Una belleza sin igual, una ternura divina
como deseo ser suave balsamina,
para refrescarte mis recuerdos en tu mente
y escuchar esa melodía palpitante.
Desde un día de estos…


Saber que existes y que estás muy lejos,
cuando levanto la mirada a los cielos
lo único que puedo hacer es,
anhelarte y enviarte pensamientos
para que abrazados a ellos
podamos cambiar estos designios complejos.
Desde un día de estos...


Me encanta lo lista que eres,
alucino con tus narcóticos besos,
encantadora musa de mis versos.
Ven a mi vida para contemplar
Estos novelescos atardeceres.
Desde un día de estos…


Me encanta tu mirada fija y retozante,
a pesar de la lejanía, añoro tomar tu mano
conocerte, verte, y escucharte,
tengo tanto cariño para darte,
tanta ternura que demostrarte,
adorarte cual si fuere parnasiano.
Desde un día de estos...


_______________
Manita arriba si te gusta este poema

davidzalom@hotmail.com

Puedes leerla también en www.Facebook.com/davidgomezcruz