Nací en un cuerpo de madera
Con adornos verdes como piel,
He visto cruzar por esta ladera
Hombres mil de descalzos pies;
Sostuve niños en mí jugando,
En mis brazos les soportaba,
A mi alrededor rondas cantaban
Mientras el viento seguía soplando;
Amantes a mis pies se amaron
Refugio de amor, felicidad y llanto,
Fueron mis hojas verdes el resguardo
De mil aves que al cielo volaron;
No escogí donde nacer,
Donde crecer, madurar o donde vivir
Dios dispuso mis semillas
En el mismo rincón donde debo morir,
Después de cien años muero
En la misma tierra que ame,
Hoy es acida como un suero
De vil veneno que reseca mi piel;
De que vale hoy mi triste historia
Los niños, los amantes, el sol que ame,
Si al final me matan los hombres
Los mismos que por años cuide,
Oxigeno, agua, tierra y sombra
Mi trabajo entiendo lo hice bien,
Pero hoy se acercan con la sierra
Los mismos hombres que vi crecer,
En millones de hojas tajaran mi cuerpo,
Donde mi triste historia podrás leer.

Leamo.