O tal vez nos quisimos demasiado los dos (acróstico)
Poema titulado O tal vez nos quisimos demasiado los dos (acróstico) en la sección Poemas de Amor , de la categoría Tu Mundo Literario :: Publicar Poesía en VERSO; El título del acróstico, es un verso que pertenece a un poema del poeta cubano,
José Ángel Buesa, títulado "Poema ...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos (acróstico)
El título del acróstico, es un verso que pertenece a un poema del poeta cubano,
José Ángel Buesa, títulado "Poema de la despedida"
O jos vidriosos recordando el lejano camino, donde pasamos juntos aquel verano.
T al vez nos quisimos demasiado los dos, en esta aventura del amor prohíbido.
A prieto la huella imaginaria de tu mano, desplazada en mis dedos con mucho cuidado.
L abios de jazmín en mis palabras, y las quiero sobre la orilla de mi mar silente.
V iendo este momento...insisto en escribir para llegar a adorarte en mis poesías de amor.
E namorada de un porqué sin explicación, con sentimientos por el anhelo de su beso.
Z ozobra el mar del acantilado, éste que clama amor infinito dentro de mi corazón.
N oche larga...cuando me quedé dormida soñando con tus ojos, en susurros de música clásica.
O quedad de amor le transmito en cada palabra, a la hora de escribirle mis sentimientos.
S ecreto guardado dentro de mi pecho, en esta mañana otoñal de pensamientos y deseos callados.
Q uémame mis manos con tu arte del amor, escríbeme tus poesías con el corazón quieto.
U nicamente dime, que no me olvidarás...cuando las rosas de mi pelo se marchiten.
I ntento e insisto...y te vuelvo a decir...que quizás nos quisimos demasiado los dos.
S e que tu nobleza se siente desde tu distancia, eso es indiscutible con tus ojos.
I ntento gritarle al viento, que me conmueve tu tristeza y cuando sonríes brillan los luceros.
M entiría si dijera que me olvidé de ti todos los días, viendo el amanecer desde mi ventana.
O mi mano acaricia el cristal, y él no viene...o le espero para escribirle mil perdones.
S ólo tú, que te quedas en mi memoria...duerme tranquilo, que más adelante llegará la noche.
D e pronto sus ojos...me hipnotizaron, cuando le besé la piel más enamorada de su cuerpo.
E l cielo va oscureciendo los enigmas de esos momentos callados con mis abrazos abiertos.
M anejo las venas de mi corazón, y de la herida emana sangre desde el desconsolado corazón.
A quellos días que acumularon tristeza...y al son te cantaré mis más bellas poesías de amor.
S entirás que te quiero, sentirás que te quise, de testigo el cielo y te regalo mi sonrísa.
I nsisto en que tal vez nos quisimos demasiado los dos, y podría el suave cielo disfrutar...
A cogida de nuestro amor cuando quiso que las flores del jardín, bailarán al son de la brisa.
D espués de saber de ti, el cielo se inunda de azul, como el mar al marinero, sabiendo escuchar.
O rdena este acróstico según vayas leyendo, y hallaras el amor en cada pétalo de tus rosas.
L a lucha diaria al saber... si los versos hablaran del amor, hablaran del querer, que te voy dando.
O h! mi mano en el cristal, y él no viene...y le espero para escribirle que mi alma se escondió.
S uave canto en las estrofas de color plata que te regalé, descendí del letargo, en el que estaba soñando.
D esde hoy mi corazón, sueña tus párpados, tus labios de auroras en las mañanas del despertar silencioso.
O culto te dejé mi mensaje mientras dormías, descifra el vuelo de mis letras, y sabrás del amor el primero.
S ólo tú, que quedaste en mi memoria...y debajo de tu almohada encontrarás mi mano...esperando tu generosa rosa.
Última edición por Mamen; 21/05/2012 a las 16:43
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Besé a una rosa y la tiré al mar, recógela en tu corazón y no me olvides jamás.
Re: O tal vez nos quisimos demasiados los dos (acróstico)
por Mamen
El título del acróstico, es un verso que pertenece a un poema del poeta cubano,
José Ángel Buesa, títulado "Poema de la despedida"
O jos vidriosos recordando el lejano camino, donde pasamos juntos aquel verano.
T al vez nos quisimos demasiado los dos, en esta aventura del amor prohíbido.
A prieto la huella imaginaria de tu mano, desplazada en mis dedos con mucho cuidado.
L abios de jazmín en mis palabras, y las quiero sobre la orilla de mi mar silente.
V iendo este momento...insisto en escribir para llegar a adorarte en mis poesías de amor.
E namorada de un porqué sin explicación, con sentimientos por el anhelo de su beso.
Z ozobra el mar del acantilado, éste que clama amor infinito dentro de mi corazón.
N oche larga...cuando me quedé dormida soñando con tus ojos, con susurros de música clásica.
O quedad de amor le transmito en cada palabra, a la hora de escribirle mis sentimientos.
S ecreto guardado dentro de mi pecho, en esta mañana otoñal de pensamientos y deseos callados.
Q émame mis manos con tu arte del amor, escríbeme tus poesías con el corazón quieto.
U nicamente dime, que no me olvidarás...cuando las rosas de mi pelo se marchiten.
I ntento e insisto...y te vuelvo a decir...que quizás nos quisimos demasiado los dos.
S e que tu nobleza se siente desde tu distancia, eso es indiscutible con tus ojos.
I ntento gritarle al viento, que me conmueve tu tristeza y cuando sonríes brillan los luceros.
M entiría si dijera que me olvidé de ti todos los días, viendo el amanecer desde mi ventana.
O mi mano acaricia el cristal, y él no viene...o le espero para escribirle mil perdones.
S ólo tú, que te quedas en mi memoria...duerme tranquilo, que más adelante llegará la noche.
D e pronto sus ojos...me hipnotizaron, cuando le besé la piel más enamorada de su cuerpo.
E l cielo va oscureciendo los enigmas de esos momentos callados con mis abrazos abiertos.
M anejo las venas de mi corazón, y de la herida emana sangre desde el desconsolado corazón.
A prieto la huella imaginaria de mi mano, desplazada entre mis dedos con mucho cuidado.
S entirás que te quiero, sentirás que te quise, de testigo el cielo y te regalo mi sonrísa.
I nsisto en que tal vez nos quisimos demasiado los dos, y podría el suave cielo disfrutar...
A cogida de nuestro amor cuando quiso que las flores del jardín, bailarán al son de la brisa.
D espués de saber de ti, el cielo se inunda de azul, como el mar al marinero, sabiendo escuchar.
O rdena este acróstico según vayas leyendo, y hallaras el amor en cada pétalo de tus rosas.
L a lucha diaria al saber... si los versos hablaran del amor, hablaran del querer, que te voy dando.
O h! mi mano en el cristal, y él no viene...y le espero para escribirle que mi alma se escondió.
S uave canto en las estrofas de color plata que te regalé, descendí del letargo, en el que estaba soñando.
D esde hoy mi corazón, sueña tus párpados, tus labios de auroras en las mañanas del despertar silencioso.
O culto te dejé mi mensaje mientras dormías, descifra el vuelo de mis letras, y sabrás del amor el primero.
S ólo tú, que quedaste en mi memoria...y debajo de tu almohada encontrarás mi mano...ocultando tu generosa rosa.
Bellos versos llenos de melancolia, amor y calidez grato perderse en ellos
;Cual guerrera jamas perdere una batalla Alma Salinas.. Siempre dibuja una sonrisa...
Re: O tal vez nos quisimos demasiados los dos (acróstico)
por Mamen
El título del acróstico, es un verso que pertenece a un poema del poeta cubano,
José Ángel Buesa, títulado "Poema de la despedida"
O jos vidriosos recordando el lejano camino, donde pasamos juntos aquel verano.
T al vez nos quisimos demasiado los dos, en esta aventura del amor prohíbido.
A prieto la huella imaginaria de tu mano, desplazada en mis dedos con mucho cuidado.
L abios de jazmín en mis palabras, y las quiero sobre la orilla de mi mar silente.
V iendo este momento...insisto en escribir para llegar a adorarte en mis poesías de amor.
E namorada de un porqué sin explicación, con sentimientos por el anhelo de su beso.
Z ozobra el mar del acantilado, éste que clama amor infinito dentro de mi corazón.
N oche larga...cuando me quedé dormida soñando con tus ojos, con susurros de música clásica.
O quedad de amor le transmito en cada palabra, a la hora de escribirle mis sentimientos.
S ecreto guardado dentro de mi pecho, en esta mañana otoñal de pensamientos y deseos callados.
Q émame mis manos con tu arte del amor, escríbeme tus poesías con el corazón quieto.
U nicamente dime, que no me olvidarás...cuando las rosas de mi pelo se marchiten.
I ntento e insisto...y te vuelvo a decir...que quizás nos quisimos demasiado los dos.
S e que tu nobleza se siente desde tu distancia, eso es indiscutible con tus ojos.
I ntento gritarle al viento, que me conmueve tu tristeza y cuando sonríes brillan los luceros.
M entiría si dijera que me olvidé de ti todos los días, viendo el amanecer desde mi ventana.
O mi mano acaricia el cristal, y él no viene...o le espero para escribirle mil perdones.
S ólo tú, que te quedas en mi memoria...duerme tranquilo, que más adelante llegará la noche.
D e pronto sus ojos...me hipnotizaron, cuando le besé la piel más enamorada de su cuerpo.
E l cielo va oscureciendo los enigmas de esos momentos callados con mis abrazos abiertos.
M anejo las venas de mi corazón, y de la herida emana sangre desde el desconsolado corazón.
A prieto la huella imaginaria de mi mano, desplazada entre mis dedos con mucho cuidado.
S entirás que te quiero, sentirás que te quise, de testigo el cielo y te regalo mi sonrísa.
I nsisto en que tal vez nos quisimos demasiado los dos, y podría el suave cielo disfrutar...
A cogida de nuestro amor cuando quiso que las flores del jardín, bailarán al son de la brisa.
D espués de saber de ti, el cielo se inunda de azul, como el mar al marinero, sabiendo escuchar.
O rdena este acróstico según vayas leyendo, y hallaras el amor en cada pétalo de tus rosas.
L a lucha diaria al saber... si los versos hablaran del amor, hablaran del querer, que te voy dando.
O h! mi mano en el cristal, y él no viene...y le espero para escribirle que mi alma se escondió.
S uave canto en las estrofas de color plata que te regalé, descendí del letargo, en el que estaba soñando.
D esde hoy mi corazón, sueña tus párpados, tus labios de auroras en las mañanas del despertar silencioso.
O culto te dejé mi mensaje mientras dormías, descifra el vuelo de mis letras, y sabrás del amor el primero.
S ólo tú, que quedaste en mi memoria...y debajo de tu almohada encontrarás mi mano...ocultando tu generosa rosa.
Estimada poeta amiga Carmen, que belleza de acróstico has hecho, solo aquél que alguna vez lo ha intentado lo sabe, pero me han emocionado tus decires en versos de suma delicadeza literaria, los que los hace mas preciosos, todo el amor en ellos, realmente has escrito una pequeña Obra de arte , dentro del arte de la poesía.
Mis felicitaciones y mi admiración a tus letras.
Hector Alberto Villarruel.
Última edición por Hector Alberto Villarruel; 26/09/2011 a las 12:54
Re: O tal vez nos quisimos demasiado los dos (acróstico)
Es magnifico, Mamen... Leerte es como atrapar un instante de eternidad, cuando faltan las palabras adecuadas para expresar lo que sientes y tan solo puedes contemplar sin palabras el milagro... así me siento yo ahora, despues de leer tus versos.. Preciosos y precioso el sentir atrapado en ellos..
Abrazos
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