Simulación de Invierno
a Luís Gregorich
maestro
poema de Oscar Portela
No es el invierno no. Es la ilusión del gran invierno
Que en la niñez venía como un duende
A aposentarse aquí. Larguísimo.
Sin embargo finito.
Lejos del infinito invierno es espejismo
De aquel invierno lleno de murmullos y pasos.
De insomnios y de bronquios azotados por feroces
Homúnculos y hienas.
Pero en esta quietud zozobra el alma.
Vuelven los sueños. Y el ser es donación
Del tiempo dado.
Estamos hechos de la madera
De los sueños Píndaro. Tú lo dijiste.
Aquí se alimento mi cuerpo.
Aquí madre ternura se aposentó en mi alma
Ya para siempre.
Aquí vigilias y fantasmas se adueñaron
De mí domeñándolo todo.
Un destino fijado y atado a la memoria
De osadías que prohijó el deseo.
Que dulce cárcel es este falso invierno Luís.
Créamelo. Y sin embargo insiste en
Devolverme todo lo sucedido. Todo.
De aquí surgí como el espino. De los esteros
Y llanurales bárbaros.
Mas Prospero venía como un auriga
Faustico a llevarme
En Pegazo hacia otros ponientes.
Pero insiste el invierno con sus sombras extrañas
Yese feróz presagio.
Solo queda el color de la pasión
Y el canto de una serenidad inexistente.
Solo el invierno insiste.
Y el Eterno Retorno es solo “ritornelo”.
No hay nada idéntico que se repita.
Es lo “mismo”. Lo “extraño”. “Lo diverso”.
Y aquí habla el deseo de la repetición
Que nos ahoga con sus sueños perversos.
Dormir, dormir, dormir. Así dice el invierno.
El despertar es vano. Y sin embargo el sol
Deslumbrante se acerca
Y el verano viene hacia mí
Y me dice levántate y desea.
Desea el agua. La luz del cielo. El verde.
Y ama su cuerpo todo. Su denudes. Su magia.
El cuerpo es el deseo.
La desnudes es el verano. Y el agua es un espejo.
Ahora que no estoy ya solo sueño. Más son
Claros mis sueños. Y el invierno esta aquí
Como una pregunta.
Ya volverá el verano sobre mi ausencia plena.
Y seguiré soñando con su rostro y su pena.
Oscar Portela
Loreto Corrientes
Argentina-
Lunes 7 de mayo del 2007
De Edna Pozzi a Oscar Portela
Entonces, Oscar, mientras tus poemas inician su vuelo vertical (¿a
qué extrañas alturas?), yo miro las excesivas hojas caídas de este
otoño y pienso que cuando escribo soy apenas una pluma de quetzal,
con esos pequeños círculos dorados que con el tiempo se van
apagando, toman un color de sangre seca, de inevitable melancolía.
Claro que me dijeron que el poeta "hace palabras" y por eso tan y
tan alta es la dignidad de la poesía. Pero hay otros "saberes", así
de misteriosos y secretos, que irrumpen en el mar del lenguaje y
tornan ilusorio cualquier intento de aproximación. En ese borde
peligroso estamos escribiendo y a veces siento el vértigo de la
caída. ¿Cuándo y de qué manera la certeza de la exactitud, el
encuentro que no es meramente la nostalgia de lo perdido?
Estoy dándote las gracias por tus palabras y la calidez de tu
amistad. Siempre tus poemas me con-mueven de un sitio para el otro,
como el mar. Estás "sucediendo", Oscar, haciéndote de a ratos
inacabable, fluyendo sobre una meseta de dura soledad.
Ahí te estoy acompañando, si me lo permitis. Va un abrazo, un recado
para el poeta amigo.
Edna.-
Luis Gregorich a Oscar Portela
Querido Oscar:
Gracias por tu hermoso y apasionado poema. Ojalá puedas realizar tus
sueños, por más arduos e improbables que sean.Un abrazo. Luis
Gregorich
LOS ADAMITAS . POEMA DE OSCAR PORTELA
La desnudez puede ser calvario o un camino hacia la dicha,
también revelación y pasaje a otro estado de conciencia. Oscar Portela
despliega en el poema "Los Adamitas" toda su originalidad desde un
tiempo sin tiempo, en el centro mismo de un ritual antiguo y
secreto.
El cuerpo es el vehículo de conocimiento, el poeta repite una
ceremonia, accede a ese centro, a un área sagrada, fundante y
desnudo como aquellos adamitas, sólo tiene la palabra como eje,
como consagración y cima.
Escribe "Tan pura es la virginidad del cuerpo/Que rompe tú la
aurora cuando aquella despierta"
Celebración. Poema destilando un profundo conocimiento del
despojarse. Estar desnudo es volver a nacer, es sentir la cercanía y
la frontera con el otro.Es estar en la más profunda soledad.
.... "Nosotros poseídos de tu rayo celeste" escribe. Sí, celebración
de los cuerpos , ritual que ahuyenta la muerte.¨Portela resume,
quizá , en este poema toda su poesía, ]Está el paraíso buscado, el
origen, el paisaje y la indación constante en su yo más profundo,
en su erotismo.
La creación es el camino de este poeta argentino, originial,
único, implacable en su desnudez interior, en su dedicación plena al
arte sublime de la poesía.Quizá como conjuro para que no se cumplan
dos líneas del maravilloso Luis Cernuda "Tierra, tierra y deseo/una
forma perdida".
Querido Oscar,
Mucho te agradezco el extraordinario poema "El Corazón"
donde me incluyes. Me honra estar entre tus mejores versos.
Un abrazo,
Abel Posse
