Poema titulado Pescuezos al pil pil en la sección Poemas Generales , de la categoría Tu Mundo Literario :: Publicar Poesía en VERSO; Es un plato difícil,
no de principiantes
queremos decir.
Es necesaria
buena materia prima.
Bien temprano
iremos al mercado:
lugar ...
Es un plato difícil,
no de principiantes
queremos decir.
Es necesaria
buena materia prima.
Bien temprano
iremos al mercado:
lugar epicúreo
al que tendemos
los cocineros
como los poetas
al café club.
Entre todas
la personas
de la tierra
buscaremos
las de mejor pescuezo:
ancho y derecho
es decir,
para entendernos,
en su justo grado
de ternura y pasión.
Demasiado duro
no resulta convincente.
No regateemos
con el vendedor.
Buscamos calidad
y eso la paga
el mejor postor.
Una vez en casa
el aceite templar
y con paciencia
el cogote limpiar
de malos pensamientos,
iras y diretes.
Cuando los ojos
dorados estén
retirarlos y reservar
en un buen monasterio
para así meditar.
Añadir entonces
los pescuezos,
cocer suavemente
como si tus manos
acariciaran la piel,
de una sinfonía
de extraños sabores.
Este es su secreto
y su dificultad.
Creo que me aclaro.
Porque en cazuela de barro,
con movimientos blandos,
emulsionaremos el aceite
hasta hacerlo consistente
y fácil a nuestro salivar.
Añadimos la guindilla
y los ojos confitados
para terminar.
Contiene
este plato cuaresmal
una dosis de buen humor,
ácidos grasos poliinsaturados,
en buena proporción,
santas bendiciones episcopales
y por tanto es piadoso
para nuestro colesterol.
Ustedes lo disfruten.
Con salud.
"Como el toro te sigo y te persigo
y dejas mi deseo en una espada"
. Miguel Hernández
Es un plato difícil,
no de principiantes
queremos decir.
Es necesaria
buena materia prima.
Bien temprano
iremos al mercado:
lugar epicúreo
al que tendemos
los cocineros
como los poetas
al café club.
Entre todas
la personas
de la tierra
buscaremos
las de mejor pescuezo:
ancho y derecho
es decir,
para entendernos,
en su justo grado
de ternura y pasión.
Demasiado duro
no resulta convincente.
No regateemos
con el vendedor.
Buscamos calidad
y eso la paga
el mejor postor.
Una vez en casa
el aceite templar
y con paciencia
el cogote limpiar
de malos pensamientos,
iras y diretes.
Cuando los ojos
dorados estén
retirarlos y reservar
en un buen monasterio
para así meditar.
Añadir entonces
los pescuezos,
cocer suavemente
como si tus manos
acariciaran la piel,
de una sinfonía
de extraños sabores.
Este es su secreto
y su dificultad.
Creo que me aclaro.
Porque en cazuela de barro,
con movimientos blandos,
emulsionaremos el aceite
hasta hacerlo consistente
y fácil a nuestro salivar.
Añadimos la guindilla
y los ojos confitados
para terminar.
Contiene
este plato cuaresmal
una dosis de buen humor,
ácidos grasos poliinsaturados,
en buena proporción,
santas bendiciones episcopales
y por tanto es piadoso
para nuestro colesterol.
Ustedes lo disfruten.
Con salud.
Jajajajaja, full mi hermano, me encanto escribes la berraquera, aunque sentí chica piernona por ahí dando vueltas!!! Un abrazo.
Es un plato difícil,
no de principiantes
queremos decir.
Es necesaria
buena materia prima.
Bien temprano
iremos al mercado:
lugar epicúreo
al que tendemos
los cocineros
como los poetas
al café club.
Entre todas
la personas
de la tierra
buscaremos
las de mejor pescuezo:
ancho y derecho
es decir,
para entendernos,
en su justo grado
de ternura y pasión.
Demasiado duro
no resulta convincente.
No regateemos
con el vendedor.
Buscamos calidad
y eso la paga
el mejor postor.
Una vez en casa
el aceite templar
y con paciencia
el cogote limpiar
de malos pensamientos,
iras y diretes.
Cuando los ojos
dorados estén
retirarlos y reservar
en un buen monasterio
para así meditar.
Añadir entonces
los pescuezos,
cocer suavemente
como si tus manos
acariciaran la piel,
de una sinfonía
de extraños sabores.
Este es su secreto
y su dificultad.
Creo que me aclaro.
Porque en cazuela de barro,
con movimientos blandos,
emulsionaremos el aceite
hasta hacerlo consistente
y fácil a nuestro salivar.
Añadimos la guindilla
y los ojos confitados
para terminar.
Contiene
este plato cuaresmal
una dosis de buen humor,
ácidos grasos poliinsaturados,
en buena proporción,
santas bendiciones episcopales
y por tanto es piadoso
para nuestro colesterol.
Ustedes lo disfruten.
Con salud.
Me he quedado bastante colgada, o no quiero decir lo que pienso, pero ya sabes que por aquí pasé, poeta
Un abrazo
Gracias por dejar tu comentario. Puedes decirme lo que piensas porque será siempre un placer leerlo como lo son tus escritos poéticos. Un abrazo
Pienso que es una forma de saber encontrar la armonía entre los seres humanos, o la persona elegida para ser pareja.
No percibo ni segundas intenciones, ni nada parecido; es una forma de decir que para llevar una buena relación es necesario echar mano de cosas tan simples como las que acabas de mencionar en tu poema.
Es necesaria la sinceridad en el decir, en el hacer, en la limpieza de alma.
Es a mi modo de entender.
Que tengas un lindo Domingo, poeta
Me gusta la forma que le diste a tu poema, y como lo expresaste.
Qué maravilla! Aplaudo tu sensibilidad y olfato. Mi tendencia a provocar, siempre dentro de los cauces poéticos, mediante las palabras, han encontrado una intérprete de lujo. No es un escrito de llegada fácil, tú lo sabes bien, y podría parecer hasta grosero. Te voy a dedicar, con tu permiso, mi siguiente poema, más explícito, con todo mi cariño. Se llama Eximilitudes, espero que te guste y tus comentarios siempre tan acertados.
Te mando este escrito a tu correo porque no se qué cauce es más facil para llegarte ya que soy nuevo en este medio.
Un abrazo muy grande poetisa y mi admiración.
MAM
"Como el toro te sigo y te persigo
y dejas mi deseo en una espada"
. Miguel Hernández
A ese "cogote", buena horma para nuestra cara, yo le daria buenas palabras, muy cerquita de su oreja y para el final miraria esos ojos apenas retornados del monasterio, buenisima.
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