Busco los aullidos que la noche
Aclama a la luna noctambula
La pesadilla de las horas que pasan
Me despiertan
Y araño las sombras de la noche
Como si fueran la espalda de una mujer…
Ebrio y sin compromiso
Tus brazos me delatan que estoy solo
Y entre tus elevados pechos y tu jugosa vagina
Me quedo dormido en el hueco de tu ombligo…
Soporto bien los embates de tu piel
Y la luna me avisa
Que la noche se acaba ya
Que tu desnudo cuerpo desaparecerá
Con la aurora del día...
Y como un jinete desvelado
Cogeré los caballos de la exaltación
Rumbo a la noche sempiterna
Junto a mi aliada amiga: la luna.