El avaro que perdió su tesoro (adaptación de la fábula de Lafontaine, Silva)
Poema titulado El avaro que perdió su tesoro (adaptación de la fábula de Lafontaine, Silva) en la sección Poemas APTOS, ya sometidos a votación del jurado , de la categoría Poética Clásica COMPETITIVA; De nuevo lo has bordado, amigo Luis, y en pareado...Paciencia e ingenio no te han faltado.
Et j´attends dejà avec ...
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Re: El avaro que perdió su tesoro (adaptación de la fábula de Lafontaine, Silva)
De nuevo lo has bordado, amigo Luis, y en pareado...Paciencia e ingenio no te han faltado. Et j´attends dejà avec impacience votre nouveau recit sur le renard et la cigogne, je pense qu´il sera merveilleux.
Re: El avaro que perdió su tesoro (adaptación de la fábula de Lafontaine, Silva)
Vengo a conocer tu espacio y me quedo sorprendida de tan bella historia. Contarla asì, es seguramente un trabajo arduo, y para mi leèrla fuè disfrutar intensamente este momento. Un abracito a tu corazòn
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Re: El avaro que perdió su tesoro (adaptación de la fábula de Lafontaine, Silva)
por luisrubio
Si el uso sólo engendra posesión ¿De quién es la pasión del que con oro su familia apiña más fulgores que el ave de rapiña? La tumba de Diógenes abriga los lujos que el avaro aquí mendiga de la mano de Esopo, capaz de bosquejar un personaje que ocultaba un tesoro en un paraje como si fuera un topo. Una segunda vida ¿Quién la presta para gastar fortuna tan honesta si el oro poseído del poseso, de su poder, si dueño ,te hace preso? Tenía bajo tierra un bien sepulto, (con él su corazón) sin otro culto que el de rumiar riquezas en el altar del Ego y sus proezas. Lo visitaba tanto y tantos turnos de borceguís o ,al alimón, coturnos para contar del cofre sus estrellas, que ,viendo aquellas huellas, un hombre del lugar, sepulturero, desenterró la caja y el dinero. Al encontrar vacía su Pandora, el avaro suspira, gime, llora, se atormenta y desgarra ¡Nacer hormiga y terminar cigarra! Pasaba un transeúnte, sabio raro que ,al escuchar los gritos del avaro, quiso saber el porte del alijo. ‘-Mi tesoro han robado, el hombre dijo, lo guardaba debajo de esta losa’ ‘-¿Un tesoro? ¿Robado? ¿Qué baldosa? ¿Corren tiempos de guerra para guardar las joyas bajo tierra? ¿No estarían mejor bajo techumbre, según nuestra costumbre, del rosicler crepúsculo a la aurora, con más seguridad a cualquier hora? A cualquier hora ¡Dios! (¿O Jehová?) como el dinero viene así se va’. -‘Nunca gasté’. –‘Entonces, dijo el sabio ¿por qué refocilarse en el resabio si nunca disfrutaba del tesoro? Vuelva a poner la piedra donde estaba y finja que el vacío es alcazaba pues inerte metal, inútil oro.
Excelente silva estimado Luis, sobre la fábula del avaro y su tesoro;
tiene mi APTO;
encuentro además perfectamente aceptable el plural de borceguí, asi como hay varios para maní, manís, maníes , manises, o maravedí, maravedíes, maravedís, maravedises, según la región, o costumbre, y en este caso según la necesidad métrica;
te mando un cordial saludo,
edelabarra
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Re: El avaro que perdió su tesoro (adaptación de la fábula de Lafontaine, Silva)
por luisrubio
Si el uso sólo engendra posesión ¿De quién es la pasión del que con oro su familia apiña más fulgores que el ave de rapiña? La tumba de Diógenes abriga los lujos que el avaro aquí mendiga de la mano de Esopo, capaz de bosquejar un personaje que ocultaba un tesoro en un paraje como si fuera un topo. Una segunda vida ¿Quién la presta para gastar fortuna tan honesta si el oro poseído del poseso, de su poder, si dueño ,te hace preso? Tenía bajo tierra un bien sepulto, (con él su corazón) sin otro culto que el de rumiar riquezas en el altar del Ego y sus proezas. Lo visitaba tanto y tantos turnos de borceguís o ,al alimón, coturnos para contar del cofre sus estrellas, que ,viendo aquellas huellas, un hombre del lugar, sepulturero, desenterró la caja y el dinero. Al encontrar vacía su Pandora, el avaro suspira, gime, llora, se atormenta y desgarra ¡Nacer hormiga y terminar cigarra! Pasaba un transeúnte, sabio raro que ,al escuchar los gritos del avaro, quiso saber el porte del alijo. ‘-Mi tesoro han robado, el hombre dijo, lo guardaba debajo de esta losa’ ‘-¿Un tesoro? ¿Robado? ¿Qué baldosa? ¿Corren tiempos de guerra para guardar las joyas bajo tierra? ¿No estarían mejor bajo techumbre, según nuestra costumbre, del rosicler crepúsculo a la aurora, con más seguridad a cualquier hora? A cualquier hora ¡Dios! (¿O Jehová?) como el dinero viene así se va’. -‘Nunca gasté’. –‘Entonces, dijo el sabio ¿por qué refocilarse en el resabio si nunca disfrutaba del tesoro? Vuelva a poner la piedra donde estaba y finja que el vacío es alcazaba pues inerte metal, inútil oro.
Bello poema, Luis.
Has invertido astucia y tiempo
para poder adaptar estos versos
tan en su sitio.
Bello mensaje de fábula.
Gracias por compartir.
__________________________________________________ LEO
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