| Poeta activo
Fecha de Ingreso: septiembre-2006 Edad: 58
Mensajes: 59
Localización: Austria
Sexo: Masculino
| Tres poemas fundamentales de Oscar Portela Escritura del sueño
a Pedro Martínez Corada
-yosoledad-
poema póstumo
de Oscar Portela
Duerme hijo mío y escribe en los monólogos
del sueño las profecías de lo que no vendrá.
Escribe. Funda el poema donde la vida
está en la muerte y descanza tu en su feretro.
Todas las sombras pasan y se apagan
las luces. El mundo es solo fábula.
No hay realidades ni apariencias.
Nadie puede decir “yo digo” sino en
sueños y ahora mísmo sueñas que
estás soñando tus manos y se mueven
al compás de los signos. Haz ganado batallas,
la de saberte vivo en muerte y soñar
en los cielos. Ya no dices como los negros
tordos “oh soledad” , porque tu eres lasoledad
y no se habla de lo que uno es. Tampoco
la soledad habla de ti sino se expresa
por tu boca como un sueño que produce
espejismos, dátiles o estrellas fugitivas.
Por fin lo haz comprendido. Estás completamente
solo y tus “doloras” son apenas el eco
de un simulacro de fantasmas que hace coro
a los sueños. ¿Si ya estas muertos, dime,
quien te echará de menos? ¿Y que presencias
desearías tu en la muerte? Aletargarse es todo
y es veneno la vida. Duerme pues y continúa
el sueño donde comienza todo…. Había “una vez”
y el canto de las nornas* y ya no mires las
estrellas… no hay veranos o inviernos y no existen
cerezos en el jardín que construyó el deseo.
Solo sigue la ruta que te trazó el no estar más
aquí y ya sin espejismos ni desiertos – con los
muertos anhelos – volverás a ser numero sin nombre.
Todo nombre es pecar contra la muerte.
Oscar Portela
poema póstumo
Ctes. Arg.
*(Nórdico antiguo: norn, plural: nornir) son tres dísirs
conocidos por los nombres de Urðr (Urd, el pasado),
Verðandi (Verdandi, el ser) y Skuld (Lo que vendrá).
A Skuld también se la podía ver
cumpliendo el rol de Valquiria.
Escritura del sueño
a Pedro Martínez Corada
-yosoledad-
poema póstumo
de Oscar Portela
Duerme hijo mí y escribe en los monólogos
del sueño las profecías de lo que no vendrá.
Escribe. Funda el poema donde la vida
está en la muerte y descanza tu en su feretro.
Todas las sombras pasan y se apagan
las luces. El mundo es solo fábula.
No hay realidades ni apariencias.
Nadie puede decir “yo digo” sino en
sueños y ahora mísmo sueñas que
estás soñando tus manos y se mueven
al compás de los signos. Haz ganado batallas,
la de saberte vivo en muerte y soñar
en los cielos. Ya no dices como los negros
tordos “oh soledad” , porque tu eres lasoledad
y no se habla de lo que uno es. Tampoco
la soledad habla de ti sino se expresa
por tu boca como un sueño que produce
espejismos, dátiles o estrellas fugitivas.
Por fin lo haz comprendido. Estás completamente
solo y tus “doloras” son apenas el eco
de un simulacro de fantasmas que hace coro
a los sueños. ¿Si ya estas muertos, dime,
quien te echará de menos? ¿Y que presencias
desearías tu en la muerte? Aletargarse es todo
y es veneno la vida. Duerme pues y continúa
el sueño donde comienza todo…. Había “una vez”
y el canto de las nornas* y ya no mires las
estrellas… no hay veranos o inviernos y no existen
cerezos en el jardín que construyó el deseo.
Solo sigue la ruta que te trazó el no estar más
aquí y ya sin espejismos ni desiertos – con los
muertos anhelos – volverás a ser numero sin nombre.
Todo nombre es pecar contra la muerte.
Oscar Portela
poema póstumo
Ctes. Arg.
*(Nórdico antiguo: norn, plural: nornir) son tres dísirs
conocidos por los nombres de Urðr (Urd, el pasado),
Verðandi (Verdandi, el ser) y Skuld (Lo que vendrá).
A Skuld también se la podía ver
cumpliendo el rol de Valquiria.
Y solo tú
a Leonor Calvera
por
Oscar Portela
Podrías despertarme del sueño de la muerte
donde yazgo sepultado en las criptas
del poema. Y solo tú podrías ordenarme
anda, despiertate y camina, pues odio los
caminos y emprender nuevamente el largo
viaje de un sueño que no termina nunca y recordar
nombrandome en tus ojos aquellos éxtasis
del abra – bajando yo del potro- , solo, solo.
rezando a aquel “guayabo* bajo la luz de un
que penetraba casi irreal, casi soñada
como los ojos tuyos, verdes, verdes, como
el sueño del que pasta el deseo de vida
y las ganas de renacer en ti una y mil veces.
Que belleza Ricardo, que belleza y no hay
ningun diamante igual que se compare al laúd
de tus labios cuando sonríes y el temor
de ser muertos que sueñan estar vivos
y en instantes se desvanece entre tu pelo.
Volber volber hasta el Oráculo de Delfos
y preguntar allí: ¿El Dios que buscamos?
y de tu riza surge como los mundos escapan
de la espuma eres tu simulacro que en
nuestros sueños mas allá de la vida y de la muerte,
dices “levántate y camina” que te espero.
Oscar Portela
agosto de 2007
Corrientes- Argentina
*/arbusto de la zona
LA BUSQUEDA,
poema en tres movimientos
( versión preparada especialmente para Milagro Haack)
dedicado al maestro Joaquín Meabe.
De Oscar Portela
Obertura
Nací desnudo todo piel coextensiva al mundo.
Largo fue el alarido.
El parto del co-nacer de aquel alumbramiento
en cual abría los párpados sin ver
fue la apertura y el denso duelo
que permitía salir de la caverna y ver la la luz,
Oír los pájaros,sentir de nuevo el agua,
Abrirme al mundo de la intemperie
sin fin del infinito - contra-intemperie
del amor y la muerte
del rayo que timonea el universo.
Nací desnudo como cuando
después réalise los hechizos que lentamente
me condujeran a tu cuerpo
que hoy trasporta mi nombre.
Busqué amparo en la tibieza de mi madre,
y el asombro llegó hasta mí
de las manos de las bastas
llanuras amarillasy las “animas”/*
de un paisaje salvaje,
Que hería las pupilas del niño con frenético
ardor me amparé en las palmeras
y los sueños de los largos inviernos,
tapé mi denudes sentí la calidez
y los aromasque guardaría ya para siempre
en las memorias del olvido
tal la guarda del ser en el silencio.
Así me abría a la zozobra de ser desnudo
ya para siempre todo piel,
todo angustia de piel
y de sentidos, el tacto de mis
manos impías y mis ojos fanales de lujuria.
La lascivia de un cuerpo confundido
a los blancos jazmines del verano
y al doloroso rojo del verano ya para
siempre rabdomante de vientos
y liras que la intemperie sin fin
puso en mis manos.
De aquel relámpago de Zeus nació mi sed,
de su trueno, los espantos y goces
de los sentidos todos, de su rayo el polvo
de las cenizas que esparce hoy el viento
en las plegarias que abren
el tiempo de las interrogaciones
y el poniente final de una intemperie
que se termina hoy
con esta historia mía
Yo era el niño de las abras y los zureos
de palomas, el niño de la música de
las lluvias de los largos inviernos,
el niño que se miraba en el espejo
de las albas y se escuchaba
en el chillido de los monos ,
el niño destrozado por Lear
El niño de los aromas del guayabo
un pequeño Narciso hoy casi ciego
que mitraba su cuerpo sin saber todavía
que habría de encontrar
en tu cuerpo enjoyado
el mundo al que no había
nacido todavía.
El niño ya no está mas conmigo.
Pero en el silencioso dialogo
busca aquel perdido mundo de las violetas
en los cánticos y promesas del futuro
y he aquí que yo prometo todavía.
Toda promesa es un deseo no cumplido
y aunque ya las visiones fueran ensalmadas
en las largas plegarias, aquí estoy todavía,
desnudo todo piel y abierto
al mudo de lo oído sobre
la tierra en el pasado.
II
Yo me buscaba en todo en todo
me buscabapero los claros lagunares
de tus ojos aún no estaban
Y estas manos donde grabé mi historia
voces de la memoria de mi historia
que aún no estaban abiertas al recuerdo
del “sub-venir” que alguna vez
y sigilosamente llegarían a mi
allá en la “mocedad de la mirada”
Serían hoy mi intemperie y refugio.
mi dolor y mi gozo,mi nuevo nacimiento
y aquel definitivo estar aquí
cual Dromedario que espera
aún el rayo que fulmina
Y del cual como Fenix salgo re-encarnado
como cuando en dolencia viva y en el adolecer
primero me ofreciste el veneno de tu boca.
Contemplaba el poniente en Derquí
lejano de aquel Santa Lucía de mi infancia
entre corrales, lazos y gritos de “peonadas” ,
yo me soñé a mi mismo cual príncipe
de las hespérides del sentido.
La poesía me ha arrebatado todo
y agradecido estoy en esta mi orfandad
desnudo y aún atento a los electrizantes
aromas del limonero de las calles
y de los cuerpos jóvenes
que Zeus raptara atento
a las delicias y los goces.
III
Florecían las angustias y los arrobos
eran míoslas osadía eran mías,
míos eran los sueños y las precogniciones
los aleluyas y temblores,
los ossanas que ya nombre
algún día o las celebraciones
de la tierra y las mareas
los naufragios y las resurrecciones
hasta que tu llegaste y toda luz
fue recibida por las sombras.
Yo me encontré en tus ojos,tus manos
y mis manos fueron aquellos olvidados
Senderos en el Bosque y el trayecto
del vuelo fue la herida.
La derrota y la herida .
Pero el gozo y el renacer
desde la muerte como Orfeo
y en el jadeo final de la victoria
tu me herías de muerte,
más vencedor de los blancos
olvidos yo volvía hacia hacia ti
para secar el mar de manantiales
que se corrían desde
tu joven cuerpo.
¡Y la alabanza vino contigoY
Y la tristeza y el abandono
que ahora aquícanto ya puramente
extraído de mí porque tu eres
solo aquel nombre que portaba
tu cuerpo de Dios angélico y alado.
Nnada ya pondría exiliarme
de la beatitud de los sentidos,
y de aquellas plegarias
de las memorias que “la nada guarda”
como olvido de si.
Y aquí en silencio y canto .
Y es el silencio manantial de
una doncella de las que fluyen
aguas y ríos de montañas
en el cual purifico mis sentidos
Ah mis blancos pegazos
en los que volaré hasta el mar
de las Estigias para luego volver
eternamente a ser flor,
caballo, trino y viento
y gozo de tu amor en la consagración
de nuestros cuerpos en
una luminosa primavera.
IV
Fanales de los que mana la luz que juega entre
las sombras y las sombras bendecidas.
Ya mis canos cabellos se vuelven negros
como fauces de un tigre pero recuerdo
y del recuerdo brotan flores frescas y ásperas,
dátiles y serpientes,cornos y flautas
y un solemne réquiem y soy feliz
como el niño que retorna su piel
sin cicatrices ni temores de ser
herido por Apolo.
Aquí estoy en esta soledad poblada
de fantasmas que cohabitan
y estos poemas paren junto a mí.
¿Recuerdas tu aquel verano
en el cual nos amamos debajo
de las aguasde aquel río
turbulento y profundo?.
Hoy debo confesarlo cuando
baja el crepúsculo hacia mi.
Ya nunca emergí de aquellas aguas.
*/ animas: espectros o apariciones.
aníma-alma.
Oscar Portela
Corrientes 24 de agosto del 2007 Regístrate en el Portal para quitar esta publicidad.
|