Magia

Rosario Martín

Poeta que considera el portal su segunda casa
Abrí una página,
hice un hueco en mi agenda
y el amor entró por la puerta grande.
La magia estaba en un poema
y la perdí en un verso.
Lo intenté y salió mal
pero a mi edad esos tropiezos
no hieren el orgullo.
Ya no me brotan primaveras
y sigo aquí,
lo mismo que un otoño acurrucado
en una orilla de la cama
y de nuevo abrazo la almohada,
cierro la boca
y me trago tu nombre.

Rosario Martín
Mayo, 2026
 
Última edición:
Abrí una página,
hice un hueco en mi agenda
y el amor entró por la puerta grande.
La magia estaba en un poema
y la perdí en un verso.
Lo intenté y salió mal
pero a mi edad esos tropiezos
no hieren el orgullo.
Ya no me brotan primaveras
y sigo aquí,
lo mismo que un otoño acurrucado
en una orilla de la cama
y de nuevo abrazo la almohada,
cierro la boca
y me trago tu nombre.

Rosario Martín
Mayo, 2026
Los tropiezos sin orgullo, el otoño de la vida y la capacidad adquirida de callar un nombre por dolor o por la simple necesidad de mantenerlo en el silencio y el secreto.
 
Abrí una página,
hice un hueco en mi agenda
y el amor entró por la puerta grande.
La magia estaba en un poema
y la perdí en un verso.
Lo intenté y salió mal
pero a mi edad esos tropiezos
no hieren el orgullo.
Ya no me brotan primaveras
y sigo aquí,
lo mismo que un otoño acurrucado
en una orilla de la cama
y de nuevo abrazo la almohada,
cierro la boca
y me trago tu nombre.

Rosario Martín
Mayo, 2026
La vida trajo el amor de forma inesperada, más bien hay que enfrentarlo aunque no se tenga éxito.

Saludos
 
Abrí una página,
hice un hueco en mi agenda
y el amor entró por la puerta grande.
La magia estaba en un poema
y la perdí en un verso.
Lo intenté y salió mal
pero a mi edad esos tropiezos
no hieren el orgullo.
Ya no me brotan primaveras
y sigo aquí,
lo mismo que un otoño acurrucado
en una orilla de la cama
y de nuevo abrazo la almohada,
cierro la boca
y me trago tu nombre.

Rosario Martín
Mayo, 2026

Nada de acurrucarse. Bueno, un rato, pero después a sonreír, vivir y no hacer caso a pesaos como yo lol.

Fuera broma. Buen poema, compañera.

Salud2 de sábado.
 
Última edición:
Nada de acurrucarse. Bueno, un rato, pero después a sonreír, vivir y no hacer caso a pesaos como yo lol.

Fuera broma. Buen poema, compañera.

Salud2 de sábado.
Ojalá el mundo estuviera lleno de pesaos como usted,
señor Vicente amigo, anda mira igual que el guitarrista ;)
Gracias por ser y estar, compañero, un abrazo grande y feliz domingo.
 
Abrí una página,
hice un hueco en mi agenda
y el amor entró por la puerta grande.
La magia estaba en un poema
y la perdí en un verso.
Lo intenté y salió mal
pero a mi edad esos tropiezos
no hieren el orgullo.
Ya no me brotan primaveras
y sigo aquí,
lo mismo que un otoño acurrucado
en una orilla de la cama
y de nuevo abrazo la almohada,
cierro la boca
y me trago tu nombre.

Rosario Martín
Mayo, 2026
La magia sigue y, aunque ya sabemos de sus trucos, nos vuelven a brotar primaveras aunque disimuladas.
Je, je, lo de la almohada me hizo sonreír porque yo ya no la abrazo, ahora me la pongo entre las piernas por aquello de las rodillas y los riñones... la salud es lo que importa.
Un enorme poema de recorridos, de parada y fonda y de puertas abiertas a la poesía.
Besos, amiga entera, en domingo de descanso... ya está la comida en la mesa.
 
Siempre he dicho que un mal verso jode un buen poema, y siempre quedará la duda de si intentar arreglar el verso o empezar un nuevo poema ;):)
Y sí, llega un momento en la vida que el orgullo, aunque en algun@s siga asomando las orejas, ya sabemos mandarlo a dar un paseíto cuando no aporta nada que merezca la pena.

Un gusto pasear por la inconfundible magia de tu poesía, compi. Un beso.
 
Abrí una página,
hice un hueco en mi agenda
y el amor entró por la puerta grande.
La magia estaba en un poema
y la perdí en un verso.
Lo intenté y salió mal
pero a mi edad esos tropiezos
no hieren el orgullo.
Ya no me brotan primaveras
y sigo aquí,
lo mismo que un otoño acurrucado
en una orilla de la cama
y de nuevo abrazo la almohada,
cierro la boca
y me trago tu nombre.

Rosario Martín
Mayo, 2026
Abriste una página, quién sabe lo que en ella habría escrito. Entró el amor con su canto, a raudales, como entra el aire fresco por la abierta ventana.
Magia que se hace sentimiento, que anida en el alma. A veces queremos aprisionar el sentir en un verso para el que no tenemos palabras "voy a romper la pluma, ya no la necesito, lo que mi alma siente yo no lo sé decir" escribía Gerardo Diego.
"No plantes tus amores esenciales en el césped que ha visto marchitarse tantas primaveras" dijo en una ocasión José Antonio.
Yo ya soy del tiempo otoñal, de los ocres y amarillos previos a que las hojas tapicen el suelo, de ese tiempo en que los elfos y las hadas recorren el mundo recogiendo las hojas y los frutos más bellos para que sirvan de muestra en la siguiente primavera.
Allí, estarán también tus versos, los que hacen memoria tuya y recuerdo de su nombre. Y la almohada, cariñosa, te hará tener sueños felices.
Un abrazo Rosario y disculpa que me haya ido por los cerros de Úbeda, pero siempre tu poesía me ha sabido embrujar.
 

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