A la señora Libertad Cuesta creer detrás de los barrotes ciegos de la percepción,
en el ojo imperialista de la definición,
su elixir.
De repente se siente presa el alma en la pupila, porque no hay razón para llorar.
Soy preso de lo cotidiano, y porque existe el no, soy preso de la revelación
y porque me atan las cadenas cuerdas, soy preso de la locura...
Solo estoy pensando, porque del pensar soy esclavo,
que hasta las a veces no son libres los pájaros de no volar,
que ni de mis anhelos de cielo puedo escapar.
Sigo sintiendo que domina el aire mi respirar,
que si sufro me pondré mal,
que tu sonrisa me traerá felicidad,
que no puedo cambiar,
la reacción de la acción.
Habrá que seguir fingiendo que la ilusión es real
para poder soñar,
que algún día abrirá mis ojos su mano
y beba su elixir.
Pero, de repente se siente presa el alma en la pupila, porque no hay razón para llorar. Regístrate en el Portal para quitar esta publicidad.
__________________  dios |