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Poemas GeneralesNingún tipo de reglas respecto al estilo o tema de la poesía. Moderador: Abstrusa NOSTY, Legaqui .
Poemas GeneralesDiscutiendo poema Se me perdió en el foro Poemas Generales; No la encuentro. ¿Qué hago ahora?
La he guardado bien, juro que sí.
Pero ¿qué buscas?, ¿qué te pasa?
Se me perdió, esa cosa, la de tapaderas por todos lados.
Siempre la llevo conmigo, ¿por qué no está? Aquí la ...
No la encuentro. ¿Qué hago ahora?
La he guardado bien, juro que sí.
Pero ¿qué buscas?, ¿qué te pasa?
Se me perdió, esa cosa, la de tapaderas por todos lados.
Siempre la llevo conmigo, ¿por qué no está? Aquí la tenía estoy segura.
Pero, dime bien, qué estás buscando.
No entiendo. ¿Qué es lo que no encuentras?
Ya te dije, ese asunto donde pones cosas.
Sí, ¿pero qué cosas?
El segundo, el minuto, la hora o el instante, da igual.
¡Ah!, entiendo perdiste el almanaque.
No, no, no. ¡No entiendes! ¡Para qué quiero un almanaque!
¿Pero, entonces, dime, de qué color es?
No importa el color... los tiene todos:
alegría, esperanza, lágrima;
risa, rabia, emoción;
escondido, encontrado y atrapado a veces.
No entiendo nada, eso no es color.
Yo creo que te equivocas, a ti se te perdió otra cosa...
Dame otra pista, ¿qué olor tiene?
Eso es fácil, está plagada de aromas:
como el perfume de mi madre,
el corozo de procesión, el pinabete en el mercado;
a veces huele al café recién molido, a atol de elote en el parque y
al chocolate de la tarde;
y otras al tabaco y menta de sus besos, a papel de libro viejo,
a moras y barrica en un vino y a mar salado.
¿Eso te sirve?
Yo insisto que es otra cosa la que se te perdió,
pero bueno, y ¿también suena?
¡Claro que sí! ¿Tú no escuchas?:
Al viento del barrilete, la lluvia en las hojas, los tres timbrazos de la familia,
las olas que retumban, el silbido del abuelo, la canción primera,
las campanas de las seis, la carcajada amiga y las palabras de su mirada.
Creo que no, esto está más confuso. Bueno, tal vez si me dices,
qué guardas allí, te puedo ayudar.
Te explico, porque se me perdió el nombre también y no puede ser.
Allí dejé los consejos de mi padre, la receta de la abuela, el libro de Pepe y Polita;
la Navidad aquella, el último beso de la tía y otra fiesta de quince de años.
Un te quiero a media calle, un beso enamorado y un abrazo de madrugada.
¿Me entiendes, ahora? Ya sabes que estoy buscando.
¡Ah mi amiga, no has perdido nada!
La llevas contigo, simplemente la has abierto y
te la has prendido al corazón,
ya no busques más.
Es la caja de tus recuerdos.
Silvia
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Mensajes: 4,794
Localización: Argentina
Sexo: Masculino
Re: Se me perdió
Cita:
Originalmente Escrito por SilviaE
No la encuentro. ¿Qué hago ahora?
La he guardado bien, juro que sí.
Pero ¿qué buscas?, ¿qué te pasa?
Se me perdió, esa cosa, la de tapaderas por todos lados.
Siempre la llevo conmigo, ¿por qué no está? Aquí la tenía estoy segura.
Pero, dime bien, qué estás buscando.
No entiendo. ¿Qué es lo que no encuentras?
Ya te dije, ese asunto donde pones cosas.
Sí, ¿pero qué cosas?
El segundo, el minuto, la hora o el instante, da igual.
¡Ah!, entiendo perdiste el almanaque.
No, no, no. ¡No entiendes! ¡Para qué quiero un almanaque!
¿Pero, entonces, dime, de qué color es?
No importa el color... los tiene todos:
alegría, esperanza, lágrima;
risa, rabia, emoción;
escondido, encontrado y atrapado a veces.
No entiendo nada, eso no es color.
Yo creo que te equivocas, a ti se te perdió otra cosa...
Dame otra pista, ¿qué olor tiene?
Eso es fácil, está plagada de aromas:
como el perfume de mi madre,
el corozo de procesión, el pinabete en el mercado;
a veces huele al café recién molido, a atol de elote en el parque y
al chocolate de la tarde;
y otras al tabaco y menta de sus besos, a papel de libro viejo,
a moras y barrica en un vino y a mar salado.
¿Eso te sirve?
Yo insisto que es otra cosa la que se te perdió,
pero bueno, y ¿también suena?
¡Claro que sí! ¿Tú no escuchas?:
Al viento del barrilete, la lluvia en las hojas, los tres timbrazos de la familia,
las olas que retumban, el silbido del abuelo, la canción primera,
las campanas de las seis, la carcajada amiga y las palabras de su mirada.
Creo que no, esto está más confuso. Bueno, tal vez si me dices,
qué guardas allí, te puedo ayudar.
Te explico, porque se me perdió el nombre también y no puede ser.
Allí dejé los consejos de mi padre, la receta de la abuela, el libro de Pepe y Polita;
la Navidad aquella, el último beso de la tía y otra fiesta de quince de años.
Un te quiero a media calle, un beso enamorado y un abrazo de madrugada.
¿Me entiendes, ahora? Ya sabes que estoy buscando.
¡Ah mi amiga, no has perdido nada!
La llevas contigo, simplemente la has abierto y
te la has prendido al corazón,
ya no busques más.
Es la caja de tus recuerdos.
Silvia
Mágicamente tierno poema, lleno de sutilezas y simpatías en versos claros y pulcros... muy bonita historia llena de bellos momentos, Silvia.
Dejo para esa caja de recuerdos mis estrellas y aplausos.
Big
__________________
BIG BEAR
...voy caminando lento, contando las cosas del día, de la noche, de la vida...
todos los colores y todos los aromas, que buena esa, felicitaciones poeta, me gusto pasar por aqui.
Sergio
__________________ Sergio,,,,Porque escribir es mi forma de hablar sin que nadie me escuche y también de llorar sin que nadie me vea.
Todas mis publicaciones están desprotegidas y sin derechos, y cualquiera que las considere dignas de si, puede saberse dueño de ellas. Mientras yo seguiré con mi vida como sigo con tantas cosas, que como ella, tienen poco sentido.
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Localización: España
Sexo: Masculino
Re: Se me perdió
Cita:
Originalmente Escrito por SilviaE
No la encuentro. ¿Qué hago ahora?
La he guardado bien, juro que sí.
Pero ¿qué buscas?, ¿qué te pasa?
Se me perdió, esa cosa, la de tapaderas por todos lados.
Siempre la llevo conmigo, ¿por qué no está? Aquí la tenía estoy segura.
Pero, dime bien, qué estás buscando.
No entiendo. ¿Qué es lo que no encuentras?
Ya te dije, ese asunto donde pones cosas.
Sí, ¿pero qué cosas?
El segundo, el minuto, la hora o el instante, da igual.
¡Ah!, entiendo perdiste el almanaque.
No, no, no. ¡No entiendes! ¡Para qué quiero un almanaque!
¿Pero, entonces, dime, de qué color es?
No importa el color... los tiene todos:
alegría, esperanza, lágrima;
risa, rabia, emoción;
escondido, encontrado y atrapado a veces.
No entiendo nada, eso no es color.
Yo creo que te equivocas, a ti se te perdió otra cosa...
Dame otra pista, ¿qué olor tiene?
Eso es fácil, está plagada de aromas:
como el perfume de mi madre,
el corozo de procesión, el pinabete en el mercado;
a veces huele al café recién molido, a atol de elote en el parque y
al chocolate de la tarde;
y otras al tabaco y menta de sus besos, a papel de libro viejo,
a moras y barrica en un vino y a mar salado.
¿Eso te sirve?
Yo insisto que es otra cosa la que se te perdió,
pero bueno, y ¿también suena?
¡Claro que sí! ¿Tú no escuchas?:
Al viento del barrilete, la lluvia en las hojas, los tres timbrazos de la familia,
las olas que retumban, el silbido del abuelo, la canción primera,
las campanas de las seis, la carcajada amiga y las palabras de su mirada.
Creo que no, esto está más confuso. Bueno, tal vez si me dices,
qué guardas allí, te puedo ayudar.
Te explico, porque se me perdió el nombre también y no puede ser.
Allí dejé los consejos de mi padre, la receta de la abuela, el libro de Pepe y Polita;
la Navidad aquella, el último beso de la tía y otra fiesta de quince de años.
Un te quiero a media calle, un beso enamorado y un abrazo de madrugada.
¿Me entiendes, ahora? Ya sabes que estoy buscando.
¡Ah mi amiga, no has perdido nada!
La llevas contigo, simplemente la has abierto y
te la has prendido al corazón,
ya no busques más.
Es la caja de tus recuerdos.
Silvia
Hola Patricia.
Desde la Sociedad para el Tratamiento de Alzheimer quiero darte las gracias por este maravilloso cuadro de estilo vanguardista.
Sabes que desde siempre fui un apasionado del cine de acción.
Que disfrutes con tus danzas matutinas.
Un abrazo y Feliz Navidad... ahora no recuerdo como me llamo, pero estoy casi seguro de que sigo siendo yo.
__________________ Muerte es que no nos miren los que amamos, muerte es quedarse solo, mudo y quieto y no poder gritar que sigues vivo.
(Gloria Fuertes)
.
Troylo Copyright-2008. Sin ningún tipo de reservas.
No la encuentro. ¿Qué hago ahora?
La he guardado bien, juro que sí.
Pero ¿qué buscas?, ¿qué te pasa?
Se me perdió, esa cosa, la de tapaderas por todos lados.
Siempre la llevo conmigo, ¿por qué no está? Aquí la tenía estoy segura.
Pero, dime bien, qué estás buscando.
No entiendo. ¿Qué es lo que no encuentras?
Ya te dije, ese asunto donde pones cosas.
Sí, ¿pero qué cosas?
El segundo, el minuto, la hora o el instante, da igual.
¡Ah!, entiendo perdiste el almanaque.
No, no, no. ¡No entiendes! ¡Para qué quiero un almanaque!
¿Pero, entonces, dime, de qué color es?
No importa el color... los tiene todos:
alegría, esperanza, lágrima;
risa, rabia, emoción;
escondido, encontrado y atrapado a veces.
No entiendo nada, eso no es color.
Yo creo que te equivocas, a ti se te perdió otra cosa...
Dame otra pista, ¿qué olor tiene?
Eso es fácil, está plagada de aromas:
como el perfume de mi madre,
el corozo de procesión, el pinabete en el mercado;
a veces huele al café recién molido, a atol de elote en el parque y
al chocolate de la tarde;
y otras al tabaco y menta de sus besos, a papel de libro viejo,
a moras y barrica en un vino y a mar salado.
¿Eso te sirve?
Yo insisto que es otra cosa la que se te perdió,
pero bueno, y ¿también suena?
¡Claro que sí! ¿Tú no escuchas?:
Al viento del barrilete, la lluvia en las hojas, los tres timbrazos de la familia,
las olas que retumban, el silbido del abuelo, la canción primera,
las campanas de las seis, la carcajada amiga y las palabras de su mirada.
Creo que no, esto está más confuso. Bueno, tal vez si me dices,
qué guardas allí, te puedo ayudar.
Te explico, porque se me perdió el nombre también y no puede ser.
Allí dejé los consejos de mi padre, la receta de la abuela, el libro de Pepe y Polita;
la Navidad aquella, el último beso de la tía y otra fiesta de quince de años.
Un te quiero a media calle, un beso enamorado y un abrazo de madrugada.
¿Me entiendes, ahora? Ya sabes que estoy buscando.
¡Ah mi amiga, no has perdido nada!
La llevas contigo, simplemente la has abierto y
te la has prendido al corazón,
ya no busques más.
Es la caja de tus recuerdos.
Silvia
Silvia...me emociona tu poema...lo leo y releo....y lo vuelvo a leer.. "la caja de tus recuerdos", la mía es "la caja de las mariposas" ..para los días malos....para ponerle un poquito de sol al dolor. Bellísimo amiga...hay veces en que la perdemos inmersos en la vorágine del día a día, pero bién dices está allí....en nosotras, muy dentro...completando esa que somos.
Mil estrellas que alumbren el sendero interior y tu cajita.
un fuerte abrazo
Margot
Desde la Sociedad para el Tratamiento de Alzheimer quiero darte las gracias por este maravilloso cuadro de estilo vanguardista.
Sabes que desde siempre fui un apasionado del cine de acción.
Que disfrutes con tus danzas matutinas.
Un abrazo y Feliz Navidad... ahora no recuerdo como me llamo, pero estoy casi seguro de que sigo siendo yo.
Me encanta... no puedo parar de reír... no sabes lo que has hecho en este día que amaneció gris, ha estado gris y seguirá gris... no por mí, si no por la lluvia que se instaló y no la mueve nadie. Abrazos sonrientes,
Silvia