo o nada”.

Calló y luego su voz, como si nada,
en raudo e inesperado interrogante,
dirigiéndose a las damas cuestionó:

¿Pueden definirnos que es amarlo,
o necesitarlo, o tenerlo y poseerlo?

El clamor que siguió la interrogante
el normal recelo femenino pregonó,
ninguna parecía querer afrontarlo,
mas una voz dijo: “¿Quieren saberlo?

Amarlo: Inteligencia en conmoción.
Tenerlo es ir adonde no eras antes,
pero llegar y estar sólo gracias a él.

Poseerlo: Calvarios de la emoción,
rutas del placer de las caminantes,
bellas y arduas para andar con él.

Necesitarlo es llorar por no tenerlo
Y concluyo: Amarlo es claudicar,
a lo ignoto rendirse, más quererlo”.

Su voz fue en ese tono que te reta,
mas su rostro traslucía frustración,
ella, amante casi suicida del poeta,
habló tristeza punzada en emoción.

Luego, otra joven dama se animó,
era grácil, simpática y agradable,
se alejó de su pareja, nos sonrió
y su voz fue cantarina y adorable:

“Quiero decir lo que para mí es él,

Tenerlo: Encontrar al fin el hogar,
un lugar sin recovecos y sin mal.

Amarlo y poseerlo es dulce miel,
necesitarlo y no tenerlo es soñar
para rehuir los dolores del amar.

La fortuna que se encuentra es él,
cuando la gozas aprendes a volar,
amores son gula y para todos hay”.

Se calló luego de que hablara así,
en sus ojos reflejaba su emoción,
reí, amar es a veces bella ilusión,
otras hay alcohol para quedar así.

Y cual si hubiera sido invocación
se levantó una conocida bohemia,
de amores e ironías poetisa sutil
y habló del amor como blasfemia
que simula del licor la inspiración.

“Hablar del amor puro es tan inútil,
la inacabable “sed” de ser amados
es enfermedad que mata la razón.

Como cuando le sonríes a la nada
es una locura y no es del corazón
o quizá mejor, ríen por nada dos.

Amar es la ebriedad de la jornada,
dejar salir el animal y sus instintos,
éxtasis y cruda en su culminación.

No se sientan por “amarse” distintos,
el mismo placer da una rica libación,
la intoxicación es del dolor linimento,
la cruda, cual “amor” indica desazón.

No hay amor, ni emana del corazón,
ni como dicen, es del alma alimento,
por el contrario, es un aturdimiento
y de él sólo sales cruda y desvalida.

Yo estoy convencida, deben saberlo,
no existe el amor, es burla de la vida,
aunque es obvio, deben reconocerlo,
es un trato: Miseria compartir en dos”.

Se dejó de escuchar su disertación,
entre gritos... y no de uno, ni de dos,
el escándalo silenció sus conceptos,
la razón fue vencida por la emoción
para impedirnos saber sus defectos.

Lentamente la bulla fue apagándose
al lograr su objetivo claro y básico:

Eludir pensar y vivir cuestionándose
por todo lo que no es fácil o clásico.

Aparentemente distraído el maestro,
parecía atizar el fuego de la hoguera,
caminaba con una fingida pasividad,
mas estaba pendiente de lo nuestro:

“Quien no sepa oír, mejor que muera,
quienes son para silenciar la verdad,
lo que siente o expresa otra persona,
sólo porque reta nuestra normalidad.

El sentimiento combinando vitalidad
no es acervo de tiempos o una zona,
es cerbatana que ahora te impulsa,
mañana estrella, lastima y desbarata.

Ella sufre, arroja al amor su repulsa,
ella amó, para comparar debió amar,
eso es mejor que la actitud mojigata.

Si apuestas, la fortuna puede fallar,
amar, a veces es tener que olvidar,
hay que reconstruirnos para olvidar,
y dejar todo eso que se ha perdido,
mas abandonarlo con dolor y sabor,
con estilo y mucho calor aventurero.

Al no amar dejas a la vida sin color,
sin buscar lo real de lo establecido,
el amor es de la vida el buen salero,
es cascar, sin descansar la piedra,
es la angustia, es una luna alelada,
es sin temores abrazar a la hiedra,
es tristeza y es la dicha congelada
y cual misterio en ardiente crónica,
es tobogán o el arañar sus piernas,
divinas, firmes cual malla ciclónica,
y es inútil resistir fuerzas eternas.

Es abrir la puerta para poder entrar,
no quedarse en la selva, en la sala,
en otro lugar inútil o en la izquierda,
es perturbación que llega a quemar,
y para el espíritu es retén o un ala.

Sean libres, aunque todo se pierda,
amarnos rompe toda nuestra calma,
prejuicios, vergüenzas y turbación,
son pesado lastre para la liberación,
enamorarse es sustancia del alma.

Dejen de seguir a la luz cual girasoles,
ellos no padecen, ni sienten emoción,
existen, por rutina persiguiendo soles,
sin esencia, alma o poder de decisión.

Como dije, no pretendo ser su guía,
di puntos de vista, mis experiencias,
del amor describo sólo mis vivencias,
mas no es cátedra, tampoco filosofía.

El amor siendo humano ralla lo divino,
en lo irracional proliferan desviaciones,
elaboradas sutilezas y sus variaciones,
existir para amar es un arduo camino,
por ello les aconsejo: elijan su destino”.

El maestro calló, el infinito enmudeció,
solo quedaban cenizas en la hoguera
en crepitar agónico la llama palideció,
velando su morir el despertar del día.

Se fueron la noche y los de la hoguera,
vi oscuridad y claridad entrelazados,
la luz solar ganó, acabando la agonía,
nos despertó, nos encontró abrazados,
te vi, me viste, te adoré, nos fundimos,
vivimos la dicha que nos deja cansados
y te conté este sueño y lo compartimos.
wow...bello final, para tan amplio pensar, grandes pensamientos amigo.....Me gusta mucho leerte siempre me pones a reflexionar y eso en mi es una vez al año....
gracias por compartir.
un abrazo y un beso
tu siempre amiga
doris jasso
 
el sueño es el principio de la realidad, el inicio de un largo camino por los recintos de las utopías del hombre, inabarcables, buen poema, saludo, artemisa

Gracias Artemisa, por tu presencia y comentario, quiero decirte que dudé mucho en pomer este tema aquí, porque otros de mis trabajos me gustan mucho, pero este sueño en particular le da título a mi primer libro de poemas y sin duda es un escrito al que le puse muchísimo empeño y tiempo.

Un honor tu comentario tan certero y generoso a un tiempo, un saludo cordial de Jaime
 
:::sorpresa1::: ... Mis respetos caballero... Magnifica obra...


Saludos



Melkor...

Gracia Vonduben:

No sé si es mi mejor obra, cierto estoy de que tiene muchos errores, pero su contenido y desarrollo me constó muuuucho trabajo, celebreo que te haya gustado

Un saludo vacacional

Jaime
 
Amigo Jaime. Yo también estaba en ese sueño, atento al maestro, pensando en mis adentros. Podía sentir el fresco de la noche, el crepitar de las llamas de la hoguera...
Un gran poema. Muy trabajado y conseguido. Es directo gracias a un lenguaje adecuado y exacto. En general una gran lección dentro de un marco ideal: Un poema que a la vez es sueño.

Mis cinco estrellas y un abrazo.

Florez:

Solo puedo responderte dándote mil gracias por tu gentil y genial comentario, así me gustaría que lo sintieran todos los que lo lean, como si estuvieran en el momento.

Un saludo cordial

Jaime
 
wou bella obra maestra si
un gusto pasarme por tus letras amigo
un saludo y un abrazo desde aqui para ti ...
 
wow...bello final, para tan amplio pensar, grandes pensamientos amigo.....Me gusta mucho leerte siempre me pones a reflexionar y eso en mi es una vez al año....
gracias por compartir.
un abrazo y un beso
tu siempre amiga
doris jasso

Un saludo cordial amiga mía, que mejor que sea más de una vez al año, un abrazo y mis mejores deseos para 2008.

Jaime
 
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