Poema titulado Sito En Ti, Sita En Mí en la sección Poemas de Amor , de la categoría Tu Mundo Literario :: Publicar Poesía en VERSO; La canción que silbo mientras trabajo
también recita tu nombre por descuido.
Como un brote que se abre paso
en ...
La canción que silbo mientras trabajo
también recita tu nombre por descuido.
Como un brote que se abre paso
en el asfalto más insalubre.
Sobre mis uñas tu sonrisa,
bajo su falda el resto del mundo,
en su filo el abismo endiosado
que separa al cielo del infierno.
Me enjuago la vida
con tu saliva de licor.
no es una imagen ortodoxa,
como un parto natural,
como el sexo explícito.
Pero no existe nada más grande
que los pequeños detalles
y la crudeza que los cocina.
Te invité a mi ciénaga
privada de luz,
rica en mosquitos y hedores.
Y tú creaste un edén,
de bello, prohibido.
En mis manos tus huellas
que las barnizan de fuego,
para que tú lo bailes,
para que te hagan cosquillas
abrazadas a tu carne.
Recuerdo que un día fui hombre,
antes de ser hambre de ti,
mucho antes
de ser súbitamente tuyo,
cuando desconocía la razón
de este latir absurdo,
de este respirar sin dueño.
Pero cada célula es de una vida,
y ésta no tiene sentido
sin tu cepillo de dientes en mi vaso.
Alcancé el infinito y me lo bebí
con la lágrima que germinó junto a mi primera hija
y ésta no tiene sentido
sin tu cepillo de dientes en mi vaso
Este es un marido enamorado si señor... un trocito de tu alma es tu poema, escenas e imágenes de cotidianidad con tintes muy creativos que traspasan lo visual y nos conducen al onirismo entre el hombre y la bestia...
Besazo azulado viento ibérico... fue un placer tu lectura.
y ésta no tiene sentido
sin tu cepillo de dientes en mi vaso
Este es un marido enamorado si señor... un trocito de tu alma es tu poema, escenas e imágenes de cotidianidad con tintes muy creativos que traspasan lo visual y nos conducen al onirismo entre el hombre y la bestia...
Besazo azulado viento ibérico... fue un placer tu lectura.
Gracias Mediocielo, por mimar esa alma con tus comentarios,
que son caricias de tinta.
Un beso Anita.
Alcancé el infinito y me lo bebí
con la lágrima que germinó junto a mi primera hija
La canción que silbo mientras trabajo
también recita tu nombre por descuido.
Como un brote que se abre paso
en el asfalto más insalubre.
Sobre mis uñas tu sonrisa,
bajo su falda el resto del mundo,
en su filo el abismo endiosado
que separa al cielo del infierno.
no es una imagen ortodoxa,
como un parto natural,
como el sexo explícito.
Pero no existe nada más grande
que los pequeños detalles
y la crudeza que los cocina.
Te invité a mi ciénaga
privada de luz,
rica en mosquitos y hedores.
Y tú creaste un edén,
de bello, prohibido.
En mis manos tus huellas
que las barnizan de fuego,
para que tú lo bailes,
para que te hagan cosquillas
abrazadas a tu carne.
Recuerdo que un día fui hombre,
antes de ser hambre de ti,
mucho antes
de ser súbitamente tuyo,
cuando desconocía la razón
de este latir absurdo,
de este respirar sin dueño.
Pero cada célula es de una vida,
y ésta no tiene sentido
sin tu cepillo de dientes en mi vaso.
Me enjuago la vida
con tu saliva de licor.
He estado leyendo parte de tus poemas, me gustan mucho, las imágenes transportan a sueños inalcanzables, a ras de lo cotidiano y sencillo que expresas y todo lo que dices, ¡ oye ! y lo bien que lo dices que se siente.
La canción que silbo mientras trabajo
también recita tu nombre por descuido.
Como un brote que se abre paso
en el asfalto más insalubre.
Sobre mis uñas tu sonrisa,
bajo su falda el resto del mundo,
en su filo el abismo endiosado
que separa al cielo del infierno.
Me enjuago la vida
con tu saliva de licor.
no es una imagen ortodoxa,
como un parto natural,
como el sexo explícito.
Pero no existe nada más grande
que los pequeños detalles
y la crudeza que los cocina.
Te invité a mi ciénaga
privada de luz,
rica en mosquitos y hedores.
Y tú creaste un edén,
de bello, prohibido.
En mis manos tus huellas
que las barnizan de fuego,
para que tú lo bailes,
para que te hagan cosquillas
abrazadas a tu carne.
Recuerdo que un día fui hombre,
antes de ser hambre de ti,
mucho antes
de ser súbitamente tuyo,
cuando desconocía la razón
de este latir absurdo,
de este respirar sin dueño.
Pero cada célula es de una vida,
y ésta no tiene sentido
sin tu cepillo de dientes en mi vaso.
He estado leyendo parte de tus poemas, me gustan mucho, las imágenes transportan a sueños inalcanzables, a ras de lo cotidiano y sencillo que expresas y todo lo que dices, ¡ oye ! y lo bien que lo dices que se siente.
un placer y mis saludos´.
Muchas gracias Eterna tristeza,
por tu bello comentario.
Te mando un beso azul de esperanza.
Alcancé el infinito y me lo bebí
con la lágrima que germinó junto a mi primera hija
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