Vazquez
Poeta fiel al portal
Que curioso, momento, el que me
regalas con tu sonrisa y ademan.
Principio de principio, tu me
atas a tus caderas, ¡y bailas!.
Pienso bien, acierto, doy en el
clavo, y, por si esto fuera poco,
me entero de que no eres infiel.
¡Un regalo divino de Dios, eres!.
Por lo pronto, me dedicare a
alabarte, por todas las partes
de este mundo llamado Tierra.
La espera, y el amor, se definen...
regalas con tu sonrisa y ademan.
Principio de principio, tu me
atas a tus caderas, ¡y bailas!.
Pienso bien, acierto, doy en el
clavo, y, por si esto fuera poco,
me entero de que no eres infiel.
¡Un regalo divino de Dios, eres!.
Por lo pronto, me dedicare a
alabarte, por todas las partes
de este mundo llamado Tierra.
La espera, y el amor, se definen...