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Poemas Espirituales, místicos, religiosos, ateístas y/o filosóficos Poemas religiosos, espirituales, poemas ateístas y de contenido filosófico o místico. Moderador: Rjmaranatha.


Poemas Espirituales, místicos, religiosos, ateístas y/o filosóficos Discutiendo poema No me lo paga Dios en el foro Poemas Espirituales, místicos, religiosos, ateístas y/o filosóficos; En la esquina de Nacozari y Convención, en dirección al norte, algunas mañanas el semáforo y la suerte me detienen y entre las filas de motores vienes tú, Angélica, a pedir limosna con Antonio en brazos. A la distancia tu ...

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Anterior 26-oct-2007, 12:27   #1
Flavio Hugo Ruvalcaba
Poeta que no puede vivir sin el portal
 
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Flavio Hugo Ruvalcaba es bastante reconocidoFlavio Hugo Ruvalcaba es bastante reconocido

Poema de la Semana Poema de la Semana Recomendado Recomendado 

Predeterminado No me lo paga Dios

En la esquina de Nacozari y Convención,
en dirección al norte,
algunas mañanas
el semáforo y la suerte me detienen
y entre las filas de motores vienes tú,
Angélica,
a pedir limosna
con Antonio en brazos.
A la distancia tu cara inconfundible
es una grieta en la ciudad y en mí, hermana mía.
Con una gota de sofocación
observo ese rostro devastado por el fuego,
la piel seca,
achicharrada y retorcida
que te hunde más el ojo izquierdo.
Te doy una moneda y no me miras.
Rehúyes las preguntas de mis ojos.
Acaricio la cabeza de tu hijo
y apenas balbuceas con timidez
Dios se lo pague.
No me lo paga Dios, Angélica,
aunque te diera mi pequeña fortuna
y regresara a pobre.
No me lo paga Dios, hermana mía,
aunque de veras mis acciones te dieran bienestar
toda la vida.
No me lo paga Dios, bella inocente,
porque él no tiene nada, absolutamente nada
que darme.
Es más pobre que yo
y tiene menos que tú.
A mí me queda
un poco de piedad y de vergüenza
y esta triste moneda,
pero él no tiene nada.
Tú posees un hijo y un remedo
de rostro
y en cambio él es menos que la nada.
Para que el mundo ruede no lo necesitamos
y sin embargo su imagen no vive sin tus rezos.
Por eso estamos liberados de su carga, Angélica.
Si de verdad fuera tendría un insoportable peso
pues sería un señor poderoso
malhumorado y soberbio
que en todo lugar
y a cada instante
chasquearía los dedos
y llegaría la noche
o llovería,
mataría niños con bombas o de hambre
y destrozaría la carne con el fuego.
Algo así no es de cuerdos,
no se le ve razón, carece de sentido.
Sería una constante amenaza
su voluble carácter
y su ira rezandera.
Sólo la voluntad hace justicia
y a nadie podemos reclamar lo que es tu rostro.
Sólo tenemos el azar y la Naturaleza.
Sólo tenemos esto.
Y ninguna voluntad los rige.
La chispa inicial los puso en movimiento
y ella misma obedece.
A diferencia de los dioses
la Naturaleza es humilde y paciente,
tiene límites,
no todo lo puede
y lucha con el azar y contra sí misma
cada mañana
como tú
como yo,
difícilmente se levanta a veces
de la cama
y se enferma y padece cólicos,
toma pastillas para los nervios
y se agota, tiembla
en cada esfuerzo
y hay días que todo le sale mal
y no puede hacer más que siameses.
Es verdad que la Naturaleza puso lumbre en tu rostro,
Angélica,
pero no pensó al hacerlo.
También te dio la opción
del agua
el dolor
el miedo
y un par de piernas
que no pudiste utilizar a tiempo,
en ese segundo de tu transformación
cuando de pronto se rompió el espejo.
La Naturaleza no sabe de justicia
porque no tiene forma de pensar
fuera de nuestro raquítico cerebro.
En cambio Dios no sería perdonable.
Un dios que te viera
se moriría de vergüenza
y lloraría su pequeñez en un baúl eterno.
El lunes por la mañana volveré al trabajo
y el azar tal vez me ponga nuevamente
en tu crucero.
Te miraré como tú me mirarás un día,
cuando muramos,
desde mí,
pues entonces seré tú
y me verás con el rostro achicharrado por el fuego.
Cuando me acerque a ti
no te olvides de darme la moneda
y de tocar el cráneo de mi hijo Antonio.
Al pasar el fresco metal por el quemado rostro
sabré que esa moneda salió de mi bolsillo un día.
No me lo paga Dios, hermosa mía.


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Flavio Hugo Ruvalcaba no está en línea   Citar y responder
Anterior 04-nov-2007, 06:19   #2
calor de julio
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calor de julio tiene mucho de que sentirse orgullosocalor de julio tiene mucho de que sentirse orgullosocalor de julio tiene mucho de que sentirse orgullosocalor de julio tiene mucho de que sentirse orgullosocalor de julio tiene mucho de que sentirse orgullosocalor de julio tiene mucho de que sentirse orgullosocalor de julio tiene mucho de que sentirse orgulloso

Poetisa del Mes Mención Especial Recomendado Escritor Activo Recomendado Recomendado 

Predeterminado Re: No me lo paga Dios

Cita:
Originalmente publicado por Flavio Hugo Ruvalcaba Ver post
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el semáforo y la suerte me detienen
y entre las filas de motores vienes tú,
Angélica,
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con Antonio en brazos.
A la distancia tu cara inconfundible
es una grieta en la ciudad y en mí, hermana mía.
Con una gota de sofocación
observo ese rostro devastado por el fuego,
la piel seca,
achicharrada y retorcida
que te hunde más el ojo izquierdo.
Te doy una moneda y no me miras.
Rehúyes las preguntas de mis ojos.
Acaricio la cabeza de tu hijo
y apenas balbuceas con timidez
Dios se lo pague.
No me lo paga Dios, Angélica,
aunque te diera mi pequeña fortuna
y regresara a pobre.
No me lo paga Dios, hermana mía,
aunque de veras mis acciones te dieran bienestar
toda la vida.
No me lo paga Dios, bella inocente,
porque él no tiene nada, absolutamente nada
que darme.
Es más pobre que yo
y tiene menos que tú.
A mí me queda
un poco de piedad y de vergüenza
y esta triste moneda,
pero él no tiene nada.
Tú posees un hijo y un remedo
de rostro
y en cambio él es menos que la nada.
Para que el mundo ruede no lo necesitamos
y sin embargo su imagen no vive sin tus rezos.
Por eso estamos liberados de su carga, Angélica.
Si de verdad fuera tendría un insoportable peso
pues sería un señor poderoso
malhumorado y soberbio
que en todo lugar
y a cada instante
chasquearía los dedos
y llegaría la noche
o llovería,
mataría niños con bombas o de hambre
y destrozaría la carne con el fuego.
Algo así no es de cuerdos,
no se le ve razón, carece de sentido.
Sería una constante amenaza
su voluble carácter
y su ira rezandera.
Sólo la voluntad hace justicia
y a nadie podemos reclamar lo que es tu rostro.
Sólo tenemos el azar y la Naturaleza.
Sólo tenemos esto.
Y ninguna voluntad los rige.
La chispa inicial los puso en movimiento
y ella misma obedece.
A diferencia de los dioses
la Naturaleza es humilde y paciente,
tiene límites,
no todo lo puede
y lucha con el azar y contra sí misma
cada mañana
como tú
como yo,
difícilmente se levanta a veces
de la cama
y se enferma y padece cólicos,
toma pastillas para los nervios
y se agota, tiembla
en cada esfuerzo
y hay días que todo le sale mal
y no puede hacer más que siameses.
Es verdad que la Naturaleza puso lumbre en tu rostro,
Angélica,
pero no pensó al hacerlo.
También te dio la opción
del agua
el dolor
el miedo
y un par de piernas
que no pudiste utilizar a tiempo,
en ese segundo de tu transformación
cuando de pronto se rompió el espejo.
La Naturaleza no sabe de justicia
porque no tiene forma de pensar
fuera de nuestro raquítico cerebro.
En cambio Dios no sería perdonable.
Un dios que te viera
se moriría de vergüenza
y lloraría su pequeñez en un baúl eterno.
El lunes por la mañana volveré al trabajo
y el azar tal vez me ponga nuevamente
en tu crucero.
Te miraré como tú me mirarás un día,
cuando muramos,
desde mí,
pues entonces seré tú
y me verás con el rostro achicharrado por el fuego.
Cuando me acerque a ti
no te olvides de darme la moneda
y de tocar el cráneo de mi hijo Antonio.
Al pasar el fresco metal por el quemado rostro
sabré que esa moneda salió de mi bolsillo un día.
No me lo paga Dios, hermosa mía.
No voy a comentar sólo diré que leerte me hizo bien y posiblemente alguien necesite de hacerlo,aunque no lo sepa,le vendrá muy bien.Un abrazo

__________________
Cuando mi fe se debilita, la naturaleza es mi biblia.Rosario
calor de julio no está en línea   Citar y responder
Anterior 06-nov-2007, 02:59   #3
Flavio Hugo Ruvalcaba
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Predeterminado Re: No me lo paga Dios

Calorcito de Julio, gracias por haberlo leído, está inspirado en un hecho real, de una mujercita joven cuyo rostro está devastado por el fuego, pide limosna en un crucero de mi ciudad, con su hijo en brazos. Los nombres son reales, según le he preguntado. Ella no sabe que le escribí este poema. Es triste la suerte de muchas personas; por desgracia, a veces parece que los más buenos e inocentes son los más castigados por la vida. Te mando un abrazo.

Flavio Hugo Ruvalcaba no está en línea   Citar y responder
Anterior 12-nov-2007, 09:42   #4
BORRADO2
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Predeterminado Re: No me lo paga Dios

Cita:
Originalmente publicado por Flavio Hugo Ruvalcaba Ver post
En la esquina de Nacozari y Convención,
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algunas mañanas
el semáforo y la suerte me detienen
y entre las filas de motores vienes tú,
Angélica,
a pedir limosna
con Antonio en brazos.
A la distancia tu cara inconfundible
es una grieta en la ciudad y en mí, hermana mía.
Con una gota de sofocación
observo ese rostro devastado por el fuego,
la piel seca,
achicharrada y retorcida
que te hunde más el ojo izquierdo.
Te doy una moneda y no me miras.
Rehúyes las preguntas de mis ojos.
Acaricio la cabeza de tu hijo
y apenas balbuceas con timidez
Dios se lo pague.
No me lo paga Dios, Angélica,
aunque te diera mi pequeña fortuna
y regresara a pobre.
No me lo paga Dios, hermana mía,
aunque de veras mis acciones te dieran bienestar
toda la vida.
No me lo paga Dios, bella inocente,
porque él no tiene nada, absolutamente nada
que darme.
Es más pobre que yo
y tiene menos que tú.
A mí me queda
un poco de piedad y de vergüenza
y esta triste moneda,
pero él no tiene nada.
Tú posees un hijo y un remedo
de rostro
y en cambio él es menos que la nada.
Para que el mundo ruede no lo necesitamos
y sin embargo su imagen no vive sin tus rezos.
Por eso estamos liberados de su carga, Angélica.
Si de verdad fuera tendría un insoportable peso
pues sería un señor poderoso
malhumorado y soberbio
que en todo lugar
y a cada instante
chasquearía los dedos
y llegaría la noche
o llovería,
mataría niños con bombas o de hambre
y destrozaría la carne con el fuego.
Algo así no es de cuerdos,
no se le ve razón, carece de sentido.
Sería una constante amenaza
su voluble carácter
y su ira rezandera.
Sólo la voluntad hace justicia
y a nadie podemos reclamar lo que es tu rostro.
Sólo tenemos el azar y la Naturaleza.
Sólo tenemos esto.
Y ninguna voluntad los rige.
La chispa inicial los puso en movimiento
y ella misma obedece.
A diferencia de los dioses
la Naturaleza es humilde y paciente,
tiene límites,
no todo lo puede
y lucha con el azar y contra sí misma
cada mañana
como tú
como yo,
difícilmente se levanta a veces
de la cama
y se enferma y padece cólicos,
toma pastillas para los nervios
y se agota, tiembla
en cada esfuerzo
y hay días que todo le sale mal
y no puede hacer más que siameses.
Es verdad que la Naturaleza puso lumbre en tu rostro,
Angélica,
pero no pensó al hacerlo.
También te dio la opción
del agua
el dolor
el miedo
y un par de piernas
que no pudiste utilizar a tiempo,
en ese segundo de tu transformación
cuando de pronto se rompió el espejo.
La Naturaleza no sabe de justicia
porque no tiene forma de pensar
fuera de nuestro raquítico cerebro.
En cambio Dios no sería perdonable.
Un dios que te viera
se moriría de vergüenza
y lloraría su pequeñez en un baúl eterno.
El lunes por la mañana volveré al trabajo
y el azar tal vez me ponga nuevamente
en tu crucero.
Te miraré como tú me mirarás un día,
cuando muramos,
desde mí,
pues entonces seré tú
y me verás con el rostro achicharrado por el fuego.
Cuando me acerque a ti
no te olvides de darme la moneda
y de tocar el cráneo de mi hijo Antonio.
Al pasar el fresco metal por el quemado rostro
sabré que esa moneda salió de mi bolsillo un día.
No me lo paga Dios, hermosa mía.

Flavio, qué hondo placer me ocasiona leer tamaño poema.
Sí, es verdad, nos parecemos.
Yo no reniego de Dios, ni se trata siquiera de que no crea, aunque no me hayan inculcado de cuna, ninguna creencia religiosa.
A veces, muchas, le pido ayuda por tantas cosas...
Pero fuera de esto, tu poema ha resultado familiar a mis oidos o creencias, aquéllas con las cuales me manejo a diario.
A veces viajando en el subte, me gasto el único peso que me queda en dárselo a alguno de los niñitos que sube entregando una estampita o una canción...con sus penas.
Y ese pequeño acto me hace sentir bien...y hasta por ahí me tildo pensando..."wouu, ojalá que el peso se lo gaste en golosinas y no se lo robe su padre para pagar sus vicios..."
Creo que son esos pequeños actos de cada día los que nos van marcando como personas, y que alguna vez, en algún lugar, llámese cielo o paraíso...todos nos encontraremos al fin, desnudos de nosotros mismos, sólo con nuestra esencia...y no me cabe duda que hallaremos un montón de "pares amigos", iguales a nosotros...con quienes podremos abrazarnos recordarnos aquélla moneda...que permitió que una risa, ilumine el cielo.

Gracias por invitarme a "tu casa".
Un beso enorme y un abrazo gigante para vos Flavio.

Denn

BORRADO2 no está en línea   Citar y responder
Anterior 13-nov-2007, 11:02   #5
Flavio Hugo Ruvalcaba
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Predeterminado Re: No me lo paga Dios

Denn, un gusto que hayas leído este poema, inspirado en un caso real, que desafortunadamente no es único. Todos los días en todos los lugares somos testigos de estas injusticias de la vida, pero no es culpa de nadie. Finalmente, debemos entender que la existencia es así, nada ni nadie nos garantizó nunca que esto fuera placentero, siempre disfrutable; por el contrario, tal parece a veces que el placer y la felicidad son la excepción, por eso resultan tan valiosos. Te mando mis saludos, pero también mi admiración por tu interés en estos temas que a la mayoría de las personas les son ajenos, indiferentes. Tienes un alma hermosa, y un enorme talento literario.

Flavio Hugo Ruvalcaba no está en línea   Citar y responder
Anterior 23-ago-2008, 12:08   #6
charo hdz barcenas
Poeta que no puede vivir sin el portal
 
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charo hdz barcenas parece ser alguien interesantecharo hdz barcenas parece ser alguien interesante
Smile Re: No me lo paga Dios

que versar el tuyo, para reflexionar
Dicen que: "La fe es el plecebo de los pobres y los desesperados....... "
Tu poema me hizo recordar esa frase
Un gusto estar en tu espacio
Kikos y Abracitos


__________________


______________________________
Ante mis ojos tu luciras bello como el dia....
Todos recordaran haber visto una estrella...
Ya eres parte de mi cielo, tatuaje en mi corazón...ahi viviras eternamente.....
charo hdz barcenas no está en línea   Citar y responder
Anterior 23-ago-2008, 12:21   #7
Daniela M.
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Daniela M. tiene mucho de que sentirse orgullosoDaniela M. tiene mucho de que sentirse orgullosoDaniela M. tiene mucho de que sentirse orgullosoDaniela M. tiene mucho de que sentirse orgullosoDaniela M. tiene mucho de que sentirse orgullosoDaniela M. tiene mucho de que sentirse orgullosoDaniela M. tiene mucho de que sentirse orgullosoDaniela M. tiene mucho de que sentirse orgullosoDaniela M. tiene mucho de que sentirse orgulloso

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Predeterminado Re: No me lo paga Dios

Cita:
Originalmente publicado por Flavio Hugo Ruvalcaba Ver post
En la esquina de Nacozari y Convención,
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algunas mañanas
el semáforo y la suerte me detienen
y entre las filas de motores vienes tú,
Angélica,
a pedir limosna
con Antonio en brazos.
A la distancia tu cara inconfundible
es una grieta en la ciudad y en mí, hermana mía.
Con una gota de sofocación
observo ese rostro devastado por el fuego,
la piel seca,
achicharrada y retorcida
que te hunde más el ojo izquierdo.
Te doy una moneda y no me miras.
Rehúyes las preguntas de mis ojos.
Acaricio la cabeza de tu hijo
y apenas balbuceas con timidez
Dios se lo pague.
No me lo paga Dios, Angélica,
aunque te diera mi pequeña fortuna
y regresara a pobre.
No me lo paga Dios, hermana mía,
aunque de veras mis acciones te dieran bienestar
toda la vida.
No me lo paga Dios, bella inocente,
porque él no tiene nada, absolutamente nada
que darme.
Es más pobre que yo
y tiene menos que tú.
A mí me queda
un poco de piedad y de vergüenza
y esta triste moneda,
pero él no tiene nada.
Tú posees un hijo y un remedo
de rostro
y en cambio él es menos que la nada.
Para que el mundo ruede no lo necesitamos
y sin embargo su imagen no vive sin tus rezos.
Por eso estamos liberados de su carga, Angélica.
Si de verdad fuera tendría un insoportable peso
pues sería un señor poderoso
malhumorado y soberbio
que en todo lugar
y a cada instante
chasquearía los dedos
y llegaría la noche
o llovería,
mataría niños con bombas o de hambre
y destrozaría la carne con el fuego.
Algo así no es de cuerdos,
no se le ve razón, carece de sentido.
Sería una constante amenaza
su voluble carácter
y su ira rezandera.
Sólo la voluntad hace justicia
y a nadie podemos reclamar lo que es tu rostro.
Sólo tenemos el azar y la Naturaleza.
Sólo tenemos esto.
Y ninguna voluntad los rige.
La chispa inicial los puso en movimiento
y ella misma obedece.
A diferencia de los dioses
la Naturaleza es humilde y paciente,
tiene límites,
no todo lo puede
y lucha con el azar y contra sí misma
cada mañana
como tú
como yo,
difícilmente se levanta a veces
de la cama
y se enferma y padece cólicos,
toma pastillas para los nervios
y se agota, tiembla
en cada esfuerzo
y hay días que todo le sale mal
y no puede hacer más que siameses.
Es verdad que la Naturaleza puso lumbre en tu rostro,
Angélica,
pero no pensó al hacerlo.
También te dio la opción
del agua
el dolor
el miedo
y un par de piernas
que no pudiste utilizar a tiempo,
en ese segundo de tu transformación
cuando de pronto se rompió el espejo.
La Naturaleza no sabe de justicia
porque no tiene forma de pensar
fuera de nuestro raquítico cerebro.
En cambio Dios no sería perdonable.
Un dios que te viera
se moriría de vergüenza
y lloraría su pequeñez en un baúl eterno.
El lunes por la mañana volveré al trabajo
y el azar tal vez me ponga nuevamente
en tu crucero.
Te miraré como tú me mirarás un día,
cuando muramos,
desde mí,
pues entonces seré tú
y me verás con el rostro achicharrado por el fuego.
Cuando me acerque a ti
no te olvides de darme la moneda
y de tocar el cráneo de mi hijo Antonio.
Al pasar el fresco metal por el quemado rostro
sabré que esa moneda salió de mi bolsillo un día.
No me lo paga Dios, hermosa mía.
Impresionante Flavio, que espectacular obra...
Cuantas verdades, que manera magistral de llevar al centro de la cuestión.
Felicitaciones, me encantó esta obra.
Gracias por compartirla.
Besos.

__________________
“Piedra libre a tu rubor, ironías de un alma que solloza.”




Daniela M. no está en línea   Citar y responder
Anterior 23-ago-2008, 04:44   #8
poetamexicano
Invitado
 
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Predeterminado Re: No me lo paga Dios

Hola Flavio, me conmovió tu historia, es el pan de cada día aquí en Madrid, muchos días los veo en las esquinas de los semáforos vendiendo clinex o pañuelos de papel, o quieren limpiarte el cristal delantero, o venden algo, algo para subsistir el día, pero tenemos un problema, la mayoría lo quiere para drogas y muchos decimos que no contribuimos a que nadie se mate, pero son enfermos que necesitan ayuda y esa ayuda nunca es suficiente, es un tema muy cruel y me hiciste meditar cómo podría yo ayudar más, pero a veces la impotencia es grande, pues no ves manera de ayudar, con unas monedas no arreglas el problema, y las quejas no llegan nunca a donde deben llegar, qué hacemos? Porque yo me siento impotente ante semejante atrocidad que se comete contra toda esa gente necesitada de ayuda, ayuda que debe dar el gobierno, porque nosotros sólo nos quejamos y nuestras quejas no son oídas.
Al menos tu conocida tuvo este homenaje, gracias por ellos, muchos si leyera esto se identificarían con el tema.
Mis estrellas

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Anterior 23-ago-2008, 04:48   #9
poetamexicano
Invitado
 
Posts: n/a
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Predeterminado Re: No me lo paga Dios

Perdón, vuelvo, yo creo que Dios a mi no me pagará nunca nada, pues la impotencia no se paga y yo me sentí estéril al leer tu relato, pues en nada ayudo, por eso me quedé meditando si algo más que una queja puedo hacer.

  Citar y responder
Anterior 25-ago-2008, 03:32   #10
Flavio Hugo Ruvalcaba
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Predeterminado Re: No me lo paga Dios

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que versar el tuyo, para reflexionar
Dicen que: "La fe es el plecebo de los pobres y los desesperados....... "
Tu poema me hizo recordar esa frase
Un gusto estar en tu espacio
Kikos y Abracitos

Charo, muchísimas gracias por tomarte la molestia de leer este poema, que está inspirado en un caso real, por demás conmovedor, casi cruel, pero así es la vida y lamentablemente no son ejemplos únicos. Te envío mi agradecimiento y mis abrazos.

__________________
La fraternidad del género humano es una condición de la Naturaleza. Somos uno en Ella.

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