Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
No es que fuera su ardor por sorprender
la forma de brindar por la anarquía
era más el vivir una utopía
como espacio sutil para creer.
Siempre trotando a lomos del placer
mostrando por doquier su rebeldía
sin saber si es de noche o es de día
ni ver en su descoque amanecer.
Y el cielo hasta que pudo la auxilió
velando sus anhelos y sus miedos
y a veces fue posible y otras no
mas, con afán de respetar sus credos.
Un día amaneció, y la eterna duda
se resolvió al momento.Dios ayuda
la forma de brindar por la anarquía
era más el vivir una utopía
como espacio sutil para creer.
Siempre trotando a lomos del placer
mostrando por doquier su rebeldía
sin saber si es de noche o es de día
ni ver en su descoque amanecer.
Y el cielo hasta que pudo la auxilió
velando sus anhelos y sus miedos
y a veces fue posible y otras no
mas, con afán de respetar sus credos.
Un día amaneció, y la eterna duda
se resolvió al momento.Dios ayuda