Luz y Abrigo

Un hombre sordo se acerca a una chica ciega, muy linda.
El- Aprendí braile para escucharte. Y si me describís como es la música de la vida, yo te enseño a ver a través de mis ojos, a través de mis palabras.
Ella- (escribe en su máquina portátil en braile) Mis ojos no necesitan ver la luz para saber que existe. Pero, te necesito cerca, para sentir su abrigo.

JAP