No quise dejar pasar la oportunidad de hacerte saber, que también soy un medio fanático de los octosílabos, y de todo lo relacionado con el flamenco.
Desde muy pequeño he tenido contacto con personas de ese mundo.
Algunas veces me llamó la atención tus escritos, en los que veía coplas tan nuestras como el aceite de oliva.
Me ha alegrado, leyendo tu cuarteta, que esa forma de escribir, no fuera solo flor de un día, o de un tiempo.
Me tomo la libertad de añadir mi aportación/continuación (por supuesto con tu aprobación) a este poema que, aunque sencillo, muestra tu gran conocimiento del acerbo popular.
Muchas gracias por escribirlo.
Es malvas y es yerbabuena,
es mi destino y partida;
esté o no esté va prendida
de su noche mi condena.
Saludos cordiales.