Poema titulado Bórrame El Trabajo en la sección Poemas de Amor , de la categoría Tu Mundo Literario :: Publicar Poesía en VERSO; Tu cuerpo es mi atajo favorito
hacia el silencio de la conciencia.
Cuando llego malherido de respirar
la mugre del ...
Tu cuerpo es mi atajo favorito
hacia el silencio de la conciencia.
Cuando llego malherido de respirar
la mugre del sudor ineludible.
Cubriendo tus vacíos
con la yema de mi flama,
con el ansia que dibuja
el abuso de soledad
y la inocencia ignorante
del indulto.
Soy calor generoso
que se deshilacha en la cama,
y se distribuye en pecados
empapando de mariposas
tus tesoros benditos.
El vértigo diluye
mi sonrisa sarcástica.
Y de fondo llora un acordeón,
feliz contable de tus ausencias.
Por que cada vez que huyes
me vuelvo más hombre,
y cada vez que regresas
llegas más mujer.
Brotando el secreto
de la primera persona
del plural.
Arrasas la sala de espera
con un alud de manjares
que se acerca suave
a mi cuerpo desnudo.
Para destilarlo en un licor
de labios y guindas;
de glúteos y lunas;
de manos y estrellas;
de ojos y noches;
de frutas prohibidas
con nombres impropios
de bocas y brasas.
Temperado con alientos de amante
en un alambique de piel.
Y apenas nada más,
tan sólo un te amo
prendido en el alféizar
de tu mirada,
como un señuelo infalible
para mi alma reincidente.
Última edición por viento-azul; 09/11/2006 a las 15:00
Alcancé el infinito y me lo bebí
con la lágrima que germinó junto a mi primera hija
Tu cuerpo es mi atajo favorito
hacia el silencio de la conciencia.
Cuando llego malherido de respirar
la mugre del sudor ineludible.
Cubriendo tus vacíos
con la yema de mi flama,
con el ansia que dibuja
el abuso de soledad
y la inocencia ignorante
del indulto.
Soy calor generoso
que se deshilacha en la cama,
y se distribuye en pecados
empapando de mariposas
tus tesoros benditos.
El vértigo diluye
mi sonrisa sarcástica.
Y de fondo llora un acordeón,
feliz contable de tus ausencias.
Por que cada vez que huyes
me vuelvo más hombre,
y cada vez que regresas
llegas más mujer.
Brotando el secreto
de la primera persona
del plural.
Arrasas la sala de espera
con un alud de manjares
que se acerca suave
a mi cuerpo desnudo.
Para destilarlo en un licor
de labios y guindas;
de glúteos y lunas;
de manos y estrellas;
de ojos y noches;
de frutas prohibidas
con nombres impropios
de bocas y brasas.
Temperado con alientos de amante
en un alambique de piel.
Y apenas nada más,
tan sólo un te amo
prendido en el alféizar
de tu mirada,
como un señuelo infalible
para mi alma reincidente.
Un hermoso poema de amor construido sólidamente en metáforas que cimientan el amor, comenzando en la mirada y culminando en la entrega compartida...
un gusto leerte
Un hermoso poema de amor construido sólidamente en metáforas que cimientan el amor, comenzando en la mirada y culminando en la entrega compartida...
un gusto leerte
Me estoy acostumbrando
al relevante honor de tus visitas.
Pero no por ello
dejan de ser
igualmente placenteras.
Un beso descomunal,
que te dé de lleno en la amistad.
Alcancé el infinito y me lo bebí
con la lágrima que germinó junto a mi primera hija
Mucha sensibilidad, mucha ternura, mucho amor entre estas líneas... tras el duro dia de trabajo llega el apasionado encuentro con tu amor... lo has descrito con tanta entrega y usando un lenguaje con escenas intimas tan bellas que he sentido ese amor, ese cariño... que solo alguien que esta enamorado puede transmitir. Y el título, muy certero.
Mágico poema, viento ... realmente me ha encantado.
Mucha sensibilidad, mucha ternura, mucho amor entre estas líneas... tras el duro dia de trabajo llega el apasionado encuentro con tu amor... lo has descrito con tanta entrega y usando un lenguaje con escenas intimas tan bellas que he sentido ese amor, ese cariño... que solo alguien que esta enamorado puede transmitir. Y el título, muy certero.
Mágico poema, viento ... realmente me ha encantado.
Un besito azulado con un pack luminoso :-D
Gracias mi Mediocielo encerado de cariño y dedicación,
como llamarlo a tu recuperación de mis palabras,
ancladas en el forro del foro pasado de tiempo.
UN abrazo, un beso y lo que me dejaras.
Alcancé el infinito y me lo bebí
con la lágrima que germinó junto a mi primera hija
Tu cuerpo es mi atajo favorito
hacia el silencio de la conciencia.
Cuando llego malherido de respirar
la mugre del sudor ineludible.
Cubriendo tus vacíos
con la yema de mi flama,
con el ansia que dibuja
el abuso de soledad
y la inocencia ignorante
del indulto.
Soy calor generoso
que se deshilacha en la cama,
y se distribuye en pecados
empapando de mariposas
tus tesoros benditos.
El vértigo diluye
mi sonrisa sarcástica.
Y de fondo llora un acordeón,
feliz contable de tus ausencias.
Por que cada vez que huyes
me vuelvo más hombre,
y cada vez que regresas
llegas más mujer.
Brotando el secreto
de la primera persona
del plural.
Arrasas la sala de espera
con un alud de manjares
que se acerca suave
a mi cuerpo desnudo.
Para destilarlo en un licor
de labios y guindas;
de glúteos y lunas;
de manos y estrellas;
de ojos y noches;
de frutas prohibidas
con nombres impropios
de bocas y brasas.
Temperado con alientos de amante
en un alambique de piel.
Y apenas nada más,
tan sólo un te amo
prendido en el alféizar
de tu mirada,
como un señuelo infalible
para mi alma reincidente.
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