Hoy desperté con ganas de besarte
y la luz del día me mostró tu figura ausente,
el hueco en la almohada,
y tu lado desarmado.
Hoy quiero abrazarte.
Tocar tu piel y apretar mi pecho a tu cuerpo,
jugar a esos juegos que sólo tu y yo conocemos.
Hoy te busqué
y sólo en mi recuerdo te encontré.
Y ahí, en el cajón de mi memoria vivirás.
Seguiré extrañando todo de ti,
queriendo besarte
dormir a tu lado o
sentir tu aliento.
Pero hoy, mis ojos miran otros ojos
miradas ilusionadas que se cruzan.
Hoy, mis manos sentirán el calor de otras manos al tocarse.
Hoy, viviré y amaré.
Mañana despertaré y el hueco que dejaste
será una arruga en la sábana
que desaparecerá al hacerla.
Mañana, besaré para siempre.