Llovió tanto
Que llegue a creer que Dios lloraba
El nuevo día me sorprendió dormido
Y abrazado a mi almohada
Sacando de ella los últimos acordes de tu perfume
…. Dejaría ya de abrazarla

el agua tibia caía con caricias de mil dedos por mi espalda
después de haber viajado infinitos kilómetros hasta aquí
cargando con ella el olor de los bosques del sur, lleno de loros y guacamayas
de orquídeas, samanes y morichales
era una parte de mi Orinoco quien me acariciaba

entonces la TV me trajo
cien lenguas de fuego
arrasando un continente
miles de muertes en África por crecidos ríos
mientras los jinetes de la guerra y el hambre
pisoteaban un campo de tulipanes blancos

el planeta se resistía y pedía una tregua
y pensé
que al ver a su hija herida
Dios si estuvo llorando!