Edgar Elias
Poeta recién llegado
El animal oscuro sale a gatas de mi cráneo.
Prisionero de la página que no ve mi rostro.
No puede soportar la rosa que nació en medio del mar.
Tejí el insulto de la noche.
Y se acercaron ángeles devorando mi paladar.
Cada noche he bailado con espectros
Y mis huesos dilatando fantasmas.
Olvidando la lejanía de mi cadáver
Borra el trueno penetrado en mis ojos,
que no sepan de donde brotan la lágrimas.
Aprecio las formas del garabato de la impaciencia.
Lady Didi vive en mis ojos.
Guitarra cutre del insomnio.
Observa el verso erguido
Mi nuca es un revólver de formas
La arrogancia del venado aúlla
En la lentitud del dia.
Diana se esconde cazando mi nada.
Con Voz siniestra del pensamiento
Cómo la rosa caída desfigurada para siempre.
P.N.
Prisionero de la página que no ve mi rostro.
No puede soportar la rosa que nació en medio del mar.
Tejí el insulto de la noche.
Y se acercaron ángeles devorando mi paladar.
Cada noche he bailado con espectros
Y mis huesos dilatando fantasmas.
Olvidando la lejanía de mi cadáver
Borra el trueno penetrado en mis ojos,
que no sepan de donde brotan la lágrimas.
Aprecio las formas del garabato de la impaciencia.
Lady Didi vive en mis ojos.
Guitarra cutre del insomnio.
Observa el verso erguido
Mi nuca es un revólver de formas
La arrogancia del venado aúlla
En la lentitud del dia.
Diana se esconde cazando mi nada.
Con Voz siniestra del pensamiento
Cómo la rosa caída desfigurada para siempre.
P.N.