Estrellas con anhelos enfadadas
Desleales consciencias provocadas
Galaxias de ilusiones derramadas

Nubes ariscas, necias y pizcadas
Vasto universo de innumerables encaros
Celos en todas las vistas rezagadas

No alcanzan sus pobres lapsos raros
A admirar tan pura y ajena belleza
Basta escuchar sus bazos cabizbajos

Cada vez que cambias el sol en azul turquesa
Queda ardor en cruda piel de espantapájaros
Al darse cuenta que son nada ante tal realeza
Les queda sólo envidiar en su ínfima vida de trapos